El riesgo país vuelve a subir y las acciones argentinas sufren el impacto global
Los principales indicadores financieros internacionales cerraron en rojo y arrastraron a los activos argentinos, en un contexto de fuerte presión sobre tecnológicas y bonos soberanos.

El comportamiento de los mercados financieros internacionales marcó el pulso de una jornada adversa, con resultados negativos en los principales índices de Wall Street. El clima general estuvo atravesado por un escenario de ventas generalizadas que afectó tanto a los activos de riesgo como a las principales bolsas del mundo.

En este contexto, los tres grandes indicadores estadounidenses cerraron con retrocesos:

  • Dow Jones: -0,1%
  • Nasdaq: -3,3%
  • S&P 500: -1,5%

El desempeño negativo reflejó una corrección amplia en el mercado, con especial énfasis en el sector tecnológico, que fue uno de los más golpeados durante la rueda.

Contagio desde Asia: la ola de ventas que encendió las alarmas

El origen del movimiento bajista se vinculó a una oleada de ventas iniciada por la Bolsa de Corea, que rápidamente se expandió hacia otros mercados. Este evento inicial funcionó como detonante de un clima de mayor aversión al riesgo.

El impacto no se limitó a una región específica: la presión vendedora comenzó en Asia y terminó trasladándose de manera progresiva al resto de los activos globales. En particular, las compañías tecnológicas fueron las más afectadas en primera instancia, aunque la tendencia negativa se amplió hacia otros sectores a lo largo de la jornada.

Este contexto internacional adverso terminó influyendo directamente sobre los activos argentinos, que absorbieron el deterioro generalizado del apetito inversor.

Argentina en el centro del impacto: ADRs, acciones locales y señales mixtas

El golpe externo se trasladó de forma inmediata a los activos argentinos negociados en el exterior. Los ADRs registraron pérdidas significativas, con caídas que alcanzaron hasta el 5% en los peores casos, reflejando la sensibilidad del mercado local frente al escenario global.

En medio de ese panorama, solo una excepción logró destacarse:

  • Loma Negra finalizó la jornada con una suba de 2,4% en el segmento de ADRs.

Sin embargo, el comportamiento fue mayoritariamente negativo y reflejó la presión externa sobre los papeles argentinos.

En la plaza local, el índice Merval también cerró en terreno negativo. El panel líder retrocedió 0,8%, ubicándose en los 3.248.427,85 puntos. La jornada mostró un comportamiento dispar entre las principales acciones de la Bolsa porteña, donde convivieron alzas puntuales con caídas significativas.

Entre los movimientos más relevantes del mercado local se destacaron:

  • Loma Negra: +4,5% en la Bolsa porteña
  • Edenor: -3,1%

Esta dinámica reflejó un escenario de alta volatilidad, con selectividad por parte de los inversores y un sesgo claramente influenciado por el contexto externo.

Bonos soberanos y riesgo país: una nueva suba en medio de la incertidumbre

El deterioro de los activos argentinos no se limitó a las acciones. Los bonos soberanos también registraron un mal desempeño tanto en los Globales como en los Bonos, lo que impactó directamente en el indicador de riesgo país.

Como consecuencia, el riesgo país volvió a encadenar otra jornada en alza y se ubicó en 433 puntos básicos, superando nuevamente la barrera de los 430 puntos. Esto implicó:

  • Suba de 12 puntos respecto del lunes
  • Incremento del 2,9% en la jornada

El movimiento confirma la persistencia de tensiones en la deuda soberana, en un contexto donde los activos argentinos continúan respondiendo con sensibilidad a los cambios del entorno global.

MSCI y expectativas frustradas: señales que no llegaron

A la presión de los mercados se sumó un elemento clave vinculado a la evaluación internacional. El comunicado del MSCI no arrojó los resultados esperados por los inversores, que aguardaban una consulta que incluyera a Argentina en una lista de revisión.

En este marco, el análisis del economista jefe de PUENTE, Eric Ritondale, aportó una lectura de mediano plazo sobre el proceso:

"La ventana más probable para un ascenso recién aparece hacia 2028: el supuesto base es que durante 2027 se consoliden nuevas medidas de apertura, MSCI abra una consulta y Argentina sea incorporada a la lista de revisión. La experiencia reciente muestra que los países suelen permanecer más de un año en esa instancia, ya que MSCI busca comprobar que los cambios son permanentes y no susceptibles de revertirse", señaló Eric Ritondale, economista jefe de PUENTE.

De esta manera, el país se mantendrá en condición de "mercado independiente", la categoría más baja dentro de la clasificación, y deberá esperar hasta 2027 para que el ponderador estadounidense vuelva a considerarlo en su radar de revisión.