A poco de cumplirse un año de la Pascua del Papa Francisco, la Iglesia en la Argentina y distintos referentes religiosos impulsan una serie de actividades destinadas a hacer memoria agradecida y renovar el compromiso misionero que marcó su pontificado.
El aniversario no pasa desapercibido: lejos de limitarse a actos protocolares, se traduce en convocatorias abiertas que buscan reunir a fieles y a la comunidad en general en espacios de encuentro, reflexión y celebración. En este contexto, una de las iniciativas más destacadas será un homenaje masivo en la Plaza de Mayo, que promete reunir a miles de personas en el corazón de la Ciudad de Buenos Aires.
El llamado del Padre Guillermo: "Todos, todos, todos"
El impulso de esta convocatoria llega de la mano del Padre Guillermo, el sacerdote que se ha convertido en un fenómeno a nivel mundial. A través de sus redes sociales, realizó una invitación directa y abierta a toda la comunidad.
"Quiero invitar a 'todos, todos, todos' a vivir un momento muy especial: el 18 de abril a las 20 horas, nos vamos a encontrar en Plaza de Mayo, en Buenos Aires, para hacerle un gran homenaje al Papa Francisco junto con la Asociación Miserando", expresó.
El mensaje retoma una consigna inclusiva que busca ampliar la participación y generar un espacio de encuentro colectivo. La actividad tendrá además un rasgo central: la entrada libre y gratuita
Este punto refuerza el carácter abierto del evento, permitiendo que cualquier persona pueda sumarse sin restricciones.
Plaza de Mayo como escenario central
La elección de la Plaza de Mayo como sede del homenaje no es casual. Se trata de un espacio emblemático, históricamente vinculado a manifestaciones sociales, políticas y religiosas.
En esta ocasión, el lugar será el escenario de un acto que busca combinar:
- Memoria
- Reconocimiento
- Encuentro comunitario
La convocatoria para el 18 de abril a las 20 horas se perfila como uno de los momentos más significativos dentro de las actividades previstas para recordar a Francisco.
La Iglesia argentina y la misa en Luján
En paralelo a esta iniciativa, la Iglesia en la Argentina también organiza una serie de acciones en el marco de su estructura institucional. En particular, durante la 128ª Asamblea Plenaria, los obispos llevarán adelante un gesto simbólico de fuerte contenido espiritual.
Como parte de esta agenda, se realizará una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Luján, uno de los principales centros de devoción del país. El momento central de esta peregrinación será la celebración de la Santa Misa el martes 21 de abril a las 17.00 horas, fecha en que el primer Papa argentino falleció. La ceremonia estará presidida por Mons. Marcelo Colombo, quien se desempeña como presidente de la Conferencia Episcopal Argentina.
Desde la organización, se extendió una invitación abierta a toda la comunidad: "Invitamos a todo el Pueblo de Dios a participar de esta celebración, presencialmente o a través de la transmisión en redes sociales y el canal oficial de YouTube del @santuariodelujan, para vivir juntos este tiempo de fe, gratitud y esperanza".
La convocatoria contempla tanto la presencia física como la participación virtual, ampliando el alcance del evento y facilitando el acceso a quienes no puedan trasladarse.

Dos escenarios, un mismo propósito
Las actividades previstas para conmemorar el aniversario presentan dos dimensiones complementarias:
- Un homenaje masivo y abierto en Plaza de Mayo, impulsado por el Padre Guillermo junto a la Asociación Miserando.
- Una celebración institucional en Luján, en el marco de la Asamblea Plenaria de los obispos.
Ambas iniciativas coinciden en un objetivo común: recordar la figura del Papa Francisco y reafirmar el legado de su pontificado.
El aniversario se configura así como una oportunidad para que distintos sectores de la Iglesia y la comunidad se reúnan en torno a valores compartidos. La memoria de Francisco se traduce en acciones concretas que buscan sostener el compromiso misionero, la participación comunitaria y la vivencia de la fe en clave colectiva.
La convocatoria a "todos, todos, todos" sintetiza el espíritu de estas jornadas, que combinan actos públicos, celebraciones litúrgicas y espacios de reflexión.