La temporada de captura y esquila de vicuñas en Catamarca permanece inhabilitada debido a las condiciones climáticas adversas que afectan principalmente a las regiones de la Puna y la Cordillera. El Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente de la provincia informó que la disposición continuará vigente hasta que el escenario meteorológico permita desarrollar las tareas de manera segura y garantizar el bienestar de los animales.
La medida alcanza a toda la provincia y responde a la necesidad de preservar a los ejemplares durante las distintas etapas de una actividad que requiere condiciones ambientales adecuadas para su realización. Aunque el período habitual para la captura y esquila comprende los meses de octubre a diciembre, las constantes alertas meteorológicas impiden avanzar con los trabajos previstos para esta temporada.
Desde la cartera ambiental explicaron que los fuertes vientos, las bajas temperaturas y las nevadas representan un riesgo para las vicuñas durante los procedimientos de captura, manejo y esquila. La exposición a estas condiciones puede provocar estrés térmico y aumentar la vulnerabilidad de los ejemplares, por lo que resulta indispensable evitar que las tareas se desarrollen mientras persistan los factores de riesgo.
En este contexto, la decisión de mantener inhabilitada la actividad responde a criterios vinculados con la protección de la fauna silvestre y la necesidad de asegurar que las intervenciones sobre la especie se realicen bajo parámetros adecuados.
El organismo provincial remarcó que el resguardo de los animales constituye una condición indispensable para el aprovechamiento sustentable de la vicuña. Por ese motivo, la temporada no podrá retomarse hasta que las condiciones climáticas permitan garantizar la seguridad durante las distintas instancias del procedimiento.
Comunidades, productores y organizaciones
La continuidad de la medida también implica mantener informados a los distintos sectores vinculados con la actividad. Desde el Ministerio recordaron que, a principios de octubre, se notificó a comunidades, productores, organizaciones y fuerzas de seguridad para que se abstengan de realizar capturas y esquilas mientras permanezca vigente la disposición provincial.
La comunicación tuvo como objetivo informar sobre las restricciones establecidas y evitar que se desarrollen procedimientos que puedan comprometer el bienestar de los ejemplares en un contexto meteorológico desfavorable.
La prohibición de avanzar con los trabajos se mantiene mientras las alertas por fuertes vientos, bajas temperaturas y nevadas continúen afectando a las regiones de la Puna y la Cordillera. De esta manera, el calendario habitual de la actividad queda supeditado a la evolución de las condiciones ambientales.
El período comprendido entre octubre y diciembre constituye la ventana habitual para la realización de los chakus. Sin embargo, el inicio de la temporada no depende exclusivamente de las fechas previstas, sino también de la existencia de condiciones que permitan llevar adelante las tareas sin exponer a los animales a situaciones de riesgo.
La cartera ambiental insistió en que el aprovechamiento de la especie debe desarrollarse de manera compatible con su conservación y que, ante condiciones adversas, la prioridad es evitar cualquier intervención que pueda afectar a las vicuñas.
Cómo se realizan y fiscalizan los chakus
El Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente también precisó las características del sistema de control que se aplica durante las capturas y esquilas de vicuñas en silvestría, conocidas como chakus.
Estas actividades se realizan bajo la fiscalización de equipos especializados que intervienen para supervisar los procedimientos y garantizar el cumplimiento de las condiciones establecidas para el manejo de los ejemplares.
La supervisión está a cargo de:
Inspectores de Flora y Fauna, responsables de la fiscalización de las actividades vinculadas con la especie.
Médicos veterinarios, que intervienen en los procedimientos relacionados con el manejo y el bienestar de los animales.
Certificadores de la Dirección Provincial de Recursos Forestales, Suelo y Biodiversidad, que forman parte del esquema de control establecido para las capturas y esquilas.
La participación de estos equipos forma parte del sistema de fiscalización previsto para el desarrollo de los chakus. No obstante, la presencia de personal especializado no modifica la restricción actual, ya que las condiciones meteorológicas continúan siendo un factor determinante para autorizar el inicio de las tareas.
Evaluación permanente
La evolución de las condiciones meteorológicas será evaluada de manera permanente por los equipos técnicos del Ministerio. El seguimiento permitirá determinar cuándo el escenario climático resultará favorable para habilitar nuevamente la temporada de captura y esquila de vicuñas.
La decisión de retomar los trabajos estará vinculada con la desaparición de los factores que actualmente representan un riesgo para los animales. Por lo tanto, no se estableció una fecha concreta para la reanudación de las actividades.
Las alertas que afectan a la Puna y la Cordillera continúan condicionando el desarrollo de los chakus, en un período que habitualmente se extiende entre octubre y diciembre. La situación obliga a mantener la planificación de la temporada sujeta a la evolución de los fenómenos meteorológicos.
Desde la cartera ambiental remarcaron que la conservación de la especie y el respeto por su bienestar deben prevalecer ante cualquier interés productivo. La continuidad de la inhabilitación responde a ese criterio y establece que las tareas solo podrán retomarse cuando existan condiciones que permitan realizarlas de manera segura.