El Gobierno nacional oficializó la flexibilización del crédito en dólares para las empresas, una medida que había sido anunciada por el ministro de Economía, Luis Caputo. La decisión quedó establecida mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 736, publicado este viernes por la noche en el Boletín Oficial.
La norma modifica el artículo 23 del decreto 905/2002, establecido después de la crisis de 2001, que restringía los préstamos en dólares a empresas con capacidad de generar ingresos vinculados con esa moneda.
A partir de la nueva normativa, los bancos podrán utilizar hasta el 15% de los depósitos en dólares para financiar a empresas exportadoras, a firmas que cuenten con garantías otorgadas por compañías vinculadas al comercio exterior y también a personas jurídicas que no tengan ingresos en dólares.
El DNU establece que los fondos provenientes de los depósitos en moneda extranjera podrán destinarse a la financiación de prestatarios con ingresos habituales provenientes directa o indirectamente de operaciones de comercio exterior y actividades vinculadas, así como al otorgamiento de financiamiento a otras personas jurídicas, de acuerdo con la normativa que dicte el Banco Central de la República Argentina.
De todos modos, la medida todavía requiere una reglamentación del Banco Central para entrar plenamente en vigencia. La comunicación correspondiente se publicaría recién el martes 18.
Cómo funcionarán los nuevos créditos en dólares
Durante la presentación de la medida, Caputo explicó que las empresas que accedan a estos préstamos en dólares tendrán la obligación de liquidarlos en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y convertirlos a pesos.
De acuerdo con las estimaciones del Gobierno, la flexibilización podría generar entre US$6000 millones y US$10.000 millones adicionales de financiamiento para empresas que no son exportadoras.
Qué pasa con los depósitos en dólares de los ahorristas
El DNU 736 no modifica la relación entre los bancos y los clientes que tienen sus ahorros en dólares.
Los depositantes mantienen el mismo acceso a sus fondos que tenían hasta ahora. La modificación alcanza exclusivamente a las personas jurídicas y a las condiciones bajo las cuales las entidades financieras pueden utilizar los depósitos en moneda extranjera para otorgar créditos.
La flexibilización había sido reclamada por los bancos públicos, que planteaban que no existía suficiente demanda entre los exportadores para colocar la cantidad de depósitos en dólares que las entidades habían recibido durante los últimos años.
Según explicó el secretario de Finanzas, Federico Furiase, los depósitos en dólares aumentaron de US$23.000 millones a US$40.000 millones, mientras que los bancos prestaban aproximadamente el 60% de esos fondos.
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