Ayer, se cumplieron 18 años de la trágica muerte de Walter Olmos. El 8 de septiembre de 2002, la “Locomotora” catamarqueña, como lo llaman en el ambiente musical, apagó su magia.
Todo comenzó cuando Walter Olmos se encontraba en la habitación 22 del hotel San Cristóbal, un sencillo lugar donde se alojaba siempre que estaba en Buenos Aires. Antes de la medianoche, llamó a su novia Vanessa y le dijo: “Salgo a hacer los shows y a la mañana, cuando vuelvo, te juro que te preparo el desayuno”.
Según relató el sonidista, Juan López, mientras esperaban la camioneta que los llevaría a uno de los shows, el joven empezó “un macabro juego” con el que se entretenía, apuntándoles con un revólver a quienes entraban al cuarto.
“Entré a la habitación y me puso el arma en la cara. Escuché un clic y le dije: 'Dejate de joder con eso que le vas a pegar un tiro a alguien'”, narró López. Según su relato, Olmos quiso tranquilizarlo, dejó caer una bala de la recámara al piso y le dijo: “Ves que no pasa nada, ya le saqué la bala”. Pero en la Bersa todavía quedaban 12 proyectiles.

Historia
Walter Olmos nació en Catamarca, el 21 de abril de 1982. Su madre, Noemí, lo tuvo con apenas quince años.
Lleno de privaciones y en una familia numerosa y humilde, él fue el primero de nueve hermanos.
El ícono de la música cuartetera tuvo una gran admiración por Carlitos “La Mona” Jiménez, fue su ídolo y aprendió del cordobés todos sus temas.
Esta gran admiración por la “La Mona” Jiménez lo acercó a los escenarios.
Walter Olmos integró bandas locales y cantó junto a Los Bingos. Con esta banda fue donde conoció a Fernando Cerezo, quien luego fue el director del conjunto, con quien recorrió los distintos escenarios del país.
Su debut con “La Mona” Jiménez lo acercó a los escenarios nacionales. También, cantó un par de temas con “El Potro” Rodrigo, que fue quien lo puso en carrera y con quien anduvo alrededor de ocho meses acompañándolo por diferentes lugares, incluida una gira por la Costa Atlántica, luego de la cual decidió regresar a su Catamarca porque extrañaba a los suyos.
En 2000, junto a Los Bingos, comenzó su exitosa carrera como cantante. Luego, vino su proyección desde Tucumán, una provincia cercana que le permitió no alejarse tanto de su entorno familiar. Fue allí que el empresario Rubén Campero lo impulsó por los escenarios de la vecina provincia y se lanzó a Buenos Aires, donde comenzó a ser representado por José Luis Gozalo, manager de Rodrigo.
El 23 de septiembre de ese año, Walter registró su álbum debut “A Pura Sangre”, durante una actuación en vivo en la ciudad de Tucumán, nada menos que con 10.000 personas de testigo. En el mismo instante de la edición, la gente le dijo sí, lo aceptó como el heredero de Rodrigo y, en apenas un mes, vendió 45.000 unidades.
Al año siguiente, lanzó “De Catamarca Al Mundo”, álbum que contiene, entre otros, los hits “Por Lo Que Yo Te Quiero” y “Besos En La Frente”.
En 2002, Walter Olmos presentó su álbum “La Locomotora” y fue ese mismo año que apadrinó a Damián Córdoba.