El dique Las Pirquitas, principal reservorio hídrico de la provincia de Catamarca, alcanzó en las últimas horas su cota máxima y comenzó a verter agua a través de su vertedero, como consecuencia del significativo aporte hídrico generado por las recientes precipitaciones registradas en la cuenca. Así lo informó oficialmente Aguas de Catamarca, que destacó que la situación se encuentra bajo monitoreo permanente y forma parte del funcionamiento normal del sistema ante escenarios de alta afluencia de agua.
De acuerdo con lo explicado por el ingeniero Gustavo Jordán, gerente de Explotación de Redes de Agua de la empresa, el volumen de agua que actualmente ingresa al dique es considerablemente superior al que se destina tanto al sistema de agua potable como al riego del Valle Central. Esta diferencia evidencia la magnitud del caudal recibido en los últimos días y explica el inicio del vertimiento controlado hacia el río del Valle, un procedimiento previsto dentro de los protocolos de operación del embalse para garantizar su seguridad estructural.
"El dique está recibiendo un aporte hídrico muy importante, producto de las lluvias en la cuenca. El ingreso supera ampliamente la demanda habitual del sistema de abastecimiento y del riego, por lo que el vertedero comienza a cumplir su función de manera controlada", señaló Jordán, al tiempo que remarcó que el proceso se desarrolla bajo estrictos parámetros técnicos.
Como consecuencia directa del incremento del caudal del río del Valle, Aguas de Catamarca puso en marcha una serie de trabajos preventivos a lo largo de la vera del río, con el objetivo de resguardar los cruces de cañerías que abastecen a siete pozos estratégicos. Estos pozos resultan fundamentales para garantizar el suministro de agua potable a amplios sectores del centro y sur de la ciudad Capital, por lo que su protección constituye una prioridad operativa.
Las tareas incluyen el ensanchamiento del cauce del río y la construcción de defensas mediante escolleras enterradas, una técnica que permite reforzar las márgenes y minimizar el riesgo de socavamiento ante caudales elevados. Los trabajos comenzaron en el cruce correspondiente al pozo 52 y, según se informó, se extenderán progresivamente hacia otros cruces ubicados en las inmediaciones del puente carretero de la ruta nacional N°38, uno de los puntos más sensibles desde el punto de vista de la infraestructura hídrica.
Desde la empresa remarcaron que estas acciones forman parte de un plan preventivo diseñado para anticiparse a posibles contingencias derivadas de fenómenos climáticos intensos, cada vez más frecuentes en la región. En ese sentido, destacaron la importancia de actuar de manera anticipada para proteger los sistemas de captación y distribución de agua potable, evitando interrupciones en el servicio o daños estructurales de mayor magnitud.
Aguas de Catamarca informó además que mantendrá un monitoreo permanente tanto del comportamiento del dique Las Pirquitas como del caudal del río del Valle, con seguimiento técnico continuo y evaluación constante de la evolución de la situación. La empresa aseguró que continuará informando a la comunidad a través de sus canales oficiales, con el objetivo de brindar tranquilidad a la población y garantizar el acceso a información precisa y actualizada.
Finalmente, las autoridades reiteraron que el vertimiento del dique se realiza de manera controlada y no representa, hasta el momento, un riesgo para las zonas urbanas, aunque insistieron en la necesidad de respetar las recomendaciones de seguridad y evitar acercarse a sectores del río donde se ejecutan obras o se registran crecidas significativas.