Día Internacional de la Concientización del VPH: prevención, detección y vacunación
Cada 4 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Concientización sobre el Virus del Papiloma Humano (VPH), una fecha destinada a sensibilizar a la población sobre la prevención de esta enfermedad.

El 4 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Concientización sobre el Virus de Papiloma Humano (VPH), una iniciativa que tiene como objetivo central sensibilizar a la población en la prevención de esta enfermedad. La jornada busca reforzar la importancia de la información, el acceso a herramientas de cuidado y la consulta médica oportuna.

El Virus del VPH es un virus de transmisión sexual que afecta principalmente las mucosas orales y las mucosas genitales. Se trata de una infección ampliamente difundida, cuya prevención y detección precoz resultan fundamentales para evitar complicaciones a largo plazo.

Variedades y riesgos asociados

Uno de los aspectos centrales en la concientización es la diversidad de tipos de este virus. Existen alrededor de 240 variedades diferentes del VPH, lo que da cuenta de su amplitud y complejidad.

De ese total 15 variedades están relacionadas con el desarrollo de cáncer de cuello uterino.

También se vinculan con cáncer de vagina.

Cáncer de vulva.

Cáncer de ano.

Y cáncer de orofaringe, que comprende la parte posterior de la lengua, el paladar, la garganta y las amígdalas.

La identificación de estas variantes de riesgo refuerza la necesidad de promover políticas públicas orientadas tanto a la vacunación como a la realización de estudios periódicos que permitan detectar lesiones en etapas tempranas.

Formas de transmisión

El VPH se transmite exclusivamente por la actividad sexual, ya sea genital; oral o anal. Además, también puede transmitirse a través de las manos en contacto con los genitales, lo que amplía las posibles vías de contagio y subraya la importancia de la educación sexual integral y la información preventiva.

Comprender las formas de transmisión resulta clave para adoptar conductas responsables y reducir la circulación del virus.

Vacunación: herramienta central de prevención

El VPH se puede prevenir de diferentes maneras, y una de las principales es la vacunación. La vacuna contra el VPH está incluida en el Calendario Nacional y está destinada a:

Niñas y niños de 11 años.

Mujeres nacidas a partir del año 2000 que no la hubieran recibido.

Varones nacidos a partir del año 2006 que no la tuvieran aplicada.

La inclusión de la vacuna en el calendario oficial representa una estrategia sanitaria clave, orientada a reducir la incidencia de los tipos de VPH asociados a cáncer y otras patologías.

La importancia de la detección precoz

Además de la vacunación, la detección temprana constituye otro pilar fundamental en la prevención del cáncer cervicouterino y otras enfermedades asociadas.

En ese sentido, se recomienda la realización anual del Papanicolau (PAP) a partir de la primera relación sexual; el Test de VPH a partir de los 30 años. Ambos estudios permiten identificar de manera precoz alteraciones que, tratadas a tiempo, pueden evitar la progresión hacia lesiones de mayor gravedad.

Estos controles pueden solicitarse en:

Todos los CAPS.

La Maternidad Provincial.

El Hospital San Juan Bautista.

La accesibilidad a estos servicios forma parte de la estrategia sanitaria orientada a garantizar diagnósticos oportunos.

Dónde obtener resultados e información

Para obtener los resultados del Test de VPH y recibir más información, se encuentra disponible el Programa de Prevención de Cáncer Cervicouterino, que depende de la Dirección Provincial del Cáncer.

La atención se realiza de lunes a viernes de 7 a 13 horas. Todo esto en la Oficina 9, ubicada en el Ministerio de Salud de la provincia, Chacabuco 169.

Asimismo, para consultas telefónicas o mensajes de WhatsApp, se puede contactar al número 383 4026991, también de lunes a viernes, en el horario de 7 a 13 horas.

La conmemoración del Día Internacional de la Concientización sobre el VPH reafirma la importancia de la prevención, la vacunación y la detección temprana como herramientas centrales para reducir el impacto de un virus que, aunque frecuente, puede ser controlado mediante políticas públicas activas y el compromiso individual con los controles de salud.