En una jornada marcada por la inactividad en las plazas financieras locales debido al feriado nacional, los activos argentinos que cotizan en el exterior han quedado expuestos a la dinámica de los mercados globales. La falta de un mercado doméstico de referencia dejó a los certificados de acciones argentinas (ADR) y a los títulos públicos a merced de la volatilidad internacional, en un contexto donde el apetito por el riesgo se ha visto condicionado por el desempeño de las grandes potencias económicas y los ruidos en sectores estratégicos.
La rueda financiera en Nueva York comenzó con una tendencia bajista en sus índices principales. Aunque a media rueda se observaban tenues recuperaciones, la cautela se mantuvo como la nota dominante. El epicentro de esta incertidumbre se localiza, una vez más, en el sector tecnológico, con un foco particular en las empresas de software. Este segmento, que ha desafiado máximos de manera sucesiva, atraviesa ahora una fase de renovadas preocupaciones que impactan en el sentimiento general de los inversores.
Según el análisis del operador Gustavo Ber, este tono cauteloso de Wall Street se traslada directamente a los ADR durante el feriado local. Las preocupaciones sobre las tecnológicas están condicionando el apetito por el riesgo global, especialmente mientras el mercado aguarda un panorama más claro sobre la futura estrategia de la Reserva Federal (Fed), tras conocerse datos macroeconómicos recientes que resultaron mixtos.
Rendimiento de las acciones argentinas en el exterior
Bajo este clima de inestabilidad, los papeles argentinos en Wall Street operaban con mayoría de números rojos a media rueda. El sector financiero ha sido el más castigado por la presión de los flujos de capital, que hoy dominan la escena desplazando a los fundamentos propios de las valuaciones de las empresas.
Dentro del panel de acciones locales, las instituciones bancarias encabezan las pérdidas:
- Banco Supervielle: Registra el retroceso más significativo con una caída del -2,8%.
- BBVA: Se sitúa en segundo lugar con una baja del -2,7%.
- Grupo Financiero Galicia: Completa el podio de las pérdidas con un descenso del -2,6%.
Además de los bancos, las empresas del sector energético también se encuentran bajo una fuerte presión vendedora. En este escenario, el humor global prevalece sobre los factores internos, afectando la cotización de activos que, en otras circunstancias, podrían mostrar una dinámica propia.
El comportamiento de los bonos y el Riesgo País
En contraste con el retroceso de las acciones, los bonos en dólares lograban sostener sus precios e incluso protagonizar un leve repunte. Este comportamiento dispar permite a los títulos públicos actuar como un contrapeso parcial ante la caída de la renta variable.
Como consecuencia directa de este leve rebote en la renta fija, el riesgo país, indicador elaborado por el banco JP Morgan, mostró un retroceso de una unidad respecto de su cierre previo. No obstante, el indicador se mantiene en niveles elevados, situándose en los 518 puntos, consolidando una posición por encima de la barrera de las 500 unidades.
Perspectivas y estrategia de los inversores
A pesar del impacto negativo del humor global, el análisis de mercado destaca que existen pilares de valor que los inversores continúan monitoreando. Gustavo Ber explicó que, más allá de la volatilidad actual, el mercado valora de forma positiva la capacidad de acumulación de reservas a través de las compras de dólares por parte del Banco Central.
Asimismo, se mantiene el interés en las oportunidades que ofrece la estrategia de carry trade. Los inversores ven en la deuda en pesos una vía para obtener ganancias atractivas en dólares, siempre que las condiciones de estabilidad cambiaria interna lo permitan. Sin embargo, por el momento, el destino de los activos argentinos parece estar atado a la espera de definiciones de la Fed y a la resolución de las dudas sobre las valuaciones tecnológicas en la principal bolsa del mundo.