Tres cuadrillas de la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales, dependientes de la Dirección Provincial de Defensa Civil del Ministerio de Seguridad, acompañados por personal del campo afectado y personal de la Municipalidad de El Alto, combaten desde el domingo por la tarde un incendio de pastizal de grandes dimensiones, el cual se habría iniciado a unos 13 km al noreste de la Hostería del Portezuelo, en un campo ubicado en el cordón del cerro Ancasti, localidad de El Alto, llamado “Huaicondo”. Según fuentes oficiales, el siniestro se inició con el incendio de una camioneta entre este lugar antes mencionado y El Sauco. Las llamas se tornaron incontrolables, derivando en lo que es un incendio de grandes dimensiones. Aquellas ya destruyeron el puesto de Los Chazarretas, además de ocasionar graves daños en otras fincas. Al cierre de esta edición, el fuego seguía sin poder ser extinguido. Cristian Velárdez, responsable de la Brigada, apuntó que el fuego, sobre el flanco izquierdo, ya está controlado. De manera que, por el momento, ya se evitó que el fuego descienda por la cumbre hacia la zona de La Bajada. “Ahora, se sigue combatiendo el flanco derecho, donde se estaba propagando hacia la zona de Tintigasta. Allí, hay unos puestos donde se ha desplegado personal. Nos queda actividad en la cabeza del incendio, cerca de La Trilla”. Los bomberos van a seguir trabajando esta noche y van a esperar a que mañana se pueda volver a trabajar con los aviones para poder sofocarlo.
Pérdidas
Las prioridad de las tareas están centradas en tratar de evitar que se quemen animales y los alambrados perimetrales de los campos. No obstante, los pobladores ya acusan graves inconvenientes en este sentido. En diálogo con Radio Valle Viejo, uno de los productores afectados comentó que a él ya le faltan alrededor de 180 vacas y también aquellos alertaron que uno de los frentes del fuego se aproximaba a la localidad de Tintigasta. Ante este panorama, los damnificados ya reclaman ayuda al Gobierno para poder seguir alimentando al ganado.
Las cuadrillas de combatientes de la Brigada realizan tareas con autobombas y la utilización de herramientas de sofocación, logrando evitar el avance de los 3 kilómetros de flanco izquierdo y cola del imponente incendio, que ya consumió más de 1.000 hectáreas de pastizal. También, el propietario del campo “Huaicondo” puso una máquina topadora a disposición, para realizar brechas de ensanche y picadas, las cuales sirven para cortar el avance de las llamas y lograr delimitarlo. Del mismo modo, desde la Municipalidad de El Alto, conducida por el intendente Ariel Ojeda, se envió un camión cisterna para proveer a las autobombas de la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales, apostada en diferentes puntos del incendio.
Por su parte, los aviones hidrantes del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (S.N.M.F.) colaboran con los brigadistas realizando disparos en el flanco derecho, ubicado hacia el este de donde se originó el siniestro, a los efectos de disminuir la intensidad de las llamas y su velocidad para facilitar el combate cuerpo a cuerpo de los brigadistas.
Cabe recordar, que este nuevo siniestro es el segundo que sufre la zona en la temporada alta de incendios forestales 2020, ya que en el mes de junio, en un campo vecino llamado “El Sauco”, se consumieron por las llamas más de 1.400 hectáreas.
Baqueano resultó herido por el agua de avión hidrante
El incendio en el cerro Ancasti trajo varias complicaciones para los brigadistas, que trabajan en el lugar para sofocar el fuego. Ayer a la tarde, se registró un accidente en el que un baqueano, que se encontraba colaborando en el cerro, fue lesionado por la presión del agua del avión hidrante.
La situación ocurrió cuando la nave estaba operando en el lugar, realizando los disparos correspondientes para combatir las llamas en uno de los sectores donde se concentró el fuego. En ese momento, el operador del piloto informó que iba a realizar otra maniobra para poder combatir desde otro sector al incendio. A raíz de esto, los brigadistas, por protocolo, suelen avisar y evacuar la zona para que pueda efectuarse el disparo.
En el lugar se encontraba un baqueano que estaba colaborando en una zona, distante a los bomberos, quien no se percató de la situación.
El avión ingresó, realizó disparos de toda la carga de agua y lesionó al hombre que había quedado en el medio. Recibió golpes en las extremidades. El informe médico indica que está fuera de peligro.