El incendio forestal que afecta al Cerro Ancasti, en la localidad de Santa Cruz, cumple nueve días activo y continúa avanzando sin que hasta el momento pueda ser contenido. Brigadistas de la zona alertaron que el frente de fuego se desplaza hacia la cumbre y actualmente se encuentra a unos tres kilómetros de la senda utilizada por los peregrinos, una referencia clave para dimensionar el riesgo que representa el avance del siniestro.
La principal preocupación radica en que el foco está ubicado en un sector completamente inaccesible para equipos terrestres. Las características del terreno —lomadas pronunciadas, quebradas profundas y vegetación cerrada— hacen imposible el ingreso de bomberos y unidades de ataque rápido. Por esto, los brigadistas insisten en la necesidad urgente de contar con un avión hidrante que permita intervenir desde el aire y evitar que el incendio continúe expandiéndose hacia zonas aún más complejas.
Las imágenes que muestran la gravedad del avance
En las últimas horas se registraron nuevas imágenes del incendio desde puntos estratégicos, como el ingreso a la Cuesta a la Herradura y las inmediaciones del Puesto Caminero El Portezuelo. Las fotografías y videos, tomados por pobladores locales y personal que transita la zona, permiten observar la columna de humo que se eleva desde el cerro y la intensidad del foco en horas de la tarde, cuando las condiciones climáticas suelen favorecer la propagación del fuego.
Vecinos de Santa Cruz también hicieron circular una fotografía de un cartel colocado junto a una imagen de la Virgen del Valle, en el que se pide la llegada de lluvias para ayudar a controlar la situación. La escena refleja no solo la preocupación sino también la impotencia ante una emergencia que, hasta el momento, no ha podido ser abordada con los medios necesarios.
Un terreno imposible y una intervención limitada
"El incendio en la zona es de difícil acceso y el fuego continúa", advirtieron desde la Brigada de Ancasti al describir el panorama en el que trabajan desde hace más de una semana. El foco fue detectado inicialmente por vecinos del sector, quienes alertaron a las autoridades sobre el humo visible en una lomada ubicada por debajo del área donde se encuentran instaladas antenas de comunicación.
La brigadista Erika Loritz confirmó, en diálogo con medios locales, que el incendio se originó el jueves pasado. Durante los primeros días, explicó, el frente tenía una mayor extensión y mayor actividad. Actualmente, si bien el foco visible es más reducido, el fuego avanza por las laderas del cerro y mantiene un comportamiento cambiante debido al viento y a la topografía del terreno.
Dado que no es posible intervenir directamente, los brigadistas se encuentran realizando tareas de monitoreo continuo, en coordinación con organismos como Defensa Civil, el área de incendios forestales y Bomberos Voluntarios. Aunque se mantiene el trabajo conjunto, la condición geográfica del lugar ha limitado toda posibilidad de ataque terrestre.
Por ello, la solicitud de un avión hidrante se convirtió en el principal reclamo de los equipos que trabajan en la zona y de la propia comunidad, que observa con preocupación cómo las llamas avanzan sin que se pueda detener su propagación.