Goldman Sachs proyectó que la Reserva Federal de Estados Unidos mantendrá sin cambios las tasas de interés durante lo que resta de 2026 y que los primeros recortes recién llegarían en 2027. Al mismo tiempo, el banco considera que los precios internacionales del petróleo seguirán elevados durante varios meses, aun después del acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz.
Las previsiones fueron difundidas por el equipo encabezado por David Mericle, economista jefe para Estados Unidos, quien sostuvo que la actividad económica y el mercado laboral estadounidense mostraron un desempeño mejor al esperado durante los últimos meses.
"La actividad económica y los datos del mercado laboral de Estados Unidos han sido mejores de lo que anticipábamos, especialmente por la fortaleza en la creación de empleo", señaló el informe.
Según el análisis, la combinación de aranceles, altos precios de la energía, las consecuencias del conflicto en Medio Oriente y la creciente demanda vinculada a la inteligencia artificial mantendrán el crecimiento del consumo por encima del 3% durante 2026. Sin embargo, Goldman Sachs también considera que la inflación continuará desacelerándose y podría acercarse al objetivo del 2% hacia 2027.
Qué implica para la Argentina
La decisión de la Reserva Federal tiene impacto global porque influye sobre el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense, que funcionan como referencia para el costo de financiamiento de los países emergentes.
En el caso argentino, el efecto de tasas elevadas podría verse compensado por la reciente mejora en la percepción de riesgo de los mercados. El riesgo país cayó hasta los 437 puntos básicos tras la mejora en la calificación crediticia otorgada por Standard & Poor's.
La agencia destacó la continuidad del ajuste fiscal, la acumulación de reservas, la desaceleración de la inflación y el crecimiento económico como factores que respaldan una perspectiva estable para la deuda argentina.
En consecuencia, la reducción del riesgo país contribuye a disminuir el costo de financiamiento y acerca al Gobierno a una eventual vuelta a los mercados internacionales de crédito.
Petróleo: Goldman prevé valores elevados
La otra variable observada de cerca por los analistas es el precio del petróleo. Para Ephraim Sutherland, estratega de Goldman Sachs, existen fundamentos para que los valores se mantengan altos durante un período prolongado.
El especialista explicó que los inventarios mundiales de crudo se redujeron de manera significativa durante los últimos meses, mientras que combustibles refinados como el diésel y el combustible para aviación registraron una fuerte caída en sus niveles de reserva.
Aunque el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán impulsó una baja del petróleo por debajo de los 85 dólares por barril, Goldman Sachs considera que el mercado continuará tensionado por cuestiones estructurales de oferta y demanda.
Según Sutherland, incluso si el estrecho de Ormuz recupera completamente su funcionamiento, el regreso a los niveles previos al conflicto demandará varios meses. Además, advirtió que numerosos países podrían incrementar sus reservas estratégicas por temor a futuras interrupciones en el suministro.
Un factor positivo para las exportaciones argentinas
Para la Argentina, un petróleo más caro representa un incentivo para las exportaciones energéticas, particularmente por el crecimiento de la producción de hidrocarburos.
El aumento de las ventas externas de petróleo se convirtió en uno de los principales motores del superávit comercial y en un factor relevante para sostener el equilibrio de la balanza de pagos.
Por eso, mientras la demora en la baja de tasas en Estados Unidos puede limitar el acceso al financiamiento internacional, la perspectiva de precios elevados para la energía aparece como una noticia favorable para las cuentas externas argentinas.