Rociar la escoba con limón y agua: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve
Conocé los beneficios de este pequeño gesto que puede cambiar por completo el resultado de la limpieza.

Cuando barremos, muchas veces el piso no queda impecable como nos gustaría y el polvo comienza a dispersarse por todo el ambiente. Para evitarlo, hay un truco casero cada vez más conocido que puede cambiarlo todo: rociar la escoba con limón y agua.

Este método, tan simple y efectivo que se volvió viral en las redes sociales, mantiene la escoba limpia por más tiempo y deja el piso prolijo.

Para qué sirve rociar la escoba con limón y agua

  • Atrapa mejor el polvo, evitando que se levante al barrer.
  • Elimina olores desagradables que pueden quedar en las cerdas.
  • Aporta un aroma fresco y natural.
  • Ayuda a desinfectar, gracias a la acidez natural del limón.

Cómo rociar la escoba con limón y agua: paso a paso

  1. Exprimí 1 o 2 limones y colá el jugo.
  2. Pasalo a un rociador con un poco de agua.
  3. Pulverizá suavemente las cerdas de la escoba.
  4. Esperá uno o dos minutos antes de barrer.
  5. Por último, usá la escoba como de costumbre.

Si querés reforzar la acción limpiadora, podés sumar unas gotas de vinagre blanco o aceite esencial de limón a la mezcla. Esto intensifica el aroma y mejora la acción desinfectante.

En cuanto a la frecuencia con la que debe aplicar este truco para limpiar la escoba, en un uso doméstico normal, se recomienda hacerlo una vez por mes. En hogares con mascotas, patios o alto tránsito, puede repetirse cada 15 días. Si se trata de un comercio con mucha actividad se tiene que hacer todas las semanas.