Día Mundial de la Visión: alertan que los menores de 2 años no deben usar pantallas
En el marco de la jornada global impulsada por la OMS, oftalmólogos y pediatras advierten sobre los efectos del uso temprano y prolongado de dispositivos digitales en el desarrollo visual infantil. También recuerdan que el 80% de los casos de ceguera pueden prevenirse con controles oftalmológicos regulares.

Cada segundo jueves de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, una iniciativa impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB). Su objetivo es concientizar sobre las enfermedades visuales, promover su detección temprana y reforzar la importancia de la prevención para evitar la pérdida de la visión.

Este año, la conmemoración cobra especial relevancia ante una advertencia de los especialistas: la exposición temprana a pantallas puede afectar el desarrollo visual de los niños. En un contexto donde celulares, tablets y televisores forman parte del entorno cotidiano, las entidades médicas remarcan la necesidad de establecer límites claros desde la primera infancia.

La Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y la Asociación Americana de Pediatría (AAP) coinciden en que los menores de 10 meses no deberían tener contacto con pantallas, salvo para videollamadas familiares. Entre los 18 y 24 meses, su uso debe ser ocasional, con contenidos educativos y supervisión activa de los padres. En el caso de niños de entre 2 y 5 años, se recomienda un máximo de una hora diaria frente a los dispositivos.

"Durante los primeros cinco años, el sistema visual se encuentra en pleno desarrollo. La estimulación adecuada —a través del juego libre, el contacto con la naturaleza y la lectura compartida— fortalece la visión binocular y la coordinación ojo-mano", explicó la Dra. Valeria El Haj, directora médica de Ospedyc. "El uso excesivo de pantallas interfiere en esos procesos naturales", advirtió.

Los especialistas enumeran riesgos concretos: fatiga visual digital (ojos rojos, sequedad, menor frecuencia de parpadeo), mayor predisposición a la miopía infantil, retraso en habilidades visuales y motoras finas por falta de actividad manual, y alteraciones del sueño provocadas por la luz azul, que afecta los ritmos circadianos del cuerpo.

Ante ello, los expertos recomiendan evitar pantallas en menores de 2 años, limitar su uso en edad preescolar (máximo una hora al día y bajo supervisión), promover al menos dos horas diarias de juego al aire libre, fomentar la lectura en papel y realizar controles preventivos con el oftalmólogo infantil, incluso si no hay síntomas visibles.

La visión es esencial para el aprendizaje y el desarrollo integral de la niñez, por lo que los profesionales insisten en acompañar a los más pequeños hacia un equilibrio saludable entre tecnología y bienestar visual.

Ocho de cada diez casos de ceguera son evitables

En el marco del Día Mundial de la Visión, el Consejo Argentino de Oftalmología (CAO) recordó que los controles oftalmológicos anuales son fundamentales para detectar a tiempo enfermedades que pueden causar pérdida de visión o comprometer la salud general.

"El cuidado ocular no solo preserva la vista, sino que también puede ayudar a detectar enfermedades sistémicas como la hipertensión, la diabetes o el colesterol alto", explicó el Dr. Leonardo Fernández Irigaray, médico oftalmólogo y miembro del CAO.

Entre los síntomas que deben motivar una consulta urgente, el especialista mencionó el dolor o enrojecimiento ocular, visión doble o distorsionada, pérdida parcial o total de la visión, destellos o sombras, dificultad para distinguir colores, golpes en la zona ocular y visión nocturna deficiente. "No hay que acostumbrarse a ver mal: cuanto antes se detecte la causa, mejores son las posibilidades de recuperación", subrayó.

Hábitos para proteger la salud ocular

El CAO recomienda adoptar hábitos saludables que favorezcan la salud visual:

Alimentación equilibrada, con verduras de hoja verde, zanahorias, pescados y frutas cítricas ricas en vitaminas A y C.

Actividad física regular, al menos 30 minutos diarios, para mejorar la circulación y reducir el riesgo de glaucoma.

Uso de lentes con filtro UV 100%, especialmente en exteriores.

Descanso adecuado, entre 7 y 8 horas diarias, para mantener la lubricación natural del ojo.

"La vista no se reemplaza. Los controles regulares y los hábitos saludables son la mejor inversión para mantener los ojos sanos y disfrutar plenamente del entorno", concluyó el Dr. Fernández Irigaray.