Esquiú y el 9 de Julio: entre el histórico Sermón y el centenario de su monumento
En este feriado se reúnen dos acontecimientos centrales vinculados con la figura del Beato catamarqueño: los 173 años de su histórico Sermón de la Constitución y el centenario de la inauguración de la estatua que, desde 1926, preside la plazoleta del Convento en Catamarca.

Cada 9 de Julio representa para Catamarca una fecha de profundo significado histórico, religioso e institucional. A la conmemoración de la Declaración de la Independencia Argentina se suman dos hechos estrechamente ligados a la figura del Beato Fray Mamerto Esquiú, uno de los personajes más trascendentes de la historia provincial.

Este año se cumplen 173 años desde que el entonces fraile franciscano pronunciara el célebre Sermón "Laetamur de gloria vestra" (Nos congratulamos con vuestra gloria), conocido como el Sermón del 9 de Julio de 1853, pronunciado en la Iglesia Matriz de Catamarca con motivo de la Jura de la Constitución.

La fecha también marca otro aniversario de gran relevancia: el centenario de la inauguración de la estatua de Fray Mamerto Esquiú, emplazada en la plazoleta del Convento, una obra que desde hace un siglo acompaña la vida cotidiana de los catamarqueños y constituye uno de los principales homenajes permanentes al religioso.

Ambos acontecimientos convierten al 9 de Julio en una jornada que trasciende la celebración patria para transformarse también en un día de especial evocación de la figura del sacerdote que la historia reconoce como el Orador Sagrado de la Constitución.

El Sermón del 9 de Julio de 1853

Un 9 de julio de 1853, hace 173 años, Fray Mamerto Esquiú pronunció el sermón titulado "Laetamur de gloria vestra", cuya traducción es "Nos congratulamos con vuestra gloria".

La prédica tuvo lugar en la Iglesia Matriz de Catamarca, en ocasión de la Jura de la Constitución, convirtiéndose con el paso del tiempo en uno de los discursos más recordados de la historia argentina. Aquel mensaje le otorgó a Esquiú un lugar destacado dentro de la historia nacional y consolidó el reconocimiento con el que posteriormente sería identificado como el Orador de la Constitución.

El histórico sermón dejó pensamientos que bien pueden aplicarse hoy, como es el caso de lo referido a la libertad. Al respecto dijo que "sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad", y luego criticó la anarquía y el despotismo anteriores, enfocándose en los "fundamentos inmobles de nuestra sociedad". Pero sin duda su pensamiento más recordado es: "Obedeced, señores, sin sumisión no hay ley; sin leyes no hay patria, no hay verdadera libertad; existen sólo pasiones, desorden, anarquía, disolución, guerra...".

Un siglo de la estatua que homenajea a Esquiú

El calendario también recuerda otro acontecimiento significativo relacionado con el Beato. Un 9 de julio de 1926 fue inaugurada la estatua de Fray Mamerto Esquiú en la plazoleta del Convento, obra que este año cumple 100 años.

El monumento fue realizado en bronce, posee 3 metros de altura y un peso de 2.900 kilogramos. Su autor fue el escultor Dr. Hernán Cullen Ayerza, quien dio forma a una de las imágenes más emblemáticas del patrimonio histórico de Catamarca. Desde hace un siglo, la escultura representa al Padre Esquiú con su brazo derecho levantado, en una imagen que, según la tradición, bendice al pueblo catamarqueño.

La concreción del monumento fue posible gracias al aporte conjunto del pueblo y del Gobierno de Catamarca. A esa iniciativa también se sumó una valiosa contribución del senador riojano Joaquín Víctor González, cuyo respaldo permitió avanzar en la realización de la obra que hoy constituye uno de los principales símbolos dedicados al Beato.

La participación de distintos actores en la construcción del monumento refleja la importancia que la figura de Esquiú ya tenía para la comunidad catamarqueña durante las primeras décadas del siglo XX.

La erección de la estatua y la inauguración definitiva

La colocación del monumento despertó una importante convocatoria popular. En la siesta del lunes 28 de junio de 1926, numeroso público se concentró en la plazoleta del Convento para presenciar el acto de erección de la estatua, un acontecimiento que generó gran expectativa entre los vecinos.

Sin embargo, aquella ceremonia no constituyó la inauguración oficial. La habilitación definitiva del monumento debió esperar hasta el 9 de julio de 1926, cuando quedó concluido el pedestal sobre el cual se emplazó la escultura.

Con la finalización de esa obra complementaria, el monumento fue inaugurado oficialmente durante la celebración patria, fecha con la que desde entonces quedó definitivamente vinculado.

Dos aniversarios unidos por la misma fecha

El 9 de Julio reúne así dos hitos que forman parte del patrimonio histórico, religioso y cultural de Catamarca. Por un lado, los 173 años del Sermón "Laetamur de gloria vestra", pronunciado por Fray Mamerto Esquiú en la Iglesia Matriz de Catamarca durante la Jura de la Constitución de 1853.

Por otro, el centenario de la inauguración de la estatua ubicada en la plazoleta del Convento, una obra de bronce, de 3 metros de altura y 2.900 kilogramos, realizada por el Dr. Hernán Cullen Ayerza, concretada con el aporte del pueblo, del Gobierno de Catamarca y con la contribución del senador Joaquín Víctor González.

De esta manera, el 9 de Julio no solo recuerda el aniversario de la Independencia argentina, sino que también constituye una fecha inseparable de la memoria de Fray Mamerto Esquiú, cuya palabra quedó inmortalizada con el histórico Sermón de la Constitución y cuya imagen, desde hace 100 años, permanece en la plazoleta del Convento con el brazo derecho extendido, acompañando y bendiciendo simbólicamente al pueblo catamarqueño.