El consumo masivo volvió a caer en mayo, pero mostró una desaceleración
Las compras de productos de necesidad básica registraron una baja interanual de 1,6% en mayo, por debajo del retroceso de abril, aunque con una leve mejora mensual del 0,1%. El Mundial, el aguinaldo y el Día del Padre aparecen como factores que podrían profundizar la moderación de la caída en junio y abrir una ventana de recuperación en los próximos meses.

El consumo masivo volvió a mostrar en mayo un resultado negativo, aunque con una señal distinta a la observada en los meses anteriores. Según el relevamiento difundido este martes por Scentia, la consultora que monitorea mes a mes la evolución de las compras de productos de necesidad básica en 8.000 puntos de venta, el sector registró una leve suba mensual de 0,1%, pero en la comparación interanual exhibió una caída de 1,6% frente a mayo de 2025.

El dato no implica todavía un cambio de tendencia, pero sí una moderación respecto de abril, cuando el consumo había mostrado una contracción más pronunciada, del 3,8% interanual. La comparación entre ambos meses permite observar un movimiento relevante dentro de una dinámica todavía contractiva: el consumo sigue por debajo de los niveles del año pasado, pero la magnitud del retroceso comienza a recortarse.

Con el resultado de mayo, el acumulado de los primeros cinco meses de 2026 arroja una caída de 3%. La cifra confirma que el desempeño del consumo masivo continúa condicionado por el deterioro registrado desde el inicio del año, aunque el último informe incorpora un matiz que el propio sector venía anticipando: la posibilidad de que la baja empiece a perder fuerza.

La desaceleración como señal del mercado

El dato central del informe no es únicamente que el consumo volvió a caer, sino que esa caída se desaceleró. Esa moderación, de acuerdo con lo señalado en el sector, podría incluso profundizarse durante junio por la combinación de tres factores puntuales: el Mundial, el cobro del aguinaldo y el Día del Padre.

Esos tres elementos aparecen como motores de una dinámica comercial más activa en determinados rubros, en un contexto en el que el consumo todavía se mueve con cautela pero empieza a encontrar estímulos coyunturales. La lógica es clara: fechas especiales, ingresos extraordinarios y un evento de alto impacto emocional como la Copa del Mundo pueden empujar decisiones de compra que en otro momento se postergarían.

En ese marco, el clima mundialista es leído como una oportunidad para las marcas. La expectativa es que durante esos días los consumidores se muevan menos por necesidad estricta y más por impulso, por deseo o por la predisposición a darse un gusto. Ese comportamiento puede traducirse en compras adicionales, adelanto de consumos o reactivación de algunos segmentos que venían especialmente golpeados.

Qué puede pasar en los próximos meses

El escenario que empieza a delinearse para junio y para la segunda mitad del año está atravesado por una expectativa de moderación del deterioro. La hipótesis que circula en el sector es que, tras el impulso del Mundial y el efecto de factores estacionales como el aguinaldo y el Día del Padre, el consumo podría empezar a encontrar una recuperación más sostenida en el segundo semestre.

Esa posibilidad, sin embargo, aparece atada a una serie de condiciones. El informe señala que una eventual reactivación del consumo podría llegar si se consolida la desaceleración de la inflación, si continúa la baja de las tasas de interés, si se produce la reaparición del crédito y si mejora el poder de compra de los hogares.

En otras palabras, el comportamiento del consumo no depende solamente de promociones o de momentos puntuales de mayor circulación de dinero, sino de un marco económico más amplio que permita recuperar capacidad de compra y mejorar las condiciones de financiamiento.

Sobre ese punto se pronunció Osvaldo del Río, titular de Scentia, quien subrayó que, aunque el signo sigue siendo negativo, el cambio de intensidad es notorio. "Si bien se mantiene el signo negativo, es marcada la desaceleración. Como anticipamos, con una desaceleración en el IPC, era probable que esa mejora comenzará a revertir lo sucedido en los primeros meses del año con el consumo masivo", analizó.

La lectura del especialista pone el foco en el vínculo entre inflación y consumo. Si la dinámica de precios empieza a desacelerarse, el consumo podría encontrar un piso y luego un rebote, aunque por ahora el informe solo muestra una mejora relativa dentro de una trayectoria que sigue siendo contractiva.

Supermercados, e-commerce y farmacias

El comportamiento del consumo en mayo no fue homogéneo entre los distintos canales de venta. Al igual que en abril, las cadenas de supermercados fueron las más afectadas del relevamiento, con una baja interanual de 4,2%, lo que las ubicó como el canal con peor desempeño entre los analizados.

