En el marco de las negociaciones paritarias, la Asociación Bancaria cerró un acuerdo que fija un aumento salarial del 2,9% para enero, una actualización que eleva el ingreso mensual mínimo de los empleados del sector por encima de los $2.125.000. Además, el entendimiento estableció que el bono por el Día del Bancario quedó fijado en $1.894.425, consolidando uno de los adicionales más relevantes del calendario gremial.
El acuerdo fue comunicado oficialmente por el sindicato, que detalló los alcances técnicos de la actualización y su impacto integral sobre las distintas modalidades salariales vigentes en la actividad.
Alcance integral de la actualización salarial
En el comunicado difundido, el gremio precisó que la actualización acordada no se limita a un segmento específico del salario, sino que tiene un alcance amplio y abarcativo. Según se informó, "dicha actualización será de aplicación para todas las remuneraciones mensuales brutas, normales, habituales y totales, remunerativas y no remunerativas, incluyendo los adicionales convencionales y no convencionales, sobre los salarios de diciembre 2025".
Este punto resulta central para comprender la magnitud del acuerdo, ya que implica que el incremento del 2,9% impactará sobre:
Remuneraciones mensuales brutas
Conceptos normales y habituales
Componentes totales, tanto remunerativos como no remunerativos
Adicionales convencionales
Adicionales no convencionales
La referencia explícita a los salarios de diciembre de 2025 como base de cálculo establece el marco temporal sobre el cual se aplicará la mejora, garantizando una actualización directa sobre la estructura salarial vigente al cierre del año.
Nuevo piso salarial y bono sectorial
Con la aplicación del incremento acordado, el ingreso mensual mínimo de los empleados bancarios superará los $2.125.000. Este umbral consolida el piso salarial del sector tras la actualización correspondiente a enero.
En paralelo, se definió el monto del tradicional adicional por el Día del Bancario, que quedó fijado en $1.894.425. Este bono, que forma parte de los beneficios distintivos de la actividad, constituye un componente significativo dentro del esquema de compensaciones del sector financiero.
Ambos datos —el nuevo mínimo salarial y el valor del bono— sintetizan el resultado concreto de la negociación, con cifras precisas que marcan el alcance económico del acuerdo.
Continuidad del mecanismo en febrero
El entendimiento alcanzado no se agota en la actualización de enero. Según lo acordado, en febrero se continuará aplicando "el mismo mecanismo y el alcance estipulado en los acuerdos salariales anteriores".
Este esquema implica la continuidad del criterio ya establecido en negociaciones previas, manteniendo tanto la metodología de actualización como el universo de conceptos alcanzados por los incrementos.
Asimismo, el acuerdo prevé que la negociación paritaria se retomará en la segunda quincena de marzo de 2026, momento en el cual las partes volverán a reunirse para revisar la evolución salarial y evaluar nuevas actualizaciones.
La postura del gremio
En este contexto, el sindicato que conduce Sergio Palazzo destacó el significado del acuerdo alcanzado. Desde la organización señalaron que lo firmado garantiza que los trabajadores bancarios "continúen salvaguardando el poder adquisitivo de los salarios".
La referencia explícita a la protección del poder adquisitivo sintetiza el objetivo central de la negociación, según la visión gremial: asegurar que las remuneraciones mantengan su capacidad de compra mediante mecanismos periódicos de actualización.
De esta manera, el acuerdo de enero, con su incremento del 2,9%, la definición del nuevo piso salarial por encima de los $2.125.000 y la fijación del bono en $1.894.425, se inscribe dentro de una estrategia de ajustes sucesivos que continuará en febrero bajo el mismo esquema y que volverá a ser discutida formalmente en marzo de 2026.
Con cifras concretas y un alcance técnico detallado, la nueva actualización salarial del sector bancario configura un nuevo capítulo en la dinámica paritaria de la actividad, con impacto directo sobre la totalidad de las remuneraciones y adicionales que conforman el esquema salarial vigente.