La provincia de Tucumán atraviesa una situación crítica tras un temporal de lluvias inusualmente intensas que ha provocado inundaciones catastróficas. El fenómeno climático dejó a su paso viviendas totalmente cubiertas por el agua, familias evacuadas y graves daños estructurales que derivaron en derrumbes y cortes totales de suministro eléctrico y tránsito. Ante la imposibilidad de acceder por tierra a las comunidades más afectadas, el Ministerio de Salud Pública y el Sistema Provincial de Salud (SIPROSA) activaron un puente aéreo fundamental. Desde este viernes, agentes de salud descienden en helicóptero en los puntos de mayor vulnerabilidad para brindar atención médica de urgencia y provisión de insumos de primera necesidad.
Bajo las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Osvaldo Jaldo y coordinadas en el territorio por el ministro Luis Medina Ruiz, los equipos de SIPROSA se trasladaron por aire para asistir al Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Monteagudo. El objetivo primordial es acompañar a las familias damnificadas por el desborde del río y reforzar la capacidad de respuesta médica local. Este operativo, que contó con la dirección de la supervisora Mirta Lazarte y el jefe del CAPS, doctor Ricardo Serapio, priorizó las visitas domiciliarias tanto para quienes permanecieron en sus hogares como para aquellos que regresaron tras la evacuación inicial.
La intervención de las aeronaves resultó determinante para salvar vidas en situaciones de extrema complejidad. El ministro Medina Ruiz detalló que se concretaron más de diez operativos de evacuación aérea. Entre ellos, destacó el rescate de una mujer embarazada con hipertensión que fue derivada de urgencia al hospital de Concepción, donde pudo dar a luz con éxito. Actualmente, tanto la madre como su hijo evolucionan fuera de peligro. Asimismo, el sistema sanitario instaló dispositivos móviles de alta complejidad en las rutas cercanas a los cortes y levantó carpas sanitarias para brindar resguardo y contención a niños y embarazadas que se encontraban en zonas de riesgo.
La asistencia estatal también se extendió al ámbito educativo y la prevención comunitaria. En la Escuela 99, el supervisor de Agentes Sociosanitarios, Domingo Mirk, coordinó tareas con aproximadamente 350 alumnos de nivel primario y secundario, quienes recibieron medicamentos y repelentes. El despliegue garantizó que ningún paciente con enfermedades crónicas viera interrumpido su cuidado. Personas con diabetes, hipertensión arterial y epilepsia, que perdieron sus fármacos durante el desastre, están recibiendo sus tratamientos sin costo alguno. Según puntualizó Medina Ruiz, esta medida busca evitar complicaciones mayores en la salud de la población afectada por la emergencia.
De forma paralela a la atención humana, la Secretaría de Producción, liderada por Eduardo Castro, reforzó la distribución de alimentos en La Madrid, Niogasta, Monteagudo, Los Cercos y La Loma. Se distribuyeron unas 820 bolsas de maíz molido y 870 fardos de alimento para ganado provenientes de Santiago del Estero. Debido a que los caminos permanecen inaccesibles, el traslado se realizó mediante helicópteros del Ministerio y vehículos de la Provincia. Un helicóptero partió específicamente desde la Escuela 99 hacia la zona de Niogasta para trasladar recursos a una población que se encontraba totalmente incomunicada.
Finalmente, el operativo incluyó un fuerte componente de sanidad animal para asistir a mascotas y ganado. El secretario Castro advirtió sobre la presencia de animales con laceraciones, hongos por la humedad y casos de "bicheras", que representan una gran preocupación por el daño que provocan. Ante el riesgo de brotes infecciosos tras el retroceso del agua, el Gobierno ya gestiona la llegada de vacunas contra la leptospirosis, patología causada por la proliferación de roedores en contextos de inundación, asegurando así un abordaje integral de la crisis en toda la región.