El escenario laboral de la Argentina en febrero de 2026 mantiene al salario de una empleada doméstica como uno de los ejes centrales de la agenda económica de familias y trabajadores. Tras las actualizaciones dispuestas por la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares (CNTCP), los valores vigentes reflejan la estructura salarial consolidada desde el mes de enero, funcionando como una referencia legal obligatoria en todo el territorio nacional.
Esta estructura no es uniforme, sino que se segmenta cuidadosamente para cubrir las diversas realidades de la actividad, abarcando distintas categorías, modalidades y jornadas laborales. El cálculo de los haberes se desprende de dos factores críticos: la especialización de la tarea y la modalidad de prestación (con o sin retiro).
Para quienes se desempeñan bajo el esquema de pago por hora, febrero de 2026 presenta cifras diferenciadas que buscan reconocer la responsabilidad y el tipo de labor realizada. En la cúspide de la pirámide se encuentra el personal de Supervisión, encargado de coordinar y controlar las tareas de otros trabajadores. Para ellos, el valor hora con retiro se fija en $3.895,56, mientras que la modalidad sin retiro asciende a $4.254,05.
Siguiendo el escalafón, las Tareas específicas (aquellas que requieren una idoneidad especial) perciben $3.696,15 con retiro y $4.039,45 sin retiro. Por su parte, los Caseros, cuya característica distintiva es la residencia en el lugar donde prestan servicios, tienen una tarifa unificada de $3.494,25 por hora.
En el ámbito del cuidado, el personal dedicado a la Asistencia y cuidado de personas —que comprende la atención no terapéutica de enfermos, personas con discapacidad, niños, niñas y adultos mayores— cobra $3.494,25 con retiro y $3.894,43 sin retiro. Finalmente, la categoría de Tareas generales, que engloba la limpieza, lavado, planchado y mantenimiento del hogar, se posiciona en $3.250,13 por hora con retiro y $3.494,25 sin retiro.
Mensualización
Cuando la relación laboral se establece sobre una base mensual para jornadas completas, los montos totales para este mes de febrero quedan constituidos de la siguiente manera:
Supervisor/a: $485.961,09 (con retiro) / $539.711,97 (sin retiro).
Tareas específicas: $452.478,51 (con retiro) / $502.101,03 (sin retiro).
Caseros: $441.806,54 (valor mensual único).
Asistencia y cuidado de personas: $441.806,54 (con retiro) / $490.745,56 (sin retiro).
Tareas generales: $398.722,14 (con retiro) / $441.806,54 (sin retiro).
Adicionales y beneficios
La normativa vigente no se limita al sueldo base, sino que incorpora mecanismos de ajuste para situaciones particulares. Uno de los pilares es el adicional por antigüedad, un beneficio que equivale al 1% del salario por cada año trabajado. Este concepto es de aplicación automática y acumulativa, premiando la continuidad del vínculo laboral.
Asimismo, se mantiene el adicional por zona desfavorable. Este ítem representa un incremento del 30% sobre el salario (tanto mensual como por hora) para aquellas trabajadoras que desempeñen sus tareas en provincias o localidades donde el costo de vida es sensiblemente más elevado.
Jornadas parciales y la cuestión de los bonos
Para los contratos de tiempo parcial, el cálculo se simplifica aplicando la tarifa horaria según la categoría. Por ejemplo, una trabajadora de tareas generales sin retiro que cumpla una jornada de cuatro horas diarias, percibe un total de $13.977 diarios, cifra que surge de multiplicar su carga horaria por el valor de $3.494,25.
Respecto a la expectativa de pagos extraordinarios, es imperativo aclarar que no se incluye un bono no remunerativo para febrero de 2026. Si bien en el pasado se otorgaron sumas que luego se integraron al básico, actualmente estos pagos no son sistemáticos y dependen exclusivamente de nuevas resoluciones de la CNTCP.
Formalidad y derechos suplementarios
La formalización mediante el registro en la seguridad social es la única garantía para que el trabajador acceda a jubilación, obra social y cobertura ante riesgos del trabajo (ART). Además, los empleadores deben contemplar el pago de horas suplementarias. Estas horas extras se calculan con un recargo sobre la tarifa habitual y son obligatorias cuando se trabaja en fines de semana, feriados o días no laborables.
El cumplimiento de estos valores mínimos, actualizados periódicamente por la Comisión y difundidos por sindicatos, es esencial para regular con equidad las relaciones laborales en el ámbito doméstico argentino.