Docentes Autoconvocados profundizan la protesta en Catamarca y suman apoyo de Salud
Los educadores exigen un salario mínimo de $1.300.000 y rechazan la última propuesta oficial, mientras advierten sobre posibles pérdidas de puestos de trabajo y denuncian presiones del Gobierno.

La protesta docente volvió a hacerse visible este miércoles en las calles de la Capital de Catamarca y en distintos puntos del interior provincial. En una nueva jornada de manifestaciones, los Docentes Autoconvocados sumaron el acompañamiento de trabajadores de Salud y Educación de la administración pública provincial, ampliando el alcance de un reclamo que ya lleva varios días de visibilidad pública.

La movilización tuvo su epicentro en la Capital, donde un importante grupo de trabajadores se concentró en la plaza 25 de Agosto para luego marchar por las calles del microcentro hasta la plaza 25 de Mayo, en una demostración de fuerza que buscó visibilizar la magnitud del conflicto y sostener el reclamo frente a la última propuesta salarial presentada por el Gobierno provincial.

Una protesta que crece y suma sectores

La jornada de este miércoles marcó un nuevo capítulo dentro del conflicto que atraviesa al sector educativo. Lo que comenzó como una protesta impulsada por docentes autoconvocados fue incorporando con el correr de los días a otros trabajadores del ámbito estatal, especialmente personal de Salud y de Educación de la administración pública provincial.

La presencia conjunta de estos sectores en la movilización refleja una convergencia de demandas vinculadas a las condiciones laborales y salariales dentro del Estado provincial, en un contexto que los manifestantes consideran cada vez más complejo para el sostenimiento económico de los trabajadores.

Durante la concentración en la plaza 25 de Agosto y la posterior marcha hacia la plaza 25 de Mayo, los participantes expresaron sus reclamos con consignas y declaraciones públicas dirigidas al Gobierno provincial, enfatizando la necesidad de una revisión profunda de la política salarial vigente.

El reclamo salarial: un mínimo de $1.300.000

El eje central del conflicto se encuentra en el nivel salarial que los docentes consideran necesario para cubrir las necesidades básicas actuales. Los educadores plantean como salario mínimo $1.300.000, cifra que, según indicaron, marca la línea de pobreza actual.

Desde el sector docente sostienen que el ingreso actual no permite afrontar el costo de vida y que la recomposición salarial debe contemplar un incremento significativo del básico para garantizar condiciones dignas de trabajo y de vida.

Este planteo se contrapone directamente con la última propuesta oficial, que fue rechazada por los manifestantes.

La propuesta oficial que fue rechazada

La oferta presentada por el Gobierno provincial incluía una serie de medidas salariales y actualizaciones, entre ellas:

Un bono extraordinario de $80.000 a pagarse en marzo.

Continuidad de la actualización bimestral por inflación del punto índice y de la función jerárquica conforme al IPC, a partir de enero de 2026.

Elevación del salario mínimo a $800.000 por cargo desde marzo.

Actualización de ese salario mínimo en julio de 2026, aplicando el IPC correspondiente al período enero-junio de 2026.

Para los docentes autoconvocados, estas medidas resultan insuficientes frente a la realidad económica que atraviesan los trabajadores del sector educativo. Por ese motivo, sostienen que la propuesta no responde al reclamo central de elevar el salario básico a $1.300.000.

Preocupación por la estabilidad laboral

Durante la jornada de protesta, los docentes también manifestaron inquietud por la situación laboral dentro del sistema educativo provincial. En diálogo con la prensa, señalaron que tomaron conocimiento a través de medios de comunicación de una situación que consideran alarmante.

Según expresaron, más de 600 maestras jardineras podrían quedar sin trabajo, una posibilidad que incrementa la tensión dentro del sector.

En ese contexto, uno de los mensajes más reiterados durante la movilización fue la necesidad de garantizar estabilidad laboral, además de mejoras salariales.