El empleo enciende tres alertas: faltan perfiles técnicos, crece la tensión salarial y se amplía la brecha de género
Un relevamiento de la Universidad Blas Pascal detectó una caída de las contrataciones durante los primeros meses del año y dificultades para cubrir puestos especializados. La baja fue más pronunciada entre las mujeres, aunque los investigadores advierten que todavía no hay una serie histórica suficiente para confirmar una tendencia.

El mercado laboral atraviesa una caída de las contrataciones mientras las empresas enfrentan dificultades para incorporar personal calificado. La falta de perfiles técnicos y la distancia entre los salarios ofrecidos y las expectativas de los postulantes aparecen como dos de los principales obstáculos.

Así lo explicó Sebastián Visotsky, doctor en Economía, al presentar los primeros resultados del Observatorio del Mercado Laboral de la Universidad Blas Pascal (UBP).

El estudio fue elaborado en colaboración con CAPE, la Cámara de Agencias de Empleo Eventual, y analiza los datos correspondientes a los dos primeros bimestres del año. La intención es continuar con informes de manera bimestral.

"El dato menos alentador es la caída del empleo y de las contrataciones", señaló Visotsky. Según explicó, la disminución también alcanza al empleo eventual y, de acuerdo con la información preliminar del tercer bimestre, la tendencia se mantiene.

Sin embargo, el relevamiento detectó un aumento de las incorporaciones temporarias en los sectores automotriz y de la construcción. Para el economista, este movimiento podría anticipar una recuperación en ambas actividades, aunque aclaró que todavía no existe una serie histórica suficiente para confirmar esa hipótesis.

"Podríamos creer que es un anticipo de algo positivo, pero son supuestos y hay que ver cómo se desarrolla la serie", sostuvo.

Los puestos técnicos que las empresas no logran cubrir

El relevamiento también identificó vacantes que permanecen sin ocupar debido a una combinación de falta de capacitación y diferencias entre las remuneraciones ofrecidas y las expectativas de los trabajadores.

Visotsky explicó que algunos postulantes están dispuestos a aceptar los salarios ofrecidos, pero no cumplen con los requisitos técnicos solicitados. En otros casos, las personas que sí reúnen las condiciones necesarias pretenden ingresos superiores al presupuesto que las empresas tienen disponible.

La dificultad aparece principalmente en puestos técnicos o que requieren destrezas específicas, más que en aquellos vinculados con habilidades blandas.

Para el especialista, este escenario también representa un llamado de atención para las universidades y otras instituciones educativas, que deben analizar de qué manera pueden contribuir a formar los perfiles que demanda actualmente el mercado laboral.

La tensión entre los salarios y las posibilidades de las empresas

Visotsky también realizó, por fuera del informe, un ejercicio para explicar la distancia que existe entre las pretensiones salariales de los trabajadores y la capacidad de pago de las empresas.

Planteó el caso hipotético de una persona que en enero de 2023 cobraba el equivalente a 1.000 dólares y cuyo salario hubiera acompañado mensualmente la inflación. En la actualidad, ese ingreso representaría aproximadamente entre 2.600 y 2.700 dólares.

"Para el empleador, pasar de pagar mil a 2.600 dólares es bastante difícil, y para un empleado aceptar un sueldo que en términos reales es mucho más bajo también es complicado", explicó.

El economista consideró que el incremento de los salarios medidos en dólares puede resultar beneficioso para los trabajadores, pero también implica un mayor costo de contratación para las empresas, especialmente en una economía con mayor apertura internacional.

La caída de las contrataciones fue mayor entre las mujeres

Otro de los datos que arrojó el informe fue una diferencia de género en la evolución del empleo eventual.

Entre el primer y el segundo bimestre, las contrataciones de hombres disminuyeron alrededor de un 5%, mientras que las de mujeres registraron una caída del 15%.

"Es una caída tres veces mayor y podría ser estadísticamente significativa", afirmó Visotsky. No obstante, volvió a remarcar que los resultados deben analizarse con cautela porque se trata del primer relevamiento y todavía no existe una serie histórica que permita establecer una tendencia consolidada.

Según explicó, la diferencia podría estar relacionada con los sectores más afectados por la retracción económica y la composición de género de cada actividad.

En cambio, el estudio no detectó variaciones relevantes vinculadas con la edad: la disminución de las contrataciones fue similar entre los distintos grupos etarios.

De esta manera, los primeros datos del Observatorio del Mercado Laboral muestran un escenario atravesado por tres desafíos principales: una menor cantidad de contrataciones, dificultades para encontrar perfiles técnicos y una creciente distancia entre los salarios que buscan los trabajadores y los que pueden ofrecer las empresas. A esto se suma una caída más pronunciada de las contrataciones femeninas, aunque los investigadores todavía esperan contar con más datos para determinar si se trata de una tendencia sostenida.

 

 

Este contenido fue elaborado con la asistencia de inteligencia artificial en su redacción y edición.