El pasado viernes, se viralizaron imágenes de Mariano Páez realizando una mímica y un gesto de un mono en un bar. La situación generó revuelo debido a que su hija, Agostina Páez, enfrenta un proceso judicial en Brasil por un hecho similar.
Stefany Budán, pareja de Mariano y abogada, se pronunció públicamente sobre el episodio. En un comunicado difundido en redes sociales, enfatizó:
"Mi pareja estaba bajo los efectos del alcohol, en un estado evidente de ebriedad. En esas condiciones, cualquier manifestación carece de lucidez, de control y de seriedad".
Budán añadió que el consumo de alcohol altera el juicio y distorsiona la percepción, subrayando que "pretender que una frase dicha así tenga valor real o jurídico es completamente improcedente".
Alcohol y responsabilidad: una defensa detallada
La abogada desarrolló un argumento basado en la influencia del alcohol sobre el comportamiento humano:
- Distorsión del juicio: Palabras y gestos carecen de coherencia y sustento.
- Pérdida de filtros: Se eliminan los mecanismos que normalmente regulan las conductas sociales.
- Inexistencia de intención jurídica: Lo expresado no puede interpretarse como confesión o declaración con valor legal.

Budán enfatizó:
"No estamos frente a una confesión, estamos frente a una persona alcoholizada diciendo cosas sin coherencia ni sustento".
En este marco, recordó su propia dedicatoria del primer aniversario con Páez, publicada anteriormente:
"Sí, pasó de todo. Sí, hubo violencia. Y no lo voy a tapar para que a ustedes les cierre el relato. Pero tampoco somos los mismos. Sé perfectamente que no sos narco, ni usurero, ni nada de lo que dijiste anoche en un estado de ebriedad".
Consecuencias y contexto de la viralización
Budán describió el hecho como "una situación desafortunada donde se aprovecharon para que reaccionaras y dijeras cosas, cosas que no se las puede interpretar literalmente en el estado en el que estabas".
Añadió además que el consumo excesivo de alcohol, en este caso tres botellas de champagne, impide hablar con lucidez y coherencia:
"Tomar como literal lo que alguien dice después de haber consumido alcohol es, como mínimo, irresponsable. No hay lucidez, control o intención real en esas palabras".
La abogada también se refirió al impacto personal de la exposición mediática, señalando que ha vivido un año de escalada de críticas y juzgamientos, siendo etiquetada como:
- "La mujer del narco"
- "La del violento"
- "La que denuncia y vuelve"
- "La que se burla de la justicia"
Budán añadió que incluso se burlaron de su parálisis facial, pero destacó que hoy se siente más fuerte:
"Ya no hay palabras que me derriben. No voy a esconderme, ni dejar de ir al kiosco, de caminar por la plaza con mis hijos, ni de ejercer mi trabajo en tribunales".
El conflicto económico y la intervención política
Otro episodio, vinculado al mismo contexto, fue revelado por Budán en redes: durante la salida al bar, un tercero preguntó cuánto dinero había tenido que pagar Páez para que Agostina regresara a Santiago del Estero. La respuesta fue un aproximado de $21 millones, monto que el público podría haber interpretado erróneamente como gasto estatal.
Budán aclaró:
"Él estaba bajo los efectos del alcohol y, en esos momentos, las personas dicen barbaridades en ocasiones. No vamos a justificar nada".
También extendió disculpas al exgobernador de Santiago del Estero hasta 2025, Gerardo Zamora, por las declaraciones inoportunas de Páez. Subrayó que el gesto y las palabras de su pareja no tienen relación alguna con Agostina, quien no es responsable de las acciones de un adulto alcoholizado.