El padre Facundo Brizuela asumió como nuevo rector del Santuario y Catedral Basílica
El sacerdote tomó posesión de su nuevo oficio durante una celebración presidida por el obispo Mons. Luis Urbanc. En su mensaje, llamó a trabajar en comunión y a convertir el Santuario en un espacio de consuelo y misericordia para todos los peregrinos.

En la noche de este domingo, el padre Facundo Brizuela asumió formalmente como nuevo rector del Santuario y Catedral Basílica Nuestra Señora del Valle, durante una ceremonia de toma de posesión que reunió a autoridades de la Iglesia, sacerdotes, familiares, amigos y numerosos fieles de distintos puntos de la diócesis.

La Santa Misa fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, y concelebrada por el flamante rector del Santuario Catedral; el rector del Santuario de la Gruta de Nuestra Señora del Valle, padre Santiago Granillo; los capellanes del Santuario Catedral, padres Luis Páez y Leandro Roldán; además de varios sacerdotes del clero catamarqueño, algunos llegados desde el interior diocesano y otros provenientes de diócesis vecinas.

El padre Brizuela llegaba a esta nueva responsabilidad después de desempeñarse como párroco de la parroquia Santa Rosa, con jurisdicción en el departamento homónimo. En este acontecimiento especial estuvo acompañado por su familia, amigos y fieles de Capital y de distintos lugares de la diócesis, particularmente de Pomán, donde tiene sus raíces familiares, y de Santa Rosa, comunidad que pastoreó antes de recibir este nuevo oficio.

Al comienzo de la celebración litúrgica, el canciller y secretario general de la Curia diocesana, padre Diego Manzaraz, dio lectura al decreto mediante el cual se formalizó la designación de Brizuela como nuevo rector del principal Santuario mariano de Catamarca.

El pedido del Obispo para la nueva misión

Durante su homilía, el obispo agradeció al padre Facundo por haber aceptado su pedido para asumir la conducción pastoral del Santuario, la Catedral y la Basílica. También extendió su reconocimiento a todos los colaboradores voluntarios, a los sacerdotes que se desempeñan como capellanes mayores del Santuario y a los demás sacerdotes que colaboran en esta tarea.

El Obispo definió esta responsabilidad como "la tarea administrativa más compleja que tenemos en la diócesis" y pidió especialmente a la comunidad que rece por el nuevo rector. "Que el Señor le dé la fuerza, la sabiduría, la prudencia y esa apertura del corazón que hace falta para guiar esta hermosa tarea pastoral del Santuario y de la Catedral", expresó.

Urbanč vinculó además el comienzo de esta nueva etapa con la oración de Jesús al Padre y con el llamado a cumplir los mandamientos, resumidos en el amor a Dios y al prójimo. En ese marco, señaló que una de las tareas del padre Facundo será ayudar a que quienes concurren al Santuario, tanto quienes lo hacen habitualmente como los peregrinos, puedan descubrir con mayor claridad la voluntad de Dios.

El Obispo sostuvo que ese amor implica amar a Dios con todo el corazón, con toda la fuerza y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo. Pero recordó también la exigencia planteada por Jesús en el Evangelio de Juan: amar al prójimo como Cristo ama a cada persona, hasta entregar la vida por los demás.

Acoger al peregrino y acompañar sus historias

En esa perspectiva, Urbanc remarcó que la tarea cotidiana en el Santuario consiste también en acoger a quienes llegan con el amor de Dios, de manera que la experiencia de sentirse amados pueda acompañarlos incluso después de regresar a sus hogares y a sus responsabilidades habituales.

El Obispo puso especialmente en valor la figura de la Virgen del Valle como Maestra para la comunidad catamarqueña. Señaló que ella tuvo los pensamientos de Dios y realizó el camino del servicio, la obediencia incondicional y el amor total a Dios. Por eso, planteó que cada visita al Santuario debe permitir que los fieles busquen configurar sus pensamientos con los de Jesús y seguir su camino, incluido el camino de la cruz y de la entrega de la vida.

Según explicó, ésta es también una de las principales tareas de los sacerdotes que sirven en el Santuario: ayudar a que los pensamientos de quienes llegan puedan configurarse con los pensamientos de Dios y acompañarlos en el camino de Jesús, a quien definió como el Camino que conduce al Padre. Urbanc pidió además la gracia de observar siempre los mandamientos de Dios y remarcó que éstos "no son un estorbo, sino la mejor ayuda para que podamos amar de verdad". En ese camino, señaló, en la cúspide del amor se encuentra siempre el perdón.

