En medio de un clima de tensión e incertidumbre, tanto para los usuarios como para los trabajadores del transporte público, el conflicto por el pago de salarios adeudados encontró un punto de inflexión en las últimas horas. Los choferes aguardaban la cancelación de sus haberes correspondientes al mes de marzo, mientras crecía la preocupación ante la posibilidad de una nueva medida de fuerza.
El escenario era crítico. La Unión Tranviarios Automotor (UTA) había elevado la presión sobre las empresas del sector con la amenaza concreta de un paro de 72 horas, lo que hubiera impactado de lleno en la movilidad en toda la provincia. La advertencia no solo generó inquietud entre los usuarios habituales del servicio, sino que también expuso la fragilidad del sistema frente a incumplimientos salariales.
La presión sindical y la negociación
El punto de quiebre llegó tras una reunión que fue adelantada por La Unión, en la que se abordó de manera urgente la situación. La intervención y la presión ejercida por la UTA resultaron determinantes para que las empresas comenzaran a dar respuestas concretas.
Como resultado de ese proceso, se acordó que el servicio de transporte público de pasajeros funcionará con normalidad este martes, evitando así la paralización total que se había anunciado. La decisión marcó un alivio inmediato para miles de usuarios que dependen del colectivo para sus actividades diarias.
Pagos adeudados y desactivación del paro
El factor central que permitió desactivar la medida de fuerza fue el inicio del pago de los sueldos adeudados por parte de varias empresas de transporte. Este avance en la regularización salarial fue suficiente para que el gremio decidiera levantar el paro previsto.
De acuerdo con lo informado, el conflicto se destrabó a partir de este cumplimiento parcial, lo que llevó a una rápida normalización del servicio en gran parte del territorio provincial.
Este escenario permitió recuperar cierta estabilidad en el sistema, aunque sin eliminar por completo las tensiones de fondo.
Persiste el conflicto con El Nene S.R.L.
A pesar del avance general, el panorama no es homogéneo. La situación de El Nene S.R.L. continúa siendo un punto crítico dentro del sistema de transporte.
Esta empresa arrastra un conflicto desde hace meses, vinculado a incumplimientos salariales que aún no habrían sido resueltos. En este contexto, persiste la incertidumbre respecto a su funcionamiento, lo que podría generar inconvenientes puntuales para los usuarios que dependen de sus servicios.
El hecho de que no todas las firmas hayan logrado regularizar su situación evidencia que el conflicto, si bien contenido, no está completamente cerrado. La falta de cumplimiento total mantiene en alerta tanto al gremio como a los trabajadores.