A la hora de lavar las toallas en el lavarropas, muchas personas se preguntan cuál es el mejor ciclo para no dañarlas y mantener su suavidad. En este marco, los expertos aseguran que hay uno en particular que ayuda a mantenerlas en buen estado y extender su vida útil.
Un lavado incorrecto puede desgastar las fibras, volver las toallas ásperas o hacer que pierdan su capacidad de secar bien. Por eso, además de prestar atención al jabón y la temperatura del agua, el programa de lavado es un factor fundamental.
El ciclo ideal para lavar toallas y cómo elegir la temperatura
Los expertos recomiendan usar el ciclo para algodón (también identificado como "Cotton" en muchos lavarropas), pensado para prendas gruesas y resistentes como toallas, sábanas y repasadores.
Este programa combina un lavado más intenso con un enjuague profundo, lo que ayuda a eliminar restos de suciedad, grasa corporal y residuos de detergente que pueden quedar atrapados entre las fibras.
Si las toallas son blancas y de algodón 100%, lo mejor es lavarlas con agua tibia o caliente, entre 40 °C y 60 °C, siempre siguiendo las indicaciones de la etiqueta. En cambio, las toallas de colores conservan mejor su tono si se lavan con agua fría o tibia.
Los errores más comunes que arruinan las toallas
Además de elegir el programa correcto, los especialistas advierten sobre algunos hábitos que pueden reducir la vida útil de las toallas:
- Sobrecargar el tambor del lavarropas, ya que impide un lavado y enjuague adecuados.
- Usar demasiado detergente, porque los residuos quedan atrapados en las fibras y las endurecen.
- Abusar del suavizante: aunque deja un aroma agradable, puede formar una película sobre las fibras y disminuir la capacidad de absorción.
- Mezclar toallas con prendas delicadas o ropa con cierres y ganchos, que pueden enganchar la tela y acelerar el desgaste.
Consejos para mantener las toallas suaves y duraderas
Para que las toallas se mantengan suaves por más tiempo, los expertos recomiendan sacarlas del lavarropas apenas termina el ciclo y asegurarse de que estén completamente secas antes de guardarlas.