Lo que inicialmente fue interpretado como una racha negativa pasajera se ha transformado, en las últimas horas, en una crisis terminal que sacude los cimientos de Núñez. La caída de River Plate ante Vélez Sarsfield no solo profundizó el preocupante bache futbolístico que el equipo arrastra desde la temporada pasada, sino que parece haber fracturado definitivamente la resiliencia del cuerpo técnico. En un escenario de máxima incertidumbre, el silencio sepulcral en los pasillos del estadio de Liniers tras el encuentro alimentó los rumores que hoy mantienen en vilo al fútbol argentino: la posible salida del ídolo máximo del banco de suplentes.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el periodista de Rock and Pop, Nicolás Distasio, reveló que el entrenador ya ha comunicado su profundo estado de introspección a su círculo más íntimo. Lejos de la firmeza discursiva de otros tiempos, el director técnico más ganador de la historia de la institución no dio por sentada su permanencia en el cargo, marcando un punto de inflexión que podría cambiar el destino del club en las próximas horas.
Las 24 horas que definirán el destino de Núñez
La información suministrada por Distasio arroja luz sobre el clima de hermetismo y tensión que rodea al "Muñeco". Según el cronista, el propio Marcelo Gallardo les habría trasladado a sus asistentes directos que se tomaría un plazo de 24 horas para evaluar algunas cuestiones antes de realizar un anuncio oficial. Este pedido de tiempo sugiere que la decisión de una renuncia inminente está sobre la mesa de trabajo del entrenador.
A este panorama de inestabilidad se sumó el reporte del periodista especializado en mercado de pases, César Luis Merlo, quien confirmó fehacientemente que Gallardo se encuentra "analizando su continuidad". Esta situación se torna inédita para el técnico en lo que va de su segundo ciclo al frente del equipo, una etapa que, a diferencia de su legendario primer paso, no ha logrado repetir los éxitos deportivos ni la solidez institucional que lo caracterizaron años atrás.
El factor Monumental y el veredicto del hincha
Más allá de los resultados adversos y la falta de funcionamiento táctico, la preocupación en la dirigencia que encabeza la institución no solo se limita a lo estrictamente deportivo. El foco está puesto ahora en el clima social y en cómo reaccionará la masa societaria ante este escenario de debilidad.
Existe una sensación latente de que el próximo jueves, cuando River regrese a su casa para recibir a su rival en el Estadio Monumental, el escenario podría ser radicalmente distinto a lo habitual:
- Manifestación de las tribunas: Se especula con que el estadio podría expresarse de una manera inédita contra el ciclo actual.
- Fin del idilio: Por primera vez en años, el pedido de la gente para que el ciclo finalice podría hacerse sentir desde las gradas.
- Presión ambiental: El entorno de las oficinas de Figueroa Alcorta ya percibe que "el jueves se va a vivir una situación diferente", según las palabras de Distasio.
Un lunes clave para la historia del club
El inicio de esta semana se presenta como el marco temporal definitivo para resolver la incógnita. La posibilidad de que cualquier declaración previa de permanencia quede reducida a la nada es una realidad que la cúpula dirigencial ya contempla. En las oficinas administrativas del club ya se preparan logísticamente para el escenario de un River sin Gallardo, un horizonte que parecía imposible pero que la realidad de este febrero de 2026 ha vuelto tangible.
La combinación de una derrota dolorosa, el desgaste interno y la presión de una hinchada que empieza a mostrar signos de agotamiento han colocado al "Muñeco" frente al espejo más difícil de su carrera. El lunes será, sin dudas, el día en que se determine si el ciclo más exitoso de la historia millonaria llega a su capítulo final de forma abrupta o si existe una última reserva de energía para intentar revertir una crisis que hoy parece no tener retorno.