En el marco del Día Internacional del Artesano, el Ministerio de Cultura, Turismo y Deporte de Catamarca, a través de la Dirección de Artesanías, llevó adelante el jueves 19 una jornada especial en el Centro de Arte y Tecnología Aplicada (CATA).
La actividad tuvo como eje central una feria artesanal instalada en las galerías del segundo patio del espacio, donde participaron alrededor de 14 artesanos y artesanas provenientes de distintos rubros. La propuesta reunió trabajos en madera, textil, cerámica, cuchillería, fibra vegetal, joyería, productos regionales.
El objetivo principal fue visibilizar el trabajo de los creadores locales, poner en valor sus saberes y acercar al público a las diversas expresiones de la artesanía catamarqueña.
Talleres y experiencias de aprendizaje
Uno de los momentos destacados de la jornada fue el taller de modelado en arcilla roja, desarrollado en el espacio CATA Lab y coordinado por la artesana Estela Moreno.
La actividad propuso a los participantes una experiencia práctica: modelar un mate o pequeño recipiente incorporando un rostro en relieve, como una primera aproximación al trabajo escultórico. Este espacio permitió no solo la experimentación con materiales locales, sino también el contacto directo con técnicas tradicionales.
Oficios en vivo: el valor del hacer
Durante toda la jornada, el público pudo observar demostraciones en vivo de distintos oficios, lo que permitió conocer de cerca los procesos de producción artesanal.
En primer turno, el artesano Gerardo Quijano exhibió el trabajo en madera, incluyendo la elaboración de bateas, cucharas y piezas utilitarias.
Estas creaciones fueron realizadas mediante técnicas tradicionales de carpintería artesanal, destacando el vínculo entre conocimiento técnico y práctica manual.
Por la tarde, el artesano Solano Condori llevó adelante una demostración de cestería en simbol, donde compartió el proceso de preparación de la fibra y las técnicas de tejido.
En simultáneo, en el CATA Lab, la artesana Fernanda Di Natale trabajó en telar en vivo, explicando la construcción de guardas y diseños propios de la tradición textil.
Historias detrás de cada pieza
La feria también ofreció un espacio para conocer las historias y procesos personales detrás de cada creación. En este sentido, la artesana Mirian Alvarado presentó piezas decorativas elaboradas con follaje seco, teñido y procesado.
Entre sus trabajos se destacaron:
Árboles de la prosperidad
Cuadros con madera de cardón intervenidos con flores
Arreglos artesanales que combinan naturaleza y diseño
Junto a ella participó su esposo, el ceramista Heber Casals, quien exhibió su producción en cerámica con:
Cuencos
Bowls
Tazas
Tazones
Materiales locales y técnicas ancestrales
Desde el proyecto "Barro Tal Vez", el artesano Oseas Flores destacó el trabajo con materiales locales, especialmente la arcilla roja catamarqueña, utilizada a baja temperatura y mediante técnicas ancestrales.
Entre sus creaciones se encontraron mates, tazones, cuencos, sahumadores, vasijas ornamentales, morenitas, pequeñas imágenes de la Virgen del Valle en su figura original.
La precisión del trabajo artesanal
En el rubro cuchillería, Juan Pablo Olmos presentó piezas forjadas de manera tradicional, incluso en acero damasco multilaminado.
Sus trabajos pueden demandar hasta 30 días de elaboración, considerando procesos como:
Tratamientos térmicos
Enfriado
Lijado manual
El propio artesano subrayó que cada pieza implica tiempo y dedicación, reflejando el carácter completamente artesanal de su producción.
La tradición como legado
La madera también tuvo un rol central con la participación de Jorge Quijano, referente con casi tres décadas de trayectoria en la talla y fabricación de muebles tradicionales.
Sus palabras sintetizaron el espíritu de la jornada: la enseñanza artesanal no se limita a la producción de objetos, sino que implica aprender técnicas ancestrales, conocer la fibra, las herramientas y el cuero. Además, remarcó la importancia de sostener estas prácticas para evitar la pérdida de tradiciones.