El BCRA consolida su racha compradora y lleva las reservas a un récord histórico desde 2019
La autoridad monetaria extendió su ciclo positivo en el mercado mayorista, impulsando los activos internacionales a máximos de la gestión actual mientras las cotizaciones cambiarias muestran dinámicas mixtas.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) logró sumar una nueva jornada de adquisición de divisas en el mercado mayorista, consolidando un escenario financiero de notable relevancia para la administración actual. Con esta operación, la entidad monetaria completó su quinta jornada consecutiva de compra de dólares, reafirmando una tendencia positiva que continúa atrayendo la atención de los analistas económicos y del mercado en general.

La intervención oficial dentro del Mercado Libre de Cambios (MLC) permitió la incorporación de US$28 millones. De este modo, el acumulado desde la implementación de la denominada "fase 4" del programa monetario —iniciada en enero de este año— alcanzó la cifra de US$13.713 millones. Este resultado se alinea estrechamente con las proyecciones previas trazadas por el Gobierno, cuyas estimaciones iniciales se habían posicionado en un rango de entre US$10.000 millones y US$17.000 millones, supeditadas de manera directa a la evolución que mostraran tanto la demanda de dinero como la liquidez imperante en el mercado de cambios.

El impacto en las reservas internacionales y el rol de los activos

La estrategia de acumulación de divisas tuvo un correlato directo y contundente sobre el balance general de la entidad. El BCRA consiguió elevar sus reservas internacionales en US$266 millones diarios, impulsándolas de esta manera hasta los US$49.642 millones.

Este registro marca un hito de doble lectura dentro de la macroeconomía nacional:

Representa el monto más alto registrado bajo la gestión de Javier Milei.

Constituye el nivel más elevado alcanzado desde el año 2019.

Este incremento patrimonial no respondió únicamente a la intervención cambiaria directa, sino que se vio potenciado por factores exógenos vinculados al contexto global y financiero. Entre las cuestiones determinantes se destacó la revalorización de ciertos activos que integran la cartera de la institución. Particularmente, el oro jugó un papel central al registrar un alza superior al 5% diario, traccionando al alza el valor total de los fondos administrados por la autoridad monetaria.

Antecedentes recientes y factores de presión estacional

Este presente de recomposición patrimonial se desarrolla tras un episodio bisagra en la dinámica operativa del organismo. Previamente, el BCRA debió cortar una importante racha de 135 días consecutivos en los cuales había mantenido una postura compradora ininterrumpida.

Dicha pausa estuvo condicionada por factores estructurales de la economía real, específicamente por la alta demanda de dólares del sector energético, un fenómeno que limitó de forma transitoria la capacidad operativa del Central para seguir robusteciendo sus arcas. Como muestra de aquella exigencia, las reservas habían experimentado un retroceso previo, cerrando en US$48.931 millones tras sufrir una caída de US$234 millones en la medición diaria.

Dinámica de las cotizaciones: el oficial al alza y el repliegue del paralelo

En el plano cambiario, los diferentes segmentos operaron con tendencias divergentes que reconfiguraron el mapa de precios. Por un lado, el dólar oficial mayorista continuó con su tendencia alcista y escaló hasta los $1.496, ubicándose a tan solo $4 por debajo de la barrera psicológica de los $1.500, en un escenario donde el Gobierno despliega esfuerzos sostenidos para contener su avance.

En la vereda opuesta, el dólar informal (blue) volvió a bajar durante este martes, completando una rueda de repliegue que lo situó en los $1.525 para la compra y $1.545 para la venta.

El comportamiento del mercado informal dejó los siguientes datos técnicos destacados:

Descendió hasta un nivel no registrado desde hacía tres semanas.

Acumuló su cuarta rueda consecutiva en retroceso.

Completó un ciclo de cinco jornadas sin registrar subas.

Quedó ubicado $25 por debajo de su máximo nominal de $1.570.

Como corolario de estos movimientos opuestos, la brecha cambiaria entre ambas cotizaciones se redujo de manera significativa hasta ubicarse en el 3,28%. Este fenómeno profundizó el proceso de convergencia dentro del mercado de cambios, consolidando una tendencia a la corrección tras el impulso alcista que el dólar paralelo había manifestado durante las últimas semanas del mes de julio.