Las frases que hay que decir para dormirse rápidamente, según la IA
La inteligencia artificial recomendó unos métodos (respaldados por datos) para inducir el sueño de manera efectiva. Conocélos e implementalos en tu rutina.

La llegada de la inteligencia artificial (IA) develó muchas preguntas que, en su momento, no tenían respuestas, como por ejemplo: "¿Qué frase hay que repetir para dormirte inmediatamente?".

Frente a este interrogante, plataformas tecnológicas líderes como ChatGPT, Gemini y Copilot, coincidieron al recomendar unos métodos (respaldados por datos) para inducir el sueño de manera efectiva.

Las técnicas que compartieron están relacionadas a breves frases que se repiten mentalmente para calmar la mente permitiendo frenar pensamientos intrusivos o negativos.

"Estoy en paz, todo está bien", es útil para generar seguridad y soltar preocupaciones. "Mi cuerpo se relaja, mi mente se apaga", es otra de las frases que refuerza la conexión entre cuerpo y mente.

"Respiro lento, me dejo llevar", es otra frase que acompaña el ritmo de la respiración, mientras que "Nada me perturba, todo está en calma" y "No pienso solo descanso", también inducen al sueño.

Por su lado, cada plataforma dio opciones propias para lograr dormir. Algunas podrían ser: "contar números" o "visualizar", creando escenarios imaginarios y poder distender.

Por último, las herramientas proponen el escaneo corporal, una técnica de mindfulness que consiste en llevar la atención a distintas partes del cuerpo, para reconocer tensiones y soltarlas.

Cinco recomendaciones para dormir mejor, según expertos de Harvard

  1. Conseguir un ritmo de sueño: para lograr dormir en un mismo horario, es necesario tener una rutina, es decir, irse a la cama a la misma hora. Del mismo modo, se deben levantar de la cama a la misma hora, durante la mañana.
  2. Eliminar fuentes de ruido o luces muy brillantes: pueden evitar que conciliemos el sueño adecuadamente o pueden interrumpir nuestro descanso.
  3. Evitar el consumo de bebidas alcohólicas: está demostrado que puede perjudicar la calidad del sueño hasta la respiración.
  4. Reducir la ingesta de cafeína y mate: si se toma mucho café o mucho mate durante el día, será más difícil conciliar el sueño. Por eso, es beneficioso tomar un vaso de leche u otras tisanas de hierbas que armonicen, como tilo o valeriana y evitar comer mucho en la cena.
  5. Ropa cómoda para dormir mejor: es imprescindible tener un colchón cómodo y una vestimenta, como un pijama, para dormir tranquilamente. Además, se tiene que tener en cuenta la temperatura al momento del descanso, de modo de no pasar frío ni calor dentro de la cama y la habitación.

Por qué a algunas personas no les gusta que les hablen ni bien se despiertan

 

Despertarse no significa lo mismo para todos. Mientras algunas personas comienzan el día con entusiasmo, listas para hablar y socializar, otras necesitan pasar varios minutos en completo silencio antes de interactuar con alguien. Este comportamiento, a menudo malinterpretado como mal humor o frialdad, tiene raíces profundas en la biología, la psicología y los hábitos personales.

Según especialistas en neurociencia y salud mental, el despertar es un proceso gradual en el que el cuerpo y el cerebro pasan del descanso profundo a un estado de alerta plena. Para quienes necesitan más tiempo, el ruido o las conversaciones inmediatas pueden sentirse como una invasión, generando irritación o fatiga emocional.

Los "búhos" y las "alondras" explicarían por qué algunas personas tardan en despertarse

Una de las claves para entender este fenómeno es el concepto de cronotipo, que define si una persona es más activa por la mañana o por la noche. Quienes tienen un cronotipo nocturno -es decir, los llamados "búhos"- suelen sentirse más lentos o irritables al despertar, mientras que los matutinos ("alondras") tienden a estar más activos desde temprano. Esta predisposición biológica incide directamente en la tolerancia al ruido y la comunicación en las primeras horas del día.

Pero no todo se reduce a la genética. También influyen factores como el nivel de estrés, la calidad del sueño, el estado emocional y el estilo de vida. Las personas que se despiertan con ansiedad o preocupaciones suelen necesitar un espacio de silencio para procesar sus pensamientos y emociones antes de enfrentar la interacción social.

Saber cuidar la salud emocional del otro

En una sociedad que valora la inmediatez, este tipo de comportamiento puede parecer antisocial o exagerado. Sin embargo, la psicología advierte que respetar estos ritmos personales es parte del cuidado de la salud mental. Forzar una conversación con alguien que aún está "despertando" emocionalmente puede generar fricciones innecesarias y afectar el humor del resto del día.

De hecho, estudios señalan que el momento inmediatamente posterior al despertar es clave para establecer el tono emocional de la jornada. Situaciones como una discusión, un ruido fuerte o una demanda temprana pueden predisponer negativamente a una persona durante horas. Por eso, la convivencia se beneficia cuando se respetan los tiempos y las necesidades de cada integrante del hogar.

Los psicólogos recomiendan implementar rutinas de despertar más amables: respirar profundamente, estirarse, beber agua o simplemente tomarse unos minutos en silencio. Estas pequeñas acciones ayudan a regular el sistema nervioso, favorecen una transición suave hacia el estado de alerta y reducen el rechazo al contacto social inmediato.

En resumen, no querer hablar al despertar no es un signo de mal carácter, sino una necesidad legítima que combina factores biológicos, emocionales y sociales. Reconocerlo es el primer paso hacia una convivencia más empática y respetuosa.

Diez razones por las que algunas personas prefieren el silencio al despertar

  1. El cerebro necesita tiempo para activarse.
  2. Somnolencia residual.
  3. Sensibilidad al ruido.
  4. Ansiedad matutina.
  5. Sueño de mala calidad.
  6. Cronotipo nocturno.
  7. Necesidad de autorregulación emocional.
  8. Estrés acumulado.
  9. Experiencias negativas previas.
  10. Preferencia por un despertar gradual.