Carrerón: Colapinto despistó, remontó siete puestos y terminó 9° en Monza
El piloto argentino tuvo una carrera de contrastes: llegó a ocupar el tercer puesto tras el relanzamiento, se despistó y cayó al 16°, pero protagonizó una gran remontada para terminar noveno y sumar dos puntos. Adelante, Kimi Antonelli convirtió una largada desde el 19° lugar en una victoria histórica con Mercedes.

Franco Colapinto estuvo a centímetros de vivir una carrera completamente distinta en el Gran Premio de Italia. El argentino había largado séptimo con un Alpine competitivo y, después de un comienzo en el que diferentes circunstancias comenzaron a favorecerlo, llegó a instalarse tercero tras el relanzamiento de la competencia.

Sin embargo, una maniobra demasiado al límite terminó cambiando por completo el escenario. Colapinto se fue de pista, perdió el control del Alpine y terminó en la leca. Cuando consiguió regresar al asfalto, había caído hasta el 16° puesto. Lo que minutos antes parecía una carrera con posibilidades concretas de podio se transformaba en una carrera de recuperación.

El argentino, lejos de quedar condicionado por el error, reaccionó. Se concentró en recuperar posiciones, comenzó a superar rivales y construyó una remontada que finalmente le permitió terminar noveno y sumar dos puntos. La carrera también dejó un resultado de contrastes para Alpine. Pierre Gasly, que había largado primero desde la pole, terminó séptimo. Y en la punta, Kimi Antonelli protagonizó una remontada extraordinaria: partió 19° y terminó ganando con Mercedes.

Una largada limpia y las primeras oportunidades

La largada fue limpia, aunque Lewis Hamilton intentó superar por afuera a Charles Leclerc, se quedó sin pista y terminó perdiendo varias posiciones. Entre los beneficiados por esa situación estuvo justamente Colapinto, que pudo avanzar durante los primeros metros.

Gasly, que había partido desde la pole, tuvo una muy buena salida y consiguió conservar inicialmente la primera posición. Sin embargo, George Russell no tardó demasiado en superarlo y pasó a comandar la competencia.

Cuando apenas se acercaba la tercera vuelta llegó el primer gran golpe de escena. Charles Leclerc se fue solo y terminó contra las protecciones. El incidente provocó primero las banderas amarillas y posteriormente la bandera roja, que obligó a detener la carrera. En ese momento, Colapinto ya había ganado una posición. Además, aprovechó la situación de Oscar Piastri, que había quedado detrás del Ferrari y aparentemente sufrió algún inconveniente, para superarlo en la recta.

El argentino estaba así metido de lleno en la pelea de adelante.

Mientras se preparaba la reanudación, además, se conoció que Colapinto estaba bajo investigación por una infracción al procedimiento de largada. Se trataba de una situación correspondiente al protocolo previo a la carrera que los comisarios debían analizar para determinar si correspondía algún tipo de sanción, habitualmente después de la competencia.

Finalmente, la consecuencia fue una reprimenda.

Del séptimo puesto al tercero y, enseguida, a la leca

A las 10:39 se relanzó el Gran Premio con partida detenida. Colapinto hizo exactamente lo que necesitaba. El argentino tuvo una largada extraordinaria, aprovechó la aceleración del Alpine y superó a Max Verstappen para meterse tercero.

Durante los primeros metros, Colapinto llegó a ponerse por delante del Red Bull y quedó detrás de los dos Mercedes. El podio aparecía al alcance de la mano.

Pero la alegría duró muy poco. Verstappen reaccionó inmediatamente, recuperó la posición y volvió a colocarse tercero. Colapinto quedó nuevamente cuarto y trató de defenderse para sostenerse en la pelea. Sin embargo, se fue demasiado ancho en una curva y terminó fuera de pista.

Sin que aparentemente hubiera un toque con otro auto, el argentino perdió el control del Alpine y se fue a la leca. Cuando logró regresar al asfalto, lo hizo en el 16° lugar. En apenas unos segundos, la situación había cambiado completamente: de pelear por un lugar en el podio, Colapinto había quedado muy lejos de la batalla por la punta.

Para Alpine fue un golpe durísimo porque el auto había demostrado ritmo. Además, Gasly también empezaba a perder terreno. El francés, que había largado primero, cayó hasta el sexto lugar mientras los autos de punta comenzaban a imponer su ritmo.

La remontada desde el fondo

La carrera, sin embargo, estaba lejos de terminar. Mientras Russell y Verstappen protagonizaban una pelea cambiante por la punta, intercambiándose posiciones, desde el fondo comenzaba a aparecer la figura de Kimi Antonelli.

Colapinto, por su parte, se concentró en hacer su propia carrera. Poco a poco comenzó a recuperar posiciones y dejó atrás a Esteban Ocon y Nico Hülkenberg, avanzando hasta el duodécimo lugar.

El ritmo del Alpine volvía a quedar en evidencia. Esta vez, el argentino avanzaba sin errores y aprovechando cada oportunidad que se presentaba. Después llegaron los adelantamientos sobre Gabriel Bortoleto y Oliver Bearman, maniobras que le permitieron instalarse décimo. En ese momento, Colapinto ya estaba apenas a tres posiciones de Gasly, que marchaba séptimo.

El panorama había cambiado por completo. Después de haber caído hasta el 16° puesto, el argentino estaba nuevamente dentro de la zona de puntos y con posibilidades concretas de seguir avanzando.

Su siguiente objetivo fue Yuki Tsunoda. Colapinto consiguió superarlo y se colocó noveno.

El desafío de los neumáticos en el tramo final

Una vez instalado en el noveno puesto, Colapinto comenzó a mirar hacia adelante. Su objetivo era Arvid Lindblad, que se encontraba a unos siete segundos.

El argentino tenía más ritmo, pero también debía afrontar una dificultad importante: los neumáticos no sobraban. Había apostado por una estrategia exigente y las gomas ya acumulaban muchas vueltas después de haber sido colocadas en el relanzamiento.

Por eso, durante el tramo final también tuvo que administrar el desgaste. En su intento por acelerar la persecución, algunas de sus trayectorias y radios de giro no fueron las ideales. Pero el objetivo principal ya estaba cumplido: después del despiste que lo había mandado al 16° lugar, había conseguido recuperar siete posiciones y volver a ubicarse entre los diez mejores.

El resultado dejó un sabor inevitablemente agridulce. Por un lado, quedó la sensación de que Colapinto tenía un auto para pelear mucho más adelante y que el despiste le había costado una oportunidad enorme. Por el otro, recuperarse desde el 16° puesto hasta el noveno en un Gran Premio tan exigente representó una demostración de carácter y de ritmo.

El argentino sumó dos puntos y volvió a mostrar que, cuando el Alpine responde, puede meterse en la pelea.

Gasly, de la pole al séptimo lugar

Para Pierre Gasly, el séptimo puesto tuvo un gusto bastante más amargo. El francés había largado desde la pole, nada menos que la primera de su carrera en Monza, pero no pudo contener a los autos de punta. Con el desarrollo de la competencia fue perdiendo posiciones hasta terminar séptimo.

Alpine se llevó así ocho puntos, aunque seguramente quedó la sensación de que había una oportunidad para terminar mucho más arriba. La situación de ambos pilotos expuso los dos lados de la jornada para el equipo: Gasly comenzó desde el primer lugar y terminó séptimo, mientras Colapinto largó séptimo, cayó hasta el 16° y consiguió reconstruir su carrera hasta finalizar noveno.

Antonelli y una remontada histórica

Mientras Colapinto construía su recuperación, adelante se desarrollaba otra historia extraordinaria. Kimi Antonelli había largado 19°, pero fue avanzando durante toda la carrera hasta convertirse en una amenaza concreta para George Russell, su compañero de Mercedes.

La remontada del italiano alcanzó su punto decisivo a falta de cinco vueltas. Antonelli superó a Russell, se adueñó de la punta y comenzó a encaminar una victoria que, antes de la largada, parecía imposible.

Finalmente, Antonelli terminó ganando el Gran Premio de Italia después de una remontada espectacular. De 19° a primero, avanzando sobre casi toda la parrilla y superando incluso a su compañero de equipo para quedarse con la victoria.

El resultado convirtió su actuación en una de las grandes historias de la carrera.

En Monza, entonces, hubo dos remontadas que marcaron la jornada desde perspectivas completamente diferentes: Colapinto pasó del 16° al noveno para sumar puntos después de haber estado peleando por el podio, mientras Antonelli fue capaz de transformar una largada desde el 19° puesto en una victoria con Mercedes.

Para el argentino quedó la certeza de que el error le impidió aprovechar todo el potencial que había mostrado el Alpine, pero también la confirmación de que pudo recomponerse y recuperar siete posiciones. De la frustración del despiste a los puntos, Colapinto terminó noveno en una carrera que, por todo lo ocurrido, tuvo inevitablemente sabor agridulce.

Y en lo más alto del podio, Antonelli completó una remontada épica: largó 19° y ganó en Monza.