El presente de Boca Juniors se ha visto sacudido por una novedad que altera drásticamente los planes estratégicos del cuerpo técnico. En las últimas horas, se ha confirmado que Leandro Paredes, pieza fundamental en el esquema del mediocampo, no podrá ser de la partida en el próximo compromiso ante Racing Club por el Torneo Apertura. La noticia, que representa un duro golpe para las aspiraciones del "Xeneize" en la Bombonera, fue ratificada por el periodista Diego Monroig, quien detalló la delicada situación física que atraviesa el futbolista.
Por qué se detiene Paredes
La ausencia del volante no es producto de una decisión táctica, sino de una imperiosa necesidad médica. Según reveló Monroig, la recomendación de los profesionales de la salud del club fue tajante: Paredes tiene que parar. El origen de esta determinación se remonta al último encuentro frente a Platense, donde el mediocampista debió recurrir a una infiltración para poder completar su participación en el campo de juego.
En esta oportunidad, bajo la premisa de preservar su integridad física a largo plazo, el volante no volverá a infiltrarse. El diagnóstico médico ha sido claro al indicar que el jugador arrastra una lesión que requiere reposo inmediato, descartando cualquier posibilidad de forzar su presencia ante la "Academia". Este freno en su actividad busca evitar que la dolencia se cronifique en un tramo vital del calendario.
El impacto de la baja de Leandro Paredes no se limita únicamente al clásico liguero. El panorama de ausencias para el cuerpo técnico es más extenso, ya que el volante tampoco podrá estar presente en el duelo ante Gimnasia de Chivilcoy por la Copa Argentina. Dicho encuentro está programado para el próximo martes 24 de febrero en la ciudad de Salta.
De esta manera, la baja del internacional argentino obliga a un rearmado completo de la zona central del campo para dos compromisos que el club considera clave. La ausencia de Paredes deja al equipo sin su eje de distribución justo cuando la exigencia competitiva no da tregua.
El mediocampo, en zona de desastre
A la confirmada ausencia de Paredes, se suma otra preocupación mayúscula: la situación de Santiago Ascacíbar. El "Ruso" terminó el partido ante Platense con evidentes molestias de tipo muscular. Durante el tramo final de aquel encuentro, se pudo observar al futbolista tocándose en reiteradas ocasiones la parte posterior de su pierna izquierda e incluso realizando ejercicios de elongación dentro del campo.
Actualmente, Ascacíbar es duda para jugar ante Racing, lo que dejaría a Boca sin sus dos principales referentes de contención. Ante este escenario de calendario apretado y escaso margen de recuperación, el entrenador Úbeda deberá volver a recurrir a jóvenes futbolistas para conformar la alineación.
El regreso de figuras y el hospital "Xeneize"
A pesar de que el club celebró los regresos de Edinson Cavani (quien sumó minutos en el segundo tiempo ante Platense) y de Lucas Janson (que recuperó la titularidad), el nivel de ambos fue calificado como muy bajo. Esta falta de ritmo, sumada a la enfermería llena, mantiene en vilo al mundo Boca.
La lista de futbolistas que siguen fuera de las canchas es extensa e incluye nombres que habitualmente serían titulares o recambios directos de jerarquía. La nómina completa de lesionados es la siguiente:
Leandro Paredes
Carlos Palacios
Milton Giménez
Alan Velasco
Ander Herrera
Exequiel Zeballos
Rodrigo Battaglia
La oportunidad para las promesas
Ante la crisis, surge la figura de los juveniles. Existe la posibilidad concreta de que Úbeda le otorgue minutos —o incluso la titularidad— a Tomás Aranda. La joven promesa de las inferiores tuvo pasajes destacados ante Platense y podría ocupar el lugar de Janson o del propio Cavani para aportar la frescura que el equipo necesita frente a Racing.
Boca se enfrenta ahora a la tarea de sobrevivir a sus propias bajas, intentando que el peso de las ausencias de sus estrellas, encabezadas por Leandro Paredes, no sentencie sus objetivos en el Apertura y la Copa Argentina.