Hacia el final de su homilía, pidió también la intercesión del Beato Mamerto Esquiú, cuya vida es motivo de celebración y aprendizaje en el marco del Bicentenario de su nacimiento, para que todos puedan ser verdaderos testigos del amor de Jesús en el mundo.

Profesión de fe y juramento de fidelidad

Como parte de la ceremonia, el padre Facundo Brizuela realizó la profesión de fe y el juramento de fidelidad delante del Obispo. Ese momento concluyó con un abrazo filial entre ambos.

Durante el ofertorio, familiares del nuevo rector del Santuario Catedral participaron acercando el pan y el vino destinados a la preparación de la mesa eucarística. La celebración continuó con la participación de quienes integran y colaboran cotidianamente con la vida pastoral del Santuario, en una jornada marcada por la bienvenida al nuevo rector y por el compromiso de acompañar su misión.

Una comunidad que ofrece acompañamiento y oración

Después de la Comunión se escucharon las palabras de bienvenida de un servidor del Santuario Catedral, quien manifestó la disposición de la comunidad para caminar junto al nuevo rector, aprender de su guía y acompañarlo en cada proyecto pastoral.

En ese mensaje se puso a disposición el trabajo de los servidores y, especialmente, sus oraciones cotidianas para que el Espíritu Santo fortalezca el ministerio del sacerdote y renueve sus fuerzas cada día. También se expresó el deseo de que Nuestra Morenita del Valle, a quien se reconoció como quien custodia con amor a su pueblo, haga fecundo el servicio del nuevo rector.

La bienvenida incluyó además un reconocimiento especial a la responsabilidad que desde este momento asume Brizuela como custodio y protector de la imagen de la Virgen del Valle, considerada en el mensaje como uno de los bienes más sagrados para los catamarqueños.

El servidor pidió que Jesús, el Buen Pastor, Nuestra Madre del Valle y el Beato Mamerto Esquiú iluminen y guíen al sacerdote para que su misión en el Santuario sea generosa y fructífera.

"Fui peregrino antes de ser sacerdote"

A su turno, el padre Facundo agradeció a quienes participaron de la celebración, a los servidores voluntarios y a todas las personas que trabajan en el Santuario Catedral.

El nuevo rector expresó su alegría por el llamado a servir a la Madre y a sus hijos queridos, pero también dejó en claro que llega a esta nueva misión con una historia personal profundamente vinculada al Santuario. "Llego aquí trayendo conmigo todo aquello que me enseñó el pueblo de Dios a lo largo de estos años. Y también dispuesto a seguir aprendiendo", manifestó.

Brizuela recordó que el Santuario forma parte de su propia historia y que durante muchos años fue uno más de los que llegaron hasta ese lugar. Explicó que no siempre lo hizo desde la alegría, sino también en momentos de dolor, cuando no encontraba respuestas para su vida, necesitaba consuelo o buscaba algo de luz en medio de sus dificultades.

"Fui peregrino antes de ser sacerdote", afirmó, al explicar el profundo significado que tiene para él asumir ahora esta responsabilidad. Desde esa experiencia personal, señaló que detrás de cada persona que atraviesa las grandes puertas del Santuario existe una historia que no se conoce, pero que clama. Esa mirada hacia el peregrino se convirtió así en uno de los ejes de su mensaje de inicio de gestión.

Una misión basada en la comunión

El padre Facundo manifestó además su intención de acompañar a quienes desarrollan tareas pastorales en el Santuario, valorando todo lo que ya fue construido y aprendiendo de quienes poseen una trayectoria más extensa que la suya en ese lugar.

"Quiero trabajar en la comunión y por la comunión", expresó. Reconoció que la misión presenta numerosos desafíos y que la Catedral posee una historia inmensa, una responsabilidad pastoral enorme y una presencia muy significativa en la vida de la diócesis y de la provincia.

Desde esa perspectiva, invitó a toda la comunidad a sumarse al desafío de continuar construyendo un espacio de encuentro, acompañamiento y fe.

"Que sigamos haciendo de este Santuario un oasis de consuelo y misericordia", propuso, al señalar el deseo de que quienes llegan puedan encontrarse con María y, a través de ella, con su Hijo Jesús, Camino, Verdad y Vida.