El Gobierno aprobó la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto minero Agua Rica, integrado al desarrollo de Minera Alumbrera y conocido como MARA, perteneciente a la compañía suiza Glencore. La iniciativa, ubicada en la provincia de Catamarca, contempla una inversión total proyectada de aproximadamente USD 6.394 millones a lo largo de las distintas etapas de desarrollo y explotación del yacimiento.
El emprendimiento está orientado a la extracción a gran escala de cobre, oro, plata y molibdeno, cuatro minerales que forman parte de las proyecciones productivas presentadas por la compañía. De acuerdo con el plan de desarrollo, la explotación tendrá una vida útil estimada de 23 años, período durante el cual se prevé procesar cientos de millones de toneladas de mineral y producir concentrados destinados a la exportación.
La iniciativa también contempla un impacto laboral significativo. Según las estimaciones informadas, durante las etapas de construcción y operación se generarán 8.200 puestos de trabajo directos e indirectos. La cifra comprende las oportunidades laborales vinculadas con el desarrollo de la infraestructura necesaria y con las posteriores actividades productivas del proyecto.
La aprobación de la incorporación al RIGI constituye el marco bajo el cual se desarrollará la inversión prevista, con compromisos específicos relacionados con los activos computables, los plazos de ejecución y la participación de proveedores locales.
Inicio de las obras para noviembre de 2027
El plan de inversión presentado por Glencore establece fechas para las principales etapas del emprendimiento. De acuerdo con la documentación de la compañía, el inicio de la construcción está previsto para el 1° de noviembre de 2027, mientras que el comienzo de la producción se proyecta para octubre de 2031.
Entre ambas fechas se desarrollarán las tareas necesarias para avanzar con la infraestructura y las instalaciones destinadas al procesamiento del mineral. La planificación contempla una etapa previa a la puesta en marcha productiva, dentro de un proyecto cuya explotación se extendería durante 23 años.
En términos de capacidad de procesamiento, la documentación presentada estima que se tratarán 780 millones de toneladas de mineral. A partir de ese volumen, la empresa proyecta alcanzar una producción promedio anual de aproximadamente 160.000 toneladas de concentrado de cobre, con oro, plata y molibdeno asociados.
Las proyecciones permiten dimensionar el alcance de la iniciativa durante su vida útil. La producción no se limita al cobre, sino que incluye otros minerales que forman parte de los concentrados y de las estimaciones acumuladas de extracción.
Producción y exportación durante los 23 años
Las estimaciones de Glencore detallan los volúmenes acumulados que se prevé producir durante el período de explotación. El cobre constituye el principal mineral contemplado en las proyecciones, acompañado por cantidades relevantes de oro, plata y molibdeno.
De acuerdo con el plan presentado, los volúmenes previstos durante la vida útil de la mina son los siguientes:
Cobre: 3,45 millones de toneladas.
Oro: 2,33 millones de onzas.
Plata: 41,16 millones de onzas.
Molibdeno: cerca de 100.000 toneladas.
Las estimaciones también incluyen los volúmenes destinados a la comercialización internacional. La compañía proyecta exportaciones de 10,8 millones de toneladas de concentrado de cobre, oro y plata, además de 239.455 toneladas de concentrado de molibdeno.
Estas cifras forman parte de la planificación productiva y comercial del emprendimiento. El volumen acumulado de extracción, la capacidad de procesamiento y las cantidades previstas para exportación están vinculados con el desarrollo de las diferentes etapas de la operación minera.
El plan contempla, por lo tanto, una actividad sostenida a lo largo de más de dos décadas, con una producción anual estimada de concentrado de cobre y una generación acumulada de minerales que incluye los cuatro productos identificados por la empresa.
Los compromisos de inversión
Entre los aspectos evaluados para la adhesión al régimen se encuentran los compromisos económicos asumidos por la compañía. Según la documentación presentada, Glencore declaró una inversión de USD 3.310 millones en activos computables, dentro de un desembolso total proyectado de USD 6.393,6 millones.
Además, la firma comprometió inversiones en activos computables por USD 771,5 millones durante los dos primeros años. Ese monto responde al requisito que establece alcanzar, durante ese período, al menos el 40% del monto mínimo de inversión exigido. El cumplimiento de los compromisos constituye uno de los componentes considerados dentro de las condiciones del régimen. En este caso, la empresa presentó un esquema de desembolsos que incluye tanto la inversión total estimada como los montos específicos destinados a los activos computables en los primeros años.
La compañía también deberá cumplir con el plazo establecido para alcanzar el monto mínimo de inversión comprometido en esa categoría de activos. Según las condiciones informadas, Glencore tendrá tiempo hasta el 31 de diciembre de 2028 para alcanzar ese objetivo.
De esta manera, el plan incorpora obligaciones económicas distribuidas en diferentes momentos del desarrollo, con un plazo definido para cumplir el compromiso mínimo de inversión en activos computables.
Los proveedores locales tendrán una participación del 54%
Otro de los puntos incluidos en la documentación está relacionado con la contratación de proveedores, la adquisición de bienes y la ejecución de obras de infraestructura durante las distintas etapas del proyecto.
Según el plan presentado, el 54% del monto destinado a proveedores, bienes y obras de infraestructura corresponderá a empresas locales. La proporción supera el mínimo del 20% establecido por el RIGI para este aspecto.
El porcentaje informado representa la participación prevista de las empresas locales en los gastos contemplados dentro de esas categorías. El compromiso abarca las distintas etapas del emprendimiento y forma parte de las condiciones declaradas por la compañía para su desarrollo.
La previsión de contratación local se incorpora así a un proyecto que contempla una inversión total cercana a los USD 6.394 millones y una estimación de 8.200 empleos directos e indirectos durante la construcción y la operación.
El Pachón, el otro gran proyecto de Glencore
Agua Rica no es la única iniciativa minera presentada por Glencore en el país. La compañía también impulsa El Pachón, un yacimiento ubicado en la provincia de San Juan que contempla una inversión de USD 9.500 millones para su primera fase durante la próxima década.
De acuerdo con los datos informados, El Pachón cuenta con recursos minerales estimados en aproximadamente 6.000 millones de toneladas. La magnitud de esos recursos y el volumen de inversión previsto forman parte de las iniciativas con las que la empresa busca ampliar su presencia en el sector minero argentino.
En ese contexto, Martín Pérez de Solay, CEO de Glencore Argentina, había expresado su confianza en la capacidad de la actividad minera para contribuir a la economía nacional y vinculó esa perspectiva con el desarrollo de ambos emprendimientos. "Confío en que el sector minero puede ser un importante contribuyente a la economía argentina, y que los proyectos de El Pachón y Agua Rica respaldan la ambición del país de convertirse en uno de los principales productores de cobre del mundo", había dicho el ejecutivo.
La declaración relaciona las proyecciones de inversión de Glencore con el objetivo de ampliar la producción de cobre en la Argentina, a partir de dos proyectos ubicados en provincias diferentes y con escalas de inversión específicas.
Glencore destacó la competitividad argentina
Durante la Argentina Week en París, el CEO de Glencore, Gary Nagle, se refirió a las condiciones para invertir en el país y a la comparación con otros mercados mineros de la región, particularmente Chile y Perú.
"Cuando comparás la Argentina post RIGI con sus competidores más cercanos, en particular Chile y Perú, Argentina se vuelve más competitiva. El capital no conoce fronteras", aseguró Nagle. El directivo también hizo referencia a los plazos y los costos asociados con el desarrollo de grandes proyectos mineros, al señalar que las inversiones requieren varios años antes de concretarse plenamente. En ese sentido, explicó la importancia que la compañía atribuye a la estabilidad de las reglas económicas durante el desarrollo de los emprendimientos.
"Nos lleva cuatro, cinco, seis años hacer un agujero de USD 4.000 millones en el suelo. Si el país cambia las reglas del juego después de eso, no podés levantar tu agujero y mudarlo a otro país", expresó.
La comparación planteada por Nagle apunta a la necesidad de contar con condiciones previsibles para inversiones que demandan desembolsos elevados y períodos prolongados de construcción antes de comenzar a producir.
En esa misma línea, el ejecutivo sostuvo que ambos factores —la competitividad y la estabilidad— son "el facilitador clave para que Glencore pueda invertir entre USD 14.000 y USD 20.000 millones en la Argentina en los próximos diez años".