Pascua de Resurrección: el sentido de la celebración central del cristianismo
Este domingo la Iglesia Católica celebra la Pascua, la festividad que conmemora la resurrección de Cristo y marca el final de la Semana Santa. Se trata de la fecha más importante para los cristianos y una tradición de profundo arraigo en la Argentina.

La Pascua de Resurrección, también conocida como Domingo de Pascua o Domingo de Resurrección, se celebrará este domingo 20 de abril, en una jornada que pondrá fin a la Semana Santa y que ocupa un lugar central dentro del calendario religioso de la Iglesia Católica. Con una tradición profundamente instalada en la Argentina, esta fecha concentra el significado más trascendente para el cristianismo: la resurrección de Jesucristo al tercer día de haber sido crucificado, tal como sostiene el Nuevo Testamento de la Biblia.

La celebración más importante 

Para la Iglesia Católica, la Pascua representa la conmemoración más importante de la fe cristiana. El eje de esta festividad está puesto en la resurrección de Cristo, acontecimiento que, según el relato bíblico, ocurrió al tercer día después de la crucifixión.

Este hecho le otorga a la Pascua una relevancia singular dentro del año litúrgico, ya que no solo marca el cierre de la Semana Santa, sino que sintetiza el núcleo de la celebración cristiana. En ese marco, el Domingo de Resurrección se presenta como la culminación de los días santos y como la fecha de mayor significado religioso para millones de fieles.

Por qué no siempre cae en la misma fecha

Una de las particularidades de la Pascua es que no se celebra siempre en el mismo día del calendario, sino que su fecha varía de un año a otro.

La determinación responde al año litúrgico, que experimenta modificaciones en función de los ciclos lunares. Por esa razón, la festividad puede ubicarse en cualquier fin de semana comprendido entre fines de marzo y fines de abril.

El criterio establecido indica que la Pascua se celebra después de la primera luna llena posterior al inicio de la primavera en el hemisferio norte y del otoño en el hemisferio sur. Ese mecanismo explica la movilidad de la fecha y su ubicación distinta en cada calendario anual.

El origen bíblico de la Pascua

El origen de la Pascua se remonta al Antiguo Testamento de la Biblia, específicamente al libro del Éxodo. Allí se relata la marcha del pueblo de Israel desde el cautiverio en Egipto hacia la tierra prometida, y se establecen las pautas sobre cómo debía llevarse adelante la celebración pascual para el pueblo hebreo.

Ese antecedente constituye la base histórica y religiosa de la festividad, en su dimensión originaria dentro de la tradición bíblica.

Pascua judía y la cristiana

Con el desarrollo del cristianismo, la celebración adquirió un significado propio y diferenciado. Según la información consignada, la separación entre la Pascua judía y la Pascua cristiana fue definida en el Primer Concilio de Nicea, en el año 325 d. de C. En esa instancia, los cristianos establecieron los elementos específicos de la celebración cristiana, centrados en la resurrección de Jesucristo, diferenciándose así de la tradición hebrea narrada en el Éxodo.

De este modo, la Pascua se reafirma como la celebración de mayor trascendencia dentro de la Iglesia Católica, al condensar tanto su raíz bíblica como la definición cristiana centrada en la resurrección de Jesucristo, en una fecha que cada año vuelve a convocar una fuerte tradición religiosa en la Argentina.