El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió en la Casa Blanca al plantel del Inter Miami CF, campeón de la Major League Soccer. El encuentro, realizado en la tarde de este jueves en Washington, tuvo como protagonista principal al astro argentino Lionel Messi, quien ingresó al recinto acompañado por el mandatario estadounidense.
La visita se inscribe dentro de una tradición histórica del deporte en Estados Unidos, mediante la cual la Casa Blanca recibe cada año a los equipos que han logrado consagrarse campeones en las principales ligas del país. En esta ocasión, el conjunto de Florida fue invitado tras obtener el título de la MLS en la temporada 2025.
La ceremonia reunió a futbolistas, cuerpo técnico y dirigentes del club. Entre ellos estuvieron el entrenador argentino Javier Mascherano y el delantero uruguayo Luis Suárez, dos de las figuras más reconocidas de la institución.

La sorpresa de la llegada de Messi
El evento tuvo un momento inesperado cuando, tras el ingreso inicial del resto del plantel del Inter Miami, el capitán de la selección argentina todavía no había aparecido ante las cámaras. La ausencia momentánea del rosarino generó expectativa en el salón.
La sorpresa llegó instantes después: Lionel Messi ingresó finalmente acompañado por Donald Trump, lo que provocó una fuerte reacción entre los presentes y marcó uno de los momentos más comentados de la ceremonia.
El acto se desarrolló pasadas las 18:30 en Argentina, lo que correspondía a dos horas menos en la ciudad de Washington. A lo largo del evento se realizaron fotografías oficiales y se destacó el trofeo del campeonato obtenido por el equipo estadounidense.

El discurso de Trump y sus referencias políticas
Durante la ceremonia, Donald Trump ofreció un discurso ante los jugadores, dirigentes e invitados. En su intervención, el mandatario abordó distintos temas de actualidad internacional antes de dedicar unas palabras al equipo campeón.
Entre los asuntos mencionados por el presidente estadounidense se destacaron:
El conflicto bélico que enfrenta a Israel y Estados Unidos con Irán.
La situación política en Venezuela tras la captura y encarcelamiento de su presidente, Nicolás Maduro.
Un reconocimiento a los futbolistas presentes en la Casa Blanca.
En ese contexto, Trump dedicó una frase especial al capitán argentino: "Es un honor decir lo que ningún presidente ha dicho antes: bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi".
El mandatario también reveló la admiración que su familia siente por el jugador rosarino. En tono distendido, lanzó una pregunta que generó risas entre los presentes: "¿Quién es mejor, Messi o Pelé?"
Reconocimientos al club y a sus figuras
Además del homenaje al astro argentino, el presidente estadounidense saludó personalmente a varios integrantes del club. Entre ellos se encontraba el propietario del Inter Miami, Jorge Más, con quien intercambió un apretón de manos durante el evento.
Trump también felicitó públicamente el trabajo del entrenador Javier Mascherano y destacó la trayectoria del delantero Luis Suárez, otro de los referentes del plantel campeón.
El equipo había sido invitado a la Casa Blanca como parte de las celebraciones por la obtención de la MLS Cup 2025, el primer título de liga en la historia de la franquicia, conseguido tras vencer 3-1 a Vancouver Whitecaps en Fort Lauderdale.
Un viaje marcado por el calendario de la MLS
La presencia del plantel del Inter Miami en Washington también respondió a cuestiones deportivas. El equipo debía desplazarse a la capital estadounidense para disputar un compromiso correspondiente a la liga.
El conjunto liderado por Lionel Messi enfrentará el sábado al D.C. United en un encuentro válido por la tercera fecha de la temporada de la MLS. El partido se jugará en Baltimore, ciudad cercana a la capital estadounidense.
De esta manera, la visita a la Casa Blanca se integró en la agenda deportiva del club, combinando protocolo institucional, tradición deportiva y la presencia de una de las figuras más influyentes del fútbol mundial.
La escena final —con Messi y Trump ingresando juntos al salón de la Casa Blanca— dejó una imagen que sintetiza el alcance global del fútbol: un campeón de la MLS, un ícono argentino y el poder político estadounidense compartiendo el mismo escenario.