Crecidas de ríos y derrumbes complican la transitabilidad en las rutas
Las intensas lluvias registradas en las últimas horas provocaron el aumento del caudal de ríos y el desprendimiento de material sobre diversas calzadas. Vialidad Provincial solicitó circular con extrema precaución y evitar viajes innecesarios en zonas de montaña.

El temporal que afecta a gran parte de Catamarca ha tenido un impacto directo en la red vial del interior. Según el último reporte de la Dirección de Vialidad Provincial, la combinación de crecidas de ríos y el arrastre de material aluvional sobre las rutas ha generado condiciones de tránsito críticas en varios departamentos, especialmente en las regiones del Oeste y Ambato.

Los equipos de mantenimiento se encuentran en estado de alerta permanente, realizando tareas de limpieza y monitoreo en los sectores donde el agua ha sobrepasado los badenes o donde las laderas presentan inestabilidad.

Zonas críticas y rutas afectadas

El informe técnico detalla las siguientes complicaciones por departamento:

Ambato: La Ruta Provincial N.º 1, en el tramo que une Las Chacritas con Singuil, presenta acumulación de barro y piedras. Por su parte, la Ruta Provincial N.º 18 (Singuil - Balcozna) se ve afectada por derrumbes parciales que reducen el ancho de la calzada, sumado al aumento del caudal en los cruces de ríos.

Pomán: Sobre la Ruta Provincial N.º 46, en el trayecto hacia Andalgalá, se registró un importante flujo de material sólido sobre el asfalto. Maquinaria pesada trabaja en la zona para garantizar el paso de vehículos livianos.

Tinogasta y Fiambalá: La situación es compleja en la Ruta Provincial N.º 34 (Fiambalá - Palo Blanco) y la Ruta Provincial N.º 135 (Saujil - Medanitos), donde las crecidas de los ríos locales han afectado la estructura de algunos badenes, obligando a transitar a velocidad mínima y bajo estricta vigilancia.

Recomendaciones de seguridad

Ante este panorama, Vialidad Provincial y Defensa Civil reiteraron una serie de advertencias obligatorias para los conductores:

No cruzar badenes si el agua presenta un color amarronado y arrastra sedimentos, ya que la fuerza de la corriente es impredecible.

Reducir la velocidad en zonas de curvas y pendientes debido a la presencia de neblina y calzada resbaladiza.

Encender luces bajas y balizas en caso de que la visibilidad se vea reducida por bancos de niebla o cortinas de lluvia.

Respetar las indicaciones del personal apostado en las rutas, que realiza cortes preventivos intermitentes para permitir el trabajo de la maquinaria.

Desde el organismo estatal señalaron que, de persistir las precipitaciones, no se descartan cierres preventivos totales en las cuestas durante la noche para evitar siniestros viales.