Con profunda emoción y espíritu de comunidad, los trabajadores municipales de la ciudad Capital celebraron este viernes 7 de noviembre su día con una jornada cargada de fe y agradecimiento. La conmemoración comenzó con una Santa Misa en el predio de Infraestructura Urbana, en el barrio 9 de Julio, y culminó con una peregrinación hacia la Catedral Basílica del Santuario de la Virgen del Valle, patrona de Catamarca.

La misa fue presidida por el padre Eugenio Pachado, párroco de Jesús Niño, quien invitó a los presentes a reflexionar sobre el valor del servicio público y la importancia de realizar el trabajo diario con compromiso, entrega y vocación. Durante la celebración eucarística, los empleados municipales elevaron sus oraciones por las intenciones personales y comunitarias, pidiendo especialmente por la unidad del cuerpo de trabajadores y por el bienestar de sus familias.
El encuentro tuvo un clima de profunda devoción, con la participación de distintas áreas municipales que se sumaron a la conmemoración. El padre Pachado destacó el esfuerzo cotidiano de los trabajadores: "Cada tarea, por más pequeña que parezca, es un servicio a los demás. Que el trabajo sea siempre un camino de encuentro y solidaridad", expresó durante la homilía.
Tras la misa, los empleados iniciaron una peregrinación con la imagen de la Virgen del Valle, símbolo de fe y protección para toda la comunidad catamarqueña. Acompañados por el director de Infraestructura Urbana, Carlos Aguirre, los municipales recorrieron las calles del barrio 9 de Julio y del centro capitalino hasta llegar al Santuario Catedral. Allí fueron recibidos por el padre Luis Páez, quien les impartió la bendición final, agradeciendo su testimonio de fe y compromiso social.
El momento más emotivo se vivió al llegar al templo, donde los peregrinos colocaron la imagen de la Virgen frente al altar mayor y compartieron un instante de oración y silencio. Para muchos, fue una oportunidad de renovar sus votos personales y pedir por un año de trabajo fructífero y en paz.

Esta actividad religiosa se enmarca en los festejos por el Día del Empleado Municipal, una fecha que cada año reúne a trabajadores de distintas áreas del municipio en torno a la fe y la camaradería. Además de la misa y la peregrinación, en los próximos días se desarrollarán otras actividades institucionales y recreativas en reconocimiento a la labor que los empleados desempeñan en beneficio de la comunidad capitalina.
El evento fue valorado por los participantes como una manera de fortalecer los lazos entre compañeros y reafirmar el sentido de pertenencia al servicio público. "Es un día especial para agradecer, no solo por el trabajo que tenemos, sino también por la posibilidad de servir a nuestra ciudad con el ejemplo y el compromiso de cada jornada", expresó uno de los empleados presentes.
De esta manera, los trabajadores municipales celebraron su día unidos por la fe y la gratitud, acompañados de la imagen de la Virgen del Valle, protectora espiritual de Catamarca, y con la convicción de seguir aportando, desde cada área, al crecimiento de la capital provincial.