Los estudios médicos a los que se sometió Aníbal Moreno este lunes llevaron tranquilidad a River Plate de cara al próximo Superclásico. El mediocampista no presenta una lesión en el gemelo derecho y la molestia que arrastra se encuentra localizada en la zona lumbar. Con este panorama, el futbolista todavía tiene posibilidades de estar disponible para el encuentro del domingo frente a Boca Juniors, en La Bombonera.
La situación había generado preocupación durante el partido que River disputó ante Racing en el estadio Monumental, correspondiente a la 14.ª fecha de la Zona B del Torneo Clausura. Cuando transcurrían apenas 17 minutos del primer tiempo, Moreno sintió un fuerte dolor mientras intentaba dar un pase. El volante cayó sobre el césped y no pudo continuar jugando, lo que obligó al cuerpo médico a intervenir.
La imagen del catamarqueño y mediocampista llevándose las manos a la cabeza reflejó el impacto del momento. Después de recibir asistencia, debió abandonar el campo de juego, aunque pudo retirarse por sus propios medios. Ese detalle había moderado inicialmente la preocupación, pero la necesidad de conocer el alcance de la dolencia mantuvo la incertidumbre hasta la realización de los estudios médicos.
Los resultados confirmaron que no existe una lesión muscular en el gemelo derecho. De esta manera, el problema físico quedó asociado a una molestia lumbar que ya había afectado al jugador anteriormente y que volvió a manifestarse durante el encuentro ante la Academia.
La explicación de Ponzio tras el triunfo ante Racing
Luego de la victoria de River por 1-0, con un gol de Lautaro Rivero, Leonardo Ponzio había intentado transmitir tranquilidad durante la conferencia de prensa posterior al partido. El entrenador explicó que el problema de Moreno estaba relacionado con una dolencia previa en la espalda y que todavía existía margen para evaluar su recuperación antes del clásico.
"Aníbal tiene un dolor lumbar, que es lo que había tenido anteriormente y se resintió. No está descartado para jugar con Boca porque tiene varios días para recuperarse en la semana", sostuvo Ponzio.
Los estudios realizados al día siguiente respaldaron esa explicación. La ausencia de una lesión muscular permitió despejar una de las principales dudas que habían surgido después de la salida anticipada del mediocampista frente a Racing.
Sin embargo, el resultado médico no implica que su participación en el Superclásico esté asegurada. La evolución de la molestia lumbar durante los entrenamientos será determinante para establecer si puede trabajar con normalidad y llegar en condiciones al compromiso del domingo.
Por ese motivo, el cuerpo técnico continuará observando su estado físico durante la semana y mantendrá abierta la posibilidad de esperarlo hasta último momento antes de tomar una decisión definitiva.
Fausto Vera, otra baja para el mediocampo de River
La situación de Moreno adquiere una importancia particular porque River ya tiene confirmada la ausencia de Fausto Vera para el partido frente a Boca Juniors. El mediocampista sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho durante la goleada ante Belgrano, correspondiente a la fecha anterior, y los plazos de recuperación lo dejan afuera del encuentro en La Bombonera.
La coincidencia de ambos inconvenientes físicos representa un problema para la planificación del equipo. Si Moreno tampoco estuviera disponible, el cuerpo técnico tendría que reorganizar el mediocampo y buscar alternativas para una zona que se anticipa decisiva en el desarrollo del clásico.
La posibilidad de perder a dos mediocampistas centrales obligaría a revisar las opciones disponibles y definir quiénes pueden asumir las funciones en el eje del equipo. En ese escenario, la recuperación de Moreno se convierte en uno de los puntos centrales de la preparación de River.
La diferencia entre ambas situaciones es que, mientras Vera ya está descartado por su lesión muscular, Moreno continúa en evaluación. Los estudios descartaron un daño muscular en el gemelo derecho, pero su presencia dependerá de cómo responda la zona lumbar durante los próximos días.
Lucas Silva aparece como una alternativa
En medio de las dudas sobre la conformación del mediocampo, Lucas Silva comenzó a ganar protagonismo. El juvenil ingresó en lugar de Moreno durante el partido contra Racing y sumó sus primeros minutos desde la llegada de Ponzio a la dirección técnica.
Su participación lo coloca entre las alternativas que el cuerpo técnico puede considerar para el próximo compromiso, especialmente si alguno de los habituales titulares no consigue recuperarse a tiempo.
El ingreso ante Racing le permitió al juvenil tener sus primeros minutos bajo la conducción de Ponzio y aparecer en el análisis de las posibles variantes para el clásico. Su nombre adquiere relevancia ante la necesidad de encontrar soluciones para una zona que podría sufrir modificaciones obligadas por las lesiones.
De todas maneras, la definición dependerá de la evolución de Moreno y de las decisiones que tome el entrenador durante los entrenamientos. La disponibilidad de los futbolistas y las condiciones físicas con las que lleguen al domingo serán factores centrales para determinar la composición del mediocampo.
Una temporada marcada por los problemas físicos
La nueva molestia de Moreno se suma a una serie de inconvenientes físicos que condicionaron su temporada. En mayo sufrió un esguince de rodilla y, dos meses después, tuvo una recaída. Más adelante, una discopatía lumbar lo dejó fuera de los primeros cinco partidos del ciclo de Ponzio.
El mediocampista volvió a la actividad frente a Belgrano, en Córdoba, y mantuvo su lugar en el equipo titular para el encuentro siguiente ante Racing. Después de atravesar ese período de recuperación, buscaba consolidarse nuevamente entre los habituales titulares cuando apareció la molestia que lo obligó a salir a los 17 minutos del primer tiempo.
La secuencia explica por qué el cuerpo técnico sigue de cerca su evolución. Aunque los estudios recientes descartaron una lesión muscular en el gemelo derecho, el antecedente de la dolencia lumbar obliga a evaluar cómo responde el jugador antes de definir su participación en un partido de tanta importancia.
Moreno había logrado regresar a la formación y sostener su presencia entre los titulares, pero la interrupción ante Racing volvió a instalar interrogantes sobre su continuidad inmediata. Ahora, el objetivo será determinar si la molestia cede lo suficiente como para permitirle entrenarse y competir sin inconvenientes.
River espera su evolución antes del Superclásico
En Núñez prevalece el optimismo después de conocerse los resultados de los estudios. La ausencia de una lesión muscular mantiene abierta la posibilidad de que Moreno pueda estar disponible para enfrentar a Boca, aunque el cuerpo técnico evitará tomar una decisión anticipada sin observar su evolución durante la semana.
El plan consiste en seguir de cerca al mediocampista durante los entrenamientos y, si resulta necesario, esperar hasta último momento para determinar si puede integrar el equipo. La evaluación será especialmente importante debido a los antecedentes físicos del jugador y a la baja confirmada de Fausto Vera.
River llega al Superclásico después de vencer a Racing por 1-0, con el gol de Lautaro Rivero, y se encuentra afianzado en los puestos de playoffs de la Zona B del Torneo Clausura. Con ese resultado, el equipo continúa su preparación para visitar a Boca en La Bombonera, mientras el estado del mediocampo se mantiene como uno de los principales asuntos por resolver.
Por ahora, los estudios trajeron una noticia favorable: Aníbal Moreno no tiene una lesión en el gemelo derecho y no está descartado para el domingo. La incógnita pasa por la evolución de la molestia lumbar y por la posibilidad de que el mediocampista llegue en condiciones al encuentro. Hasta que el cuerpo técnico tome una determinación, Lucas Silva aparece como una alternativa, mientras River aguarda para definir cómo conformará una zona del campo que podría resultar determinante en el Superclásico.