En el otro extremo aparecieron las plataformas de comercio electrónico y las farmacias, que lograron resultados positivos. El e-commerce registró una suba de 29,9%, mientras que las farmacias crecieron 2,3%.

En el caso de las ventas online, uno de los factores que ayudó a explicar el salto fue el Hot Sale, que impulsó las operaciones durante el período relevado. Sin embargo, el informe aclara que, aunque las ventas por comercio electrónico vienen creciendo cada vez más, ese dinamismo no alcanzó para compensar el resultado general del total de canales medidos.

Entre esos dos polos quedaron el resto de los formatos comerciales, todos con retrocesos, aunque de menor magnitud que el de los supermercados:

  • Autoservicios independientes: caída de 1,3%.
  • Mayoristas: descenso de 1,6%.
  • Almacenes y kioscos de cercanía: baja de 0,8%.

El detalle muestra un panorama fragmentado, en el que algunos canales logran sostener o mejorar su performance, mientras otros continúan sintiendo con mayor fuerza la retracción del consumo.

Cambios en las categorías

Uno de los datos más relevantes del informe de mayo aparece en el comportamiento de las categorías de productos. A diferencia de lo ocurrido en relevamientos anteriores, esta vez hubo repuntes en varios rubros, lo que marca un cambio dentro de un contexto todavía adverso.

Entre las categorías que mostraron crecimiento se destacaron:

  • Bebidas con alcohol: suba de 4,1%.
  • Bebidas sin alcohol: aumento de 3,3%.
  • Rubro de alimentación: crecimiento de 0,9%.

La mejora en estos segmentos se produce en un contexto en el que el Mundial aparece como un factor de estímulo para determinadas compras, especialmente aquellas asociadas al consumo compartido, a reuniones o a momentos de esparcimiento. Si bien el informe no atribuye de manera exclusiva estos movimientos al evento deportivo, sí lo menciona como uno de los elementos que pueden dinamizar ventas en distintos rubros.

La novedad de mayo, entonces, es que el deterioro del consumo ya no se expresó de manera uniforme en todas las categorías. La presencia de algunos rubros en terreno positivo introduce una señal distinta respecto de meses anteriores, cuando la caída se había extendido con más fuerza sobre la mayoría de los segmentos.

Los rubros que todavía no logran revertir la caída

Pese a esa mejora parcial, el informe también deja en claro que varios segmentos continúan en retroceso y todavía no muestran signos de recuperación. Entre los rubros con peor desempeño en mayo se ubicaron:

  • Limpieza de ropa y hogar: caída de 8,2%.
  • Perecederos: baja de 6,5%.
  • Productos de desayuno y merienda: retroceso de 5,4%.
  • Rubro de impulsivos, vinculado a ciertos gustos: descenso de 3,8%.

Estos datos reflejan que, aunque la caída general se haya moderado, la recuperación todavía está lejos de ser uniforme. Hay segmentos que siguen mostrando retrocesos significativos y que continúan sintiendo el impacto de un consumidor que administra con cuidado sus gastos y prioriza determinadas compras por sobre otras.

Un consumo que sigue en baja, pero con señales de menor deterioro

El resultado de mayo deja una doble lectura. Por un lado, confirma que el consumo masivo todavía no logró salir del terreno negativo y que el acumulado del año continúa mostrando una contracción importante. Por otro, aporta un dato que el mercado venía esperando: la caída empezó a desacelerarse y algunos rubros, canales y categorías comenzaron a exhibir movimientos más favorables.

Los principales números del relevamiento de Scentia muestran ese escenario intermedio:

  • Variación mensual de mayo: +0,1%.
  • Variación interanual de mayo: -1,6%.
  • Caída interanual de abril: -3,8%.
  • Acumulado enero-mayo 2026: -3%.
  • Supermercados: -4,2%.
  • E-commerce: +29,9%.
  • Farmacias: +2,3%.
  • Autoservicios independientes: -1,3%.
  • Mayoristas: -1,6%.
  • Almacenes y kioscos: -0,8%.
  • Bebidas con alcohol: +4,1%.
  • Bebidas sin alcohol: +3,3%.
  • Alimentación: +0,9%.
  • Limpieza de ropa y hogar: -8,2%.
  • Perecederos: -6,5%.
  • Desayuno y merienda: -5,4%.
  • Impulsivos: -3,8%.