Celebraron la Santa Misa por los fieles difuntos en el cementerio municipal
El oficio religioso se realizó este lunes en la capilla Jesús Resucitado y Nuestra Señora de Guadalupe del cementerio Fray Mamerto Esquiú. Durante su homilía, el pastor diocesano destacó la Resurrección de Jesús como fundamento de la fe y llamó a rezar por todos los difuntos, especialmente por aquellos que no son recordados.

Durante la mañana de este lunes, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la Santa Misa en conmemoración de los fieles difuntos en la capilla Jesús Resucitado y Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en el cementerio municipal Fray Mamerto Esquiú de la Capital.

La celebración reunió a numerosos fieles que colmaron el templo de la necrópolis local para participar de la Eucaristía y elevar sus oraciones por el eterno descanso de sus seres queridos fallecidos.

También estuvo presente el capellán del cementerio, padre Héctor Moreno, quien atendió las confesiones de los asistentes. El servicio de confesiones fue realizado asimismo por el Obispo antes del inicio de la celebración eucarística, en una jornada marcada por la oración, el recuerdo y la esperanza cristiana.

La conmemoración de los fieles difuntos estuvo centrada en el significado de la muerte desde la fe, la comunión entre quienes peregrinan en este mundo y aquellos que ya se encuentran en presencia de Dios, y la esperanza de la vida eterna.

La comunión entre la Iglesia peregrina y la Iglesia triunfante

En su homilía, Mons. Luis Urbanč retomó el sentido de la celebración del día anterior, vinculada con la comunión de los santos, y explicó la relación entre las distintas realidades de la Iglesia.

"Ayer celebrábamos el estar en comunión con esa multitud de seres humanos que ya están en presencia de Dios, que es la Iglesia triunfante, y nosotros somos la Iglesia peregrina, que hoy estamos recordando a esa otra gran Iglesia que está en el purgatorio", expresó.

De esta manera, el pastor diocesano invitó a comprender la conmemoración de los fieles difuntos como una expresión de la fe que une a quienes viven su camino terrenal con aquellos que ya han dejado este mundo. La celebración eucarística, en ese contexto, constituyó un momento para recordar a los familiares, amigos, conocidos y también a quienes no tuvieron vínculos cercanos con los presentes, pero por quienes igualmente se puede elevar una oración.

La Resurrección de Jesús como fundamento de la fe

Uno de los ejes centrales del mensaje del Obispo fue la Resurrección de Jesucristo, presentada como el fundamento de la esperanza cristiana frente a la muerte.

Urbanč enfatizó que la presencia de los fieles en el cementerio, donde descansan los restos mortales de sus seres queridos, encuentra su sentido en la Resurrección de Jesús.

"El fundamento de que hoy estemos acá, en este cementerio donde depositamos los restos mortales de nuestros seres queridos, es la Resurrección de Jesús. Lo que dio vuelta la historia de la humanidad es que Cristo no sólo murió, sino que resucitó al tercer día", manifestó.

El Obispo vinculó esa afirmación con la fe que sostiene la oración por los difuntos y con la esperanza de alcanzar la vida eterna.

"Ésa es nuestra fe, y por eso estamos acá y pedimos por nuestros queridos fieles difuntos. También pedimos por nosotros, para que sigamos peregrinando con fidelidad para que cuando nos toque dejar este mundo podamos ir al Cielo y encontrarnos con todos los que participan ya de la Gloria", reflexionó.

En su mensaje, la Resurrección fue presentada como el acontecimiento que da sentido a la esperanza de los creyentes y a la posibilidad de un encuentro definitivo con quienes ya participan de la gloria de Dios.

 

La Eucaristía como purificación

En otro tramo de su homilía, Mons. Urbanč explicó el significado de la Misa celebrada en sufragio de los fieles difuntos.

"Celebramos la Misa en sufragio, es decir, aplicamos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús -que es lo que celebramos en la Misa-, para que estos hermanos nuestros que ya dejaron este mundo, si están en un estado de purificación, puedan ir al Cielo", señaló. El pastor diocesano profundizó así en el sentido de la oración por aquellos que han fallecido, destacando la unión espiritual entre quienes forman parte de la Iglesia peregrina, quienes se encuentran en situación de purificación y aquellos que ya participan de la gloria.

"Esta Iglesia peregrina, que somos nosotros, se une a aquellos que están en situación de purificación y a los que están en la gloria", manifestó.

A continuación, agregó que en la celebración se expresa la fe y la esperanza de alcanzar la visión beatífica de Dios. "Celebramos la fe, celebramos nuestra esperanza de poder estar con todos los que ya participan de la visión beatífica de la gloria de Dios en el Cielo", afirmó.

Al resaltar el papel de la Virgen María como intercesora ante Dios, el Obispo elevó una oración por el eterno descanso de todos los fieles difuntos. En ese marco, pidió "que el Señor conceda el eterno descanso a nuestros fieles difuntos, familiares, amigos, conocidos y desconocidos".

Además, invitó especialmente a rezar por aquellos que no cuentan con personas que los recuerden en sus oraciones. "Recemos por aquellos por quienes nadie reza, que nadie se acuerda, por aquellos que quizás han vivido lejos de la fe, para que Dios en su misericordia los tenga presente", expresó.

Responso y bendición del mausoleo del clero

Al finalizar la celebración eucarística, Mons. Luis Urbanč se trasladó hasta el ingreso de la necrópolis, donde se encuentra la imagen de Jesús Resucitado. En ese lugar, el Obispo rezó un responso y bendijo el mausoleo del clero, acompañado por numerosos fieles que se acercaron al cementerio municipal para honrar la memoria de sus seres queridos y pedir por su eterno descanso.

La jornada concluyó con este momento de oración, en el que la comunidad expresó su fe y esperanza cristiana en la vida eterna, bajo el mensaje de la Resurrección de Jesús y la confianza en la misericordia de Dios.