Adiós a la grasa en las rejillas de la cocina: cómo dejarlas impecables sin esfuerzo
Conocé este método fácil y rápido para hacer en casa.

Las rejillas de la cocina tienden a acumular grasa debido a su uso diario y muchas veces limpiarlas se vuelve todo un desafío. Sin embargo, existe un truco casero que permite dejarlas como nuevas sin frotar ni hacer esfuerzo de más.

Se trata de un método simple y rápido. Solo vas a necesitar una bolsa de plástico con cierre hermético, amoníaco y guantes de limpieza.

Cómo limpiar las rejillas de la cocina, paso a paso

  1. Colocá las rejillas dentro de la bolsa.
  2. Agregá 1/2 taza de amoníaco.
  3. Cerrá bien la bolsa y dejala reposar toda la noche en un lugar ventilado.
  4. Al día siguiente, abrí la bolsa con cuidado y enjuagá las rejillas con abundante agua caliente.

De esta forma, el vapor del amoníaco ablanda la grasa pegada y los restos de comida, al hacer que se desprendan casi solos, sin necesidad de frotar. Si persisten, podés pasarle una esponja.

Para una limpieza segura, es necesario tener en cuenta algunas precauciones: usar siempre guantes y no mezclar el amoníaco con otros productos de limpieza.