La naturaleza ha golpeado con dureza al departamento de Ancasti en las últimas horas. Durante la noche del sábado y la madrugada de este domingo, una tormenta severa atravesó el territorio, dejando un rastro de destrucción que ha movilizado a las autoridades y a la comunidad. El fenómeno se inscribe en un contexto de inestabilidad climática extrema, mientras la provincia de Catamarca permanece bajo alerta naranja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Destrozos en la zona alta y obstrucción de accesos
El impacto del temporal fue particularmente agresivo en la zona alta del pueblo. Según los registros y testimonios recopilados por el sitio Geografía de Catamarca, el evento meteorológico se caracterizó por una combinación de vientos intensos y abundante caída de granizo. La fuerza de las ráfagas provocó la caída de árboles de gran porte, algunos de los cuales fueron arrancados de raíz, afectando gravemente los espacios públicos.
Uno de los puntos más críticos se registró en el acceso a la hostería local, donde un ejemplar de jacarandá cayó de forma parcial, bloqueando la entrada y dificultando severamente la circulación en el área.
El saldo en la fauna y el factor climático
Más allá de los daños en la infraestructura y la vegetación, el temporal tuvo consecuencias sobre la fauna silvestre. Durante la mañana de este domingo, se brindó asistencia a una pequeña lechuza que presentaba signos de hipotermia, producto de las bajas temperaturas y la exposición prolongada a las lluvias persistentes que sucedieron a la tormenta.
El fenómeno responde a las advertencias del SMN para la región, que anticipan condiciones extremas:
- Ráfagas superiores a los 90 kilómetros por hora.
- Fuerte actividad eléctrica.
- Lluvias intensas en cortos períodos de tiempo.
- Caída de granizo.
Recomendaciones ante la continuidad del alerta
Dada la vigencia del alerta naranja, los organismos oficiales han solicitado a la población extremar las precauciones y mantenerse informada mediante canales formales. Se recomienda evitar la circulación por zonas arboladas o sectores con riesgo de anegamientos, ya que las condiciones de inestabilidad persisten en gran parte de la provincia de Catamarca.