¿Heladera o temperatura ambiente? Un experto explica dónde guardar los huevos para que se conserven mejor
Conocé cuál es la manera ideal para almacenar este alimento.

La heladera suele ser nuestro mejor aliado para conservar la mayoría de los alimentos, y los huevos no son la excepción. Aunque cuando los compramos en el almacén, supermercado, verdulería o huevería, los encontramos en las góndolas a temperatura ambiente, en casa la historia cambia. ¿Por qué? Porque una vez que salen de las granjas, los huevos tienen un tiempo limitado antes de comenzar a deteriorarse, y la mejor forma de prolongar su frescura es guardándolos en la heladera.

Pero, ojo, no cualquier lugar dentro del refrigerador. Un experto en el tema, un influencer que desde su cuenta @cobardesygallinas comparte consejos sobre el uso correcto de los huevos, explicó cómo y dónde es mejor almacenarlos para que se mantengan en perfectas condiciones.

Tras publicar un primer video con su explicación, el influencer tuvo que hacer un segundo para aclarar algunos detalles importantes. Por ejemplo, recomendó sacar los huevos del pack de cartón duro en el que vienen, especialmente si ya comenzaron a ser permeables al paso del tiempo. Esto es porque, al estar en contacto con el cartón, que puede absorber bacterias, los huevos corren más riesgo de contaminación.

¿Dónde y cómo guardar los huevos?

Desde su cuenta, el influencer afirma con firmeza: "Siempre en la nevera". Pero también advierte que no hay que guardarlos en cualquier lugar. La huevera en la puerta, por ejemplo, no es la mejor opción, ya que esa zona se abre y cierra constantemente, provocando cambios de temperatura que no son ideales para los huevos.

Lo más recomendable es colocarlos en la parte superior del refrigerador, donde la temperatura es más estable y más fría. Además, insiste en que los huevos deben estar en la heladera desde que llegan a casa, evitando cambios bruscos de temperatura que puedan afectar su calidad.

Por último, aconseja mantenerlos en su huevera cerrada para evitar que absorban olores de otros alimentos y prevenir la contaminación. ¿Y por qué es tan importante esto? Porque la cáscara del huevo, que es porosa, puede condensar agua y permitir que bacterias o contaminantes penetren en su interior, poniendo en riesgo su frescura y seguridad.