La Iglesia Diocesana de Catamarca atraviesa horas de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento del padre Bernardo Canal Feijóo, sacerdote de la Congregación de los Misioneros de la Inmaculada Concepción (Padres Lourdistas), quien murió durante la noche del sábado 1 de agosto, a los 86 años de edad.
Su deceso se produjo en la ciudad de San Miguel de Tucumán, donde residía desde que debió dejar Catamarca por razones de salud. La noticia generó expresiones de oración y gratitud por parte de la comunidad diocesana, especialmente de quienes compartieron con él décadas de labor pastoral en el departamento Ambato.
Desde la Diócesis de Catamarca se informó que el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, junto con sacerdotes, religiosos, religiosas y todo el Pueblo de Dios que peregrina en Catamarca, se unieron en oración por su eterno descanso con esperanza cristiana. De manera particular, ese acompañamiento espiritual fue dirigido al párroco y a los fieles de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, en Ambato, comunidad en la que el sacerdote desarrolló gran parte de su ministerio.
Las exequias y el acompañamiento de la comunidad
Los restos mortales del padre Bernardo Canal Feijóo son velados en la Capilla del Colegio Sagrado Corazón, ubicada en calle 25 de Mayo 680, en la ciudad de San Miguel de Tucumán. De acuerdo con la información difundida, la Misa de Exequias se celebrará este domingo 2 de julio a las 16.00. Posteriormente, sus restos serán trasladados para recibir sepultura en el Panteón de los Padres Lourdistas del Cementerio del Norte de Tucumán.
La Diócesis también manifestó su cercanía y acompañamiento a los integrantes de la comunidad religiosa en Tucumán y a quienes compartieron la vida pastoral y educativa con el sacerdote. En ese sentido, hizo llegar su oración y afecto al Padre Ignacio Racedo Aragón, al Padre Jerónimo Paz, a la comunidad religiosa de Tucumán y a la comunidad educativa del Colegio Sagrado Corazón.
Gratitud hacia Catamarca
Tras conocerse la noticia del fallecimiento, el padre Horacio Britos, Superior General de la Congregación de los Misioneros de la Inmaculada Concepción, hizo llegar un mensaje dirigido al obispo de Catamarca en el que expresó su agradecimiento por el permanente acompañamiento brindado por la Iglesia catamarqueña a los Padres Lourdistas.
En sus palabras manifestó:
"Gracias por la acogida que la Diócesis de Catamarca, sus Obispos, sacerdotes y su pueblo siempre dieron a todos los Padres Lourdistas. Gracias a esa bendita tierra del Ambato, sus gentes y su cumbre del Manchao, que tanto amaba Bernardo. Gracias a la Morenita del Valle por haberlo acompañado y sostenido en momentos de su vida que no fueron fáciles. Gracias a la Virgencita Inmaculada de Lourdes de haberlo llamado a ser su misionero. Por todo eso, demos gracias a la Iglesia de Catamarca, al Padre Bernardo y a la infinita misericordia de Dios".
El mensaje resume el fuerte vínculo que el sacerdote mantuvo durante décadas con la comunidad catamarqueña y con el departamento Ambato, donde desarrolló buena parte de su servicio pastoral.
Sesenta años de sacerdocio y una vida de misión
Bernardo Canal Feijóo había nacido el 13 de agosto de 1939 en Santiago del Estero, aunque desde muy pequeño vivió en Tucumán, lugar donde descubrió su vocación de especial consagración.
Al momento de su fallecimiento llevaba 60 años de sacerdocio, luego de haber sido ordenado presbítero el 27 de noviembre de 1965. Integró la Congregación de los Misioneros de la Inmaculada Concepción (Padres Lourdistas), una comunidad religiosa de origen francés que llegó a Catamarca en 1890 y cuya presencia dejó una profunda marca en la historia educativa, cultural y pastoral de la provincia y de la región.
Entre los integrantes de esa congregación se destacó el padre Antonio Larrouy, reconocido como historiador, docente e investigador, quien sentó bases fundamentales para la historiografía argentina.

Más de 27 años al servicio de Ambato
Uno de los aspectos más recordados de la trayectoria del padre Bernardo Canal Feijóo fue su extensa labor pastoral en la parroquia Nuestra Señora del Rosario, cuya jurisdicción comprende el departamento Ambato.
Durante más de 27 años ejerció allí su ministerio sacerdotal y fue párroco de la comunidad hasta diciembre de 2014. Finalizada esa etapa, continuó colaborando activamente dentro de la misma parroquia junto al padre Jerónimo Paz, quien asumió como su reemplazante. Desde ese lugar siguió brindándose con la misma generosidad a la comunidad de fieles de Ambato, manteniendo una presencia constante en la vida parroquial.
Con el paso del tiempo, su estado de salud motivó su traslado a San Miguel de Tucumán, donde permaneció durante sus últimos años bajo el cuidado de los hermanos de su congregación.
Una vida dedicada a la evangelización
La Diócesis de Catamarca destacó la fecunda tarea pastoral desarrollada por el sacerdote a lo largo de su ministerio y señaló que toda la Iglesia Diocesana se une en una acción de gracias por su fructífera acción evangelizadora.
Su servicio quedó especialmente vinculado a la tierra de la Virgen del Valle y del Beato Mamerto Esquiú, donde ejerció durante décadas una intensa labor pastoral acompañando a la comunidad de Ambato.
Con su fallecimiento, la Iglesia despide a un sacerdote que dedicó seis décadas al ministerio presbiteral y más de veintisiete años al servicio directo de la Diócesis de Catamarca. La comunidad diocesana, los sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles elevan sus oraciones por su eterno descanso, al tiempo que agradecen el legado pastoral, la entrega y la misión desarrollada por el padre Bernardo Canal Feijóo a lo largo de toda su vida sacerdotal.