El consumo privado en Argentina volvió a mostrar señales de debilidad en febrero de 2026 al registrar una caída del 1,9% interanual, en comparación con el mismo mes del año anterior, según datos privados difundidos por la Universidad de Palermo.
El dato no es aislado: se trata del tercer mes consecutivo de contracción interanual, lo que configura un escenario de persistente debilidad en la demanda interna. Como resultado, el primer bimestre del año acumula una baja del 1,7%, consolidando una tendencia negativa en el inicio de 2026.
El informe, elaborado por la Facultad de Negocios de la casa de estudios y difundido a través de la Agencia Noticias Argentinas, advierte que la dinámica del consumo continúa sin mostrar señales claras de recuperación sostenida.
Un rebote mensual que no alcanza
A pesar de la caída interanual, el indicador presentó una suba del 1,1% en la medición mensual respecto a enero, lo que marca una leve recuperación en términos coyunturales.
Sin embargo, el propio informe señala que este repunte no logra revertir la tendencia general. En ese sentido, el documento subraya que "pese a la suba en la comparación mensual, la variación interanual mostró, por tercer mes consecutivo, una caída", lo que reafirma el carácter estructural de la contracción observada.
Este comportamiento mixto —leve mejora mensual pero retroceso interanual— evidencia una dinámica aún inestable, en la que los incrementos puntuales no alcanzan para modificar el cuadro general.
Indicadores que reflejan la contracción
La caída del consumo se ve reflejada en distintos indicadores económicos que funcionan como termómetro de la actividad.
Entre los datos más relevantes se destacan:
Recaudación del IVA: registró una caída del 3,5% interanual en febrero, una vez descontado el efecto de los precios
Patentamiento de automóviles: mostró una disminución del 3,4% interanual
Consumo de carne vacuna: evidenció una baja del 14,7% interanual en enero
Estos indicadores permiten observar cómo la retracción del consumo impacta tanto en el nivel de actividad económica como en sectores específicos vinculados al gasto de los hogares.
El índice que anticipa la tendencia
Los datos surgen del Índice de Consumo Privado (ICP-UP), un indicador mensual desarrollado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo.
Este índice tiene como objetivo anticipar los datos oficiales del consumo en el país, a partir de un modelo de regresión lineal que integra diversas variables económicas.
Su carácter anticipatorio lo convierte en una herramienta relevante para analizar la evolución del consumo antes de la publicación de estadísticas oficiales, ofreciendo una lectura temprana de la dinámica del mercado interno.
Menor dinamismo del crédito
El informe también advierte una pérdida de impulso en el crédito, un factor clave para sostener el consumo.
En particular, se señala que: Las compras con tarjetas aumentaron 5,8% interanual en febrero
Acumularon un alza de 8,7% en el primer bimestre
Durante 2025, habían crecido 51,6%
La comparación evidencia una desaceleración significativa, lo que sugiere un menor uso del financiamiento como motor del consumo.
Sectores con caídas y señales de estancamiento
La retracción del consumo también se manifiesta en distintos rubros de la economía, con caídas marcadas en algunos sectores específicos.
Entre ellos se destacan:
Carne aviar: descenso del 11,5% interanual en enero
Recreación y turismo: señales de estancamiento hacia el cierre de la medición
Caídas en el consumo en patios de comida
Disminución en la asistencia a cines
Estos datos reflejan una reducción en el gasto destinado a bienes y servicios no esenciales, lo que suele ser uno de los primeros ajustes en contextos de menor poder de compra.
Un dato en contraste: el crecimiento de motocicletas
En contraposición a la tendencia general, el informe registra un comportamiento positivo en un segmento puntual del mercado.
La venta de motocicletas mostró un incremento del 72,3% interanual en febrero, lo que representa uno de los pocos indicadores con variación positiva en el período analizado.
Este dato introduce un contraste dentro del escenario general, aunque no alcanza para modificar la tendencia global de caída del consumo.