Aceitunas: el pacto salarial que destrabó la cosecha
Tras meses de tensiones y movilizaciones, la UATRE y el sector empresario sellaron un acuerdo que garantiza el inicio de la campaña olivícola en Catamarca y La Rioja.

La definición del esquema salarial para la cosecha de aceitunas en las provincias de Catamarca y La Rioja representa un alivio para la economía regional tras un periodo de marcada incertidumbre. El conflicto, que mantenía en vilo a miles de trabajadores rurales y a las cámaras empresarias, venía escalando de manera ininterrumpida desde finales de 2025. En aquel entonces, las mesas de diálogo entre la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE) y los representantes del sector privado se vieron seriamente afectadas por diferencias profundas en las propuestas económicas, agravadas por el complejo contexto inflacionario que atraviesa el país.

El entendimiento alcanzado finalmente establece un valor de $5.200 por cajón cosechado. Este número no es solo una cifra plana, sino que representa la síntesis de un proceso de negociación arduo, ya que incluye un bono no remunerativo diseñado para fortalecer el ingreso de bolsillo del trabajador durante la presente campaña. La aplicación de este monto será efectiva a lo largo de toda la zafra, brindando una previsibilidad que hasta hace pocas semanas parecía inalcanzable.

 

El camino hacia la firma del pacto estuvo marcado por la confrontación y la movilización en las calles. Las tensiones previas, alimentadas por la falta de respuestas a los reclamos iniciales, derivaron en diversas protestas de trabajadores que tuvieron como epicentro la sede de la Cámara Olivícola Riojana. Los cosecheros exigían una recomposición más significativa que permitiera cubrir necesidades básicas e impostergables, tales como la alimentación y el traslado hasta las fincas, ítems que se han vuelto críticos frente al alza en los costos de vida.

La resolución no fue inmediata. El proceso administrativo y sindical registró momentos de estancamiento total, destacándose una audiencia fracasada el pasado 5 de febrero, fecha en la que las partes se retiraron sin lograr un punto medio. Fue a partir de ese quiebre que el sector empresario se vio forzado a elevar su oferta inicial hasta consolidar el valor final de $5.200, el cual contempla el bono mencionado y será el estándar para las provincias de Catamarca y La Rioja durante la totalidad de la campaña actual.

 

Desde la conducción de la UATRE destacaron que, si bien el acuerdo actual es positivo porque evita una paralización total de la cosecha —lo que hubiera significado una pérdida económica irrecuperable tanto para el peón rural como para el productor—, la organización no considera que la lucha salarial haya terminado. El sindicato ha sido enfático al declarar que seguirá insistiendo en futuras revisiones paritarias con el objetivo de acercar de manera más efectiva el salario al costo de vida real de quienes desempeñan sus tareas en el campo.

Además de la cuestión estrictamente monetaria, el gremio anunció que mantendrá un esquema de vigilancia activa para asegurar el cumplimiento del convenio en cada establecimiento. Esto implica un seguimiento cercano no solo del pago efectivo del valor acordado, sino también de las condiciones laborales generales en las que se desarrolla la recolección. La estabilidad de la campaña en esta región estratégica del país dependerá, en gran medida, del respeto a este pacto que hoy permite que la aceituna sea cosechada en tiempo y forma.