El impacto del acuerdo con Estados Unidos en el precio de la carne
La ampliación del cupo exportable a 100.000 toneladas anuales genera expectativas en el sector; analistas descartan subas generales, aunque advierten ajustes en cortes "top".

La reciente formalización de un acuerdo comercial estratégico entre la Argentina y los Estados Unidos ha colocado al sector ganadero en el epicentro del debate económico nacional. El entendimiento, que establece una ambiciosa ampliación de la cuota exportable de carne vacuna sin arancel —pasando de las actuales 20.000 toneladas a un total de 100.000 toneladas anuales—, ha despertado profundos interrogantes sobre cómo se comportarán los precios en las carnicerías y góndolas locales. 

Si bien la apertura de mercados externos suele asociarse con una presión alcista en el mercado doméstico, economistas y referentes de la industria coinciden en un diagnóstico de cautela. La premisa principal sostiene que el mercado interno ya ha atravesado un período de fuertes aumentos de cotizaciones durante el último año, lo que otorga un margen de maniobra muy escaso para nuevas subas generalizadas de gran magnitud en el corto plazo.

 

Desde la perspectiva macroeconómica, la apertura de un mercado de la relevancia de Estados Unidos no implica de forma lineal un traslado directo de precios al consumidor. El economista Alberto Ades señaló que la liberalización de los intercambios suele estimular la inversión y, por consecuencia, la producción total. Ades recordó la experiencia ocurrida durante la gestión de Mauricio Macri, momento en el que se especulaba que la eliminación de retenciones encarecería el producto básico por la paridad de exportación. Sin embargo, el resultado fáctico fue un aumento muy significativo de la oferta que terminó provocando una caída en el precio real. 

A pesar de esta mirada optimista, Ades aclaró que la transición puede presentar matices específicos, dado que es posible que se registren movimientos iniciales en los denominados cortes de alta gama que son intensamente demandados en el exterior, aunque destacó que para el país en su conjunto la reforma es trascendental por una variedad de motivos estratégicos.

La incidencia en el mostrador y el comportamiento de los cortes premium

El análisis técnico sobre la escala del acuerdo en relación con el consumo doméstico permite dimensionar el impacto real en el mostrador. Amadeo Derito, presidente de la Asociación Argentina de Angus, aportó una visión equilibrada al señalar que la ampliación de 80.000 toneladas adicionales representa una cifra marginal si se la compara con los 2 millones de toneladas que absorbe anualmente el mercado interno. 

No obstante, Derito advirtió que el acuerdo otorga un mayor poder de compra a los frigoríficos exportadores que operan con el mercado estadounidense, lo que podría incidir en los precios de cortes de alto valor y gran demanda. En términos específicos, esta presión se sentiría en el bife de chorizo y el ojo de bife, además de la entraña, un corte actualmente muy demandado del cual solo se obtienen dos kilos por cada novillo faenado. Para el dirigente, lo más aconsejable es que este nuevo cupo se concentre precisamente en estos cortes que representan aproximadamente el 10% del total exportado por el país.

 

Un punto clave del acuerdo es la consolidación de la Carne Angus Certificada, la cual posee una certificación aprobada por el Senasa que permite el ingreso al país del norte con un sello de calidad reconocido por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. En aquel mercado, la marca Angus posee una fuerza comercial extraordinaria y percibe precios adicionales, lo que representa una oportunidad inmejorable para los exportadores locales. Por su parte, el coordinador de la Mesa de las Carnes, Dardo Chiesa, evaluó que el entendimiento no debería generar incrementos de relevancia en las carnicerías locales debido a que se espera un redireccionamiento del volumen. 

Esto significa que la carne que ahora irá a Estados Unidos probablemente sea la que antes se destinaba a otros destinos externos, evitando detraer mercadería del consumo doméstico, el cual ya se encuentra muy presionado y carece de capacidad para absorber nuevos aumentos.

 

En sintonía con este análisis, Carlos Colombo, titular del Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG), destacó la profundidad del cambio en la política exterior, recordando que hace apenas cinco años Argentina no exportaba volúmenes significativos a ese destino. El panorama actual se complementa con la ampliación de cuotas con el Reino Unido y el entendimiento con la Unión Europea, señales claras de una apertura de mercados consolidada. Finalmente, Colombo reconoció una realidad ineludible en el ámbito local al admitir que se está consumiendo menos carne porque el producto se ha transformado en un bien de lujo debido a sus recientes alzas. 

Este fenómeno de retracción en el consumo actúa como un techo natural y un estabilizador de precios, impidiendo que la mayor demanda externa se traduzca en una suba generalizada para el consumidor argentino.