• Dólar
  • BNA $1470 ~ $1520
  • BLUE $1505 ~ $1525
  • TURISTA $1911 ~ $1911

8 C ° ST 8.21 °

Unión Radio 91.3 en vivo

Día Internacional del Gato: cuáles son los riesgos invisibles que amenazan a los felinos que nunca salen de casa

Pulgas, ácaros, parásitos intestinales y hasta el gusano del corazón pueden afectarlos. Por qué la prevención antiparasitaria debe adaptarse a cada animal, pero nunca abandonarse.

8 Agosto de 2026 07.54

Cada 8 de agosto se celebra el Día Internacional del Gato, una fecha destinada a promover el bienestar, el cuidado responsable y la prevención de enfermedades en uno de los animales de compañía más elegidos en los hogares.

Durante años, se instaló la idea de que un gato que nunca sale a la calle se encuentra protegido de la mayoría de las amenazas. Sin embargo, cuando se trata de parásitos, vivir exclusivamente dentro de una casa o un departamento no elimina por completo el riesgo.

"Muchos tutores creen que, si su gato no sale, no necesita protección antiparasitaria. Sin embargo, distintos parásitos pueden ingresar transportados en la ropa, el calzado, otros animales o a través de mosquitos", explicó Walter Comas, médico veterinario y director de la Unidad de Negocios de Animales de Compañía de MSD Salud Animal Argentina.

Pulgas y ácaros, amenazas que pueden instalarse dentro del hogar

Los parásitos que afectan a los gatos se dividen, principalmente, en externos e internos. En ambos casos, pueden generar problemas de salud incluso antes de que aparezcan signos evidentes.

Las pulgas son uno de los parásitos externos más frecuentes. Pueden causar picazón, irritación y dermatitis alérgica, pero el problema no termina allí: también pueden actuar como transmisoras de otros parásitos. Cuando el gato se acicala y traga una pulga infectada, puede adquirir la tenia Dipylidium caninum. Este parásito intestinal puede instalarse sin que el tutor advierta inmediatamente lo que ocurre.

Además, solo una parte del ciclo de la pulga sucede sobre el animal. Sus huevos, larvas y pupas pueden quedar distribuidos en alfombras, sillones, camas, mantas y otros rincones de la vivienda. Por eso, muchas veces la infestación ya está presente en el ambiente cuando se observa la primera pulga sobre la mascota.

Los ácaros del oído también pueden afectar a los gatos, especialmente cuando conviven con otros animales. Suelen transmitirse por contacto y pueden provocar picazón intensa, inflamación y la aparición de secreciones oscuras en el conducto auditivo.

Ante rascado persistente, movimientos frecuentes de la cabeza, heridas en las orejas o cambios en el comportamiento, la recomendación es consultar con un médico veterinario y evitar colocar productos caseros o medicamentos sin indicación profesional.

Parásitos internos y mosquitos: por qué quedarse adentro no elimina el riesgo

Entre los parásitos internos más frecuentes se encuentran algunos gusanos intestinales, como los nematodos y los anquilostomas. Estos pueden afectar el sistema digestivo y, en determinados casos, provocar vómitos, diarrea, pérdida de peso, alteraciones en el pelaje o decaimiento.

Sin embargo, no siempre generan síntomas evidentes. Un gato puede parecer saludable y, aun así, estar parasitado. Por ese motivo, los controles periódicos y el esquema preventivo no deberían depender únicamente de la aparición de señales visibles.

Otro riesgo menos conocido es el gusano del corazón, causado por Dirofilaria immitis. Se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados, por lo que puede alcanzar a gatos que viven dentro del hogar si un insecto ingresa por una ventana, una puerta o un balcón.

En los gatos, esta infección puede afectar el sistema respiratorio y cardiovascular. Como la transmisión no requiere contacto con otros animales, mantener al felino exclusivamente en interiores no ofrece una protección absoluta.

El riesgo concreto no es igual para todos. Depende de la región, la presencia de mosquitos, la convivencia con otras mascotas, la edad del animal y las características del hogar. Por eso, el esquema de prevención debe definirse de manera individual con el veterinario.

Cómo sostener una prevención segura durante todo el año

Para los especialistas, prevenir es más sencillo que tratar una infestación o una enfermedad ya instalada. El principal desafío suele ser mantener la protección en el tiempo y no interrumpirla porque el animal no sale o porque durante meses no presentó síntomas.

Entre las principales recomendaciones se encuentran:

  • Mantener un esquema periódico contra parásitos internos y externos.
  • Consultar con el veterinario qué producto, frecuencia y duración son adecuados para cada gato.
  • Controlar la presencia de mosquitos dentro del hogar.
  • Limpiar regularmente camas, mantas, alfombras y lugares de descanso.
  • Realizar controles veterinarios aunque el animal parezca saludable.
  • Evitar la automedicación y no utilizar productos formulados para perros, ya que algunos pueden resultar tóxicos para los gatos.

Actualmente existen distintas alternativas antiparasitarias, incluidas formulaciones tópicas de duración prolongada. La elección debe realizarse bajo indicación veterinaria, teniendo en cuenta qué parásitos cubre cada producto y cuáles son las necesidades particulares del animal.

"El mayor desafío no suele ser iniciar la prevención, sino sostenerla. Contar con alternativas que simplifiquen el cuidado puede favorecer una protección continua", señaló Comas.