La preocupación volvió a instalarse en Boca. Cuando el cuerpo técnico esperaba recuperar variantes ofensivas de cara al compromiso más importante de la temporada en la fase de grupos de la Copa Libertadores, Edinson Cavani volvió a sufrir problemas físicos y no pudo completar la práctica de este lunes, quedando seriamente comprometida su presencia para el duelo del jueves ante Universidad Católica.
El delantero uruguayo, que buscaba regresar a una lista de convocados después de un largo período de inactividad, apenas logró disputar 15 minutos del entrenamiento antes de volver a sentir molestias en la espalda. La dolencia, que arrastra desde finales del año pasado, volvió a aparecer en un momento determinante para el equipo y profundizó la incertidumbre alrededor de su estado físico.
Un regreso frustrado en el momento más delicado
La planificación del cuerpo técnico encabezado por Claudio Úbeda apuntaba a evaluar el funcionamiento ofensivo con Cavani y Carlos Palacios compartiendo ataque o, al menos, integrando alternativas para un encuentro decisivo. Boca afrontará el compromiso ante Universidad Católica con la obligación de ganar en La Bombonera para mantenerse con vida en la Copa Libertadores, por lo que recuperar futbolistas de experiencia era considerado un objetivo prioritario.
Sin embargo, el ensayo quedó rápidamente condicionado por la situación del atacante uruguayo. Apenas iniciado el trabajo futbolístico, Cavani volvió a experimentar dolores lumbares que le impidieron continuar con normalidad. Aunque el cuerpo médico descartó una lesión en esta oportunidad, las molestias fueron lo suficientemente intensas como para frenar nuevamente su preparación.
En contraste, el chileno Carlos Palacios respondió de manera positiva durante la práctica y aparece con posibilidades concretas de ocupar un lugar en el banco de suplentes para el partido del jueves. La evolución favorable del mediocampista ofensivo representó una de las pocas noticias alentadoras para el entrenador en una jornada marcada por la preocupación.
Una lumbalgia que persigue a Cavani desde 2025
La situación física de Cavani se convirtió en uno de los principales problemas de Boca durante gran parte del semestre. El delantero, de 39 años, apenas pudo disputar dos encuentros en lo que va de 2026, frente a Platense y Racing, ambos durante febrero.
Desde entonces, el atacante inició un nuevo tratamiento para combatir la lumbalgia que afecta su rendimiento y continuidad. Según había explicado previamente el director deportivo Marcelo Delgado, el proceso incluyó incluso bloqueos por una hernia de disco, una medida orientada a aliviar el dolor y permitir su recuperación.
A pesar de los esfuerzos médicos y físicos, la evolución del uruguayo no logró consolidarse. Cada intento de regreso terminó condicionado por nuevas molestias, lo que alimenta la incertidumbre sobre su disponibilidad inmediata y también sobre su capacidad para recuperar continuidad competitiva.
Boca, obligado a reinventar el ataque
La posible ausencia de Cavani no es un problema aislado para Boca. El equipo atraviesa además un escenario complejo en la ofensiva debido a otras bajas sensibles.
Actualmente, Adam Bareiro también se encuentra lesionado, mientras que la situación de Miguel Merentiel mantiene en alerta al cuerpo técnico, que lo aguardará hasta último momento para definir si podrá formar parte del partido ante Universidad Católica.
La acumulación de inconvenientes físicos obligó a Claudio Úbeda a ensayar distintas variantes ofensivas durante la práctica. Una de las pruebas realizadas tuvo a Exequiel Zeballos como acompañante de Milton Giménez en ataque, buscando velocidad, movilidad y desequilibrio en los últimos metros.
Otra alternativa que maneja el entrenador es la inclusión de Ángel Romero, quien aparece como una opción para reforzar un sector del equipo que llega condicionado por las lesiones y la falta de continuidad de varios de sus nombres principales.
Un partido decisivo para el futuro de Boca en la Libertadores
El contexto deportivo aumenta todavía más la preocupación alrededor de Cavani. Boca afrontará la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores con la necesidad imperiosa de conseguir una victoria en La Bombonera para continuar con aspiraciones internacionales.
La experiencia y jerarquía del delantero uruguayo eran consideradas herramientas fundamentales para un partido de máxima presión. Sin embargo, las persistentes molestias lumbares volvieron a frenar su recuperación justo cuando el equipo más necesitaba recuperar peso ofensivo y liderazgo en el área rival.
Mientras el cuerpo técnico espera la evolución de varios futbolistas durante las próximas horas, el panorama sigue abierto pero cargado de incertidumbre. Boca llegará al duelo frente a Universidad Católica con interrogantes importantes en ataque y con la sensación de que la situación física de