Las Yaguaretés se coronaron en Montevideo y aseguran su lugar en la elite mundial
Tras vencer a Sudáfrica en una final electrizante, el seleccionado argentino femenino de rugby seven obtuvo el título del SVNS 2 y clasificó a las finales del circuito global.

El rugby femenino argentino vive una era de esplendor sin precedentes bajo la denominación de Las Yaguaretés. En una demostración de carácter, técnica y despliegue físico, el seleccionado nacional se consagró campeón en la ciudad de Montevideo tras derrotar a su par de Sudáfrica por un marcador de 22 a 10 en la gran final del SVNS 2. Este resultado no solo representa la obtención de un nuevo trofeo para las vitrinas de la Unión Argentina de Rugby, sino que funciona como el pasaporte directo para la clasificación a las finales del SVNS World Championship del Circuito Mundial. El equipo, conducido tácticamente por Nahuel García, ratificó el excelente presente que atraviesa en la escena internacional, siendo este logro en territorio uruguayo la continuación de una racha ganadora, ya que el conjunto nacional venía de adjudicarse también la etapa anterior disputada en Nairobi, Kenia. El balance general del certamen en Montevideo arroja números que eximen de mayores comentarios sobre la superioridad argentina, cerrando el torneo con cuatro victorias ante rivales de fuste como Brasil, China, España y Sudáfrica, y sufriendo una sola caída frente al seleccionado de Kenia durante la fase de grupos, lo que les permitió quedarse con el primer puesto y la medalla de oro del certamen.

Un camino de paridad y definiciones agónicas

La jornada decisiva en Montevideo exigió al máximo la templanza de las jugadoras argentinas antes de llegar a la instancia definitiva. Antes de la gran final, Las Yaguaretés debieron sortear un obstáculo sumamente complejo en las semifinales frente a España. Fue un encuentro marcado por la paridad absoluta y una intensidad defensiva asfixiante por parte de ambos bandos que mantuvo el resultado en vilo hasta el último suspiro. El marcador final de 14 a 12 a favor de Argentina refleja lo ajustado del trámite, el cual se definió literalmente en la última jugada del partido. En ese instante crítico, emergió la figura de la catamarqueña Virginia Brígido, quien con un try agónico selló el pase a la final, demostrando una frialdad técnica admirable bajo presión. Esta acción no solo fue determinante para el resultado del partido, sino que sirvió como preámbulo de lo que sería una actuación individual histórica para la representante de la provincia de Catamarca. La capacidad de respuesta del equipo ante la adversidad se convirtió en el sello distintivo de las dirigidas por García durante todo el fin de semana de competencia, consolidando una identidad de juego basada en la resiliencia y la efectividad en los momentos de mayor tensión.

Carácter y contundencia en la final ante Sudáfrica

En el duelo por el título, el escenario volvió a presentar desafíos desde el pitazo inicial que pusieron a prueba la madurez del plantel. Argentina comenzó el partido con un inicio adverso ante las sudafricanas, quienes lograron golpear primero en el tanteador. Sin embargo, lejos de claudicar o perder el orden táctico, el conjunto nacional mostró una notable fortaleza mental para revertir la situación con un juego fluido y una ocupación estratégica de los espacios. Las Yaguaretés lograron imponer su ritmo para dar vuelta el marcador de manera contundente. La construcción del triunfo final por 22 a 10 se cimentó a través de las anotaciones de Paula Pedrozo, Talía Rodich, Candela Delgado y Cristal Escalante, quienes aportaron los tries necesarios para asegurar la corona. Esta sumatoria de conquistas permitió cerrar una victoria clave que no solo les otorgó el campeonato, sino que validó el funcionamiento colectivo de un grupo que combina experiencia y una nueva generación de talentos en pleno ascenso, sellando así una victoria clave para quedarse con el título y la gloria internacional.

Virginia Brígido: La distinción a la mejor del torneo

Más allá del éxito grupal, el certamen de Montevideo dejó una huella imborrable para el deporte catamarqueño a través de su máxima exponente. El rendimiento de Virginia Brígido fue, sin lugar a dudas, uno de los puntos más altos y comentados de la competencia por la prensa especializada. Su despliegue en el campo, su velocidad en las transiciones y su capacidad de definición la llevaron a ser elegida oficialmente como la mejor jugadora del torneo, coronando una actuación sobresaliente. Este galardón individual no hace más que confirmar su presente y consolidarla como una pieza fundamental en el esquema de Nahuel García para los compromisos venideros. Su Try ante España y su regularidad en el contacto físico la posicionan hoy como una de las referentes indiscutidas del rugby seven femenino a nivel continental y mundial, elevando el prestigio de los deportistas de su provincia de origen y convirtiéndose en un modelo de excelencia deportiva para las jóvenes promesas del rugby nacional.

El horizonte en el SVNS World Championship

Con el trofeo ya asegurado y el festejo en el Río de la Plata, el futuro inmediato de Las Yaguaretés se traslada a los escenarios más encumbrados del rugby internacional. Al meterse entre los mejores seleccionados del mundo, el equipo argentino iniciará ahora un periplo por tres sedes emblemáticas donde se desarrollarán las próximas etapas del circuito mundial. El calendario marca citas fundamentales en Hong Kong, Valladolid y Bordeaux, donde el equipo nacional deberá revalidar lo hecho en Uruguay frente a la elite global. La clasificación a estas finales del SVNS World Championship marca un hito histórico para la disciplina en el país, permitiendo que el rugby femenino argentino compita de igual a igual con las potencias tradicionales del deporte. Las Yaguaretés no solo celebran un título regional, sino que inician un camino de profesionalismo y alta competencia que promete seguir dando frutos en las giras por Asia y Europa, consolidando un proyecto que ya rinde dividendos en forma de medallas y reconocimiento internacional.