El mes de agosto comenzó con un nuevo incremento en el precio de los combustibles en todo el país, luego de que el Gobierno nacional aplicara una actualización parcial del impuesto a los combustibles líquidos que se traslada de manera directa a los valores en los surtidores.
La medida fue oficializada mediante el Decreto 693, publicado este viernes en el Boletín Oficial, y establece un aumento del 0,5% para las naftas y del 0,75% para el gasoil.
De acuerdo con la normativa, el ajuste representa una suba aproximada de $11 por litro de nafta y $14 por litro de gasoil.
El resto del incremento fue postergado
Al mismo tiempo, el Ejecutivo resolvió postergar hasta el 1 de septiembre la aplicación del resto de la actualización correspondiente a los impuestos sobre los combustibles, que incluye el remanente pendiente de 2024 y los primeros tres trimestres de 2025.
Se trata de un esquema que el Gobierno viene prorrogando desde hace varios meses para moderar el impacto sobre los precios.
En los considerandos del decreto, el Ejecutivo justificó la decisión al señalar que busca "continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible".
Cómo impacta en los precios
Con la actualización vigente desde este 1 de agosto, las petroleras trasladarán el incremento impositivo a los surtidores, por lo que los consumidores encontrarán nuevos valores tanto en naftas como en gasoil.
No obstante, el mayor ajuste impositivo quedó diferido para septiembre, cuando el Gobierno prevé aplicar el resto de las actualizaciones que permanecen pendientes.