Los gatos también pueden resfriarse: síntomas, causas y cómo protegerlos
Saber cómo reconocer los síntomas y cuándo acudir al veterinario es fundamental para cuidar la salud de tu mascota.

Los gatos pueden resfriarse, aunque no por contagio directo de los humanos. El resfriado en gatos es una infección respiratoria que puede provocar estornudos, mocos y ojos llorosos, muy similar al resfriado común en las personas. Saber cómo reconocer los síntomas y cuándo acudir al veterinario es fundamental para cuidar su salud.

¿Por qué se resfrían los gatos?

El resfriado felino suele ser causado por virus o, con menor frecuencia, por bacterias. Los más comunes son el calicivirus felino y el virus del herpes felino (rinotraqueítis).
Estos patógenos se transmiten por el aire, el agua o el contacto directo con otros gatos enfermos. Los refugios, criaderos o lugares con mala ventilación aumentan el riesgo de contagio.

Incluso los gatos de interior pueden enfermar si entran en contacto indirecto con otros animales infectados o si su sistema inmunológico está debilitado por estrés, asma, alergias o enfermedades renales.

En algunos casos, los virus pueden permanecer latentes en el organismo y reactivarse con el tiempo, especialmente el herpes felino.
¿Los gatos pueden resfriarse porque se contagiaron de un humano?

No, los gatos no se resfrían por contagio de humanos. Los virus del resfriado común son específicos de cada especie, por lo que no sobreviven en gatos.

En casos muy poco frecuentes, los gatos pueden contagiarse de COVID-19, pero suelen presentar síntomas leves. En cambio, el coronavirus felino puede causar la peritonitis infecciosa felina (PIF), una enfermedad grave y potencialmente mortal.

¿Puedo resfriarme por mi gato?

Tampoco. Los virus felinos no se transmiten a las personas, así que no hay riesgo de contagio humano por convivir con un gato resfriado.

¿El frío enferma a los gatos?

El clima frío no causa directamente el resfriado, pero puede debilitar el sistema inmunológico si el gato no tiene un refugio adecuado o una buena alimentación.
Un gato sano y bien cuidado no debería enfermar solo por las bajas temperaturas.

Síntomas del resfriado en gatos

Los síntomas del resfriado felino o de una infección respiratoria superior (IVRS) incluyen:
 

  • Estornudos frecuentes
  • Congestión o secreción nasal
  • Mocos
  • Ojos llorosos
  • Pérdida de apetito
  • Letargo o cansancio
  • Úlceras en la lengua o la boca
  • Fiebre
  • Deshidratación
  • Ganglios inflamados

Generalmente, los síntomas duran entre una y dos semanas. Si tu gato tiene dificultad para respirar, podría tratarse de neumonía, y requiere atención veterinaria inmediata.

Qué hacer si tu gato está resfriado

Si tu gato presenta síntomas leves, podés cuidarlo en casa siguiendo estas recomendaciones:
 

  • Mantenelo en un lugar cálido y tranquilo.
  • Limpiá sus ojos y nariz con un paño húmedo.
  • Usá un humidificador para aliviar la congestión.
  • Calentá ligeramente su comida para estimular su apetito.

Nunca le des medicamentos humanos. El paracetamol (Tylenol) y otros fármacos comunes son tóxicos para los gatos. Solo el veterinario puede indicar un tratamiento seguro y la dosis adecuada.

En la mayoría de los casos, los resfriados felinos se curan solos con tiempo y cuidados básicos. Si es necesario, el veterinario puede recetar antibióticos o pomadas oculares para aliviar los síntomas.

Cuándo acudir al veterinario

Llevá a tu gato al veterinario si presenta alguno de los siguientes síntomas:
 

  • Dificultad para respirar
  • Tos persistente
  • Secreción nasal o ocular con pus
  • Falta de apetito por más de 24 horas
  • Úlceras en la lengua o boca
  • Letargo extremo o depresión

Los gatos jóvenes, mayores, embarazados o inmunodeprimidos tienen más riesgo de complicaciones, por lo que conviene consultar incluso ante síntomas leves.

Cómo prevenir los resfriados en gatos

  • Vacuná a tu gato siguiendo el calendario veterinario. La vacuna RCP o FVRCP (también conocida como moquillo felino) protege contra el calicivirus, la rinotraqueítis (herpes felino) y, en algunos casos, contra la clamidia felina.
  • Mantené a tu gato alejado de otros gatos enfermos o con estado de salud desconocido.
  • Asegurá una buena ventilación y limpieza del hogar.
  • Proporcionalé una dieta equilibrada para fortalecer su sistema inmunológico.