El precio internacional del petróleo volvió a afirmarse por encima de los US$100 dólares, en un contexto marcado por la inminente finalización del congelamiento de precios de los combustibles dispuesto a principios de abril y por las reuniones que comenzarán esta semana entre petroleras y refinadoras para definir qué ocurrirá con los valores internos en el país.
La atención del mercado energético está centrada en el vencimiento del acuerdo de sostén de precios, previsto para este viernes 15 de marzo. A partir de este lunes comenzarán una serie de encuentros entre los distintos actores de la cadena de combustibles para tomar una decisión considerada clave respecto del valor de las naftas y el gasoil.
El escenario se produce luego de que en marzo los combustibles registraran una suba del 25%, tras la cual las empresas y participantes del sector acordaron no volver a modificar los precios durante un período de 45 días.
El vencimiento del congelamiento
Con el acuerdo próximo a finalizar, las petroleras y refinadoras comenzaron a analizar el escenario económico y energético para determinar cuál será el próximo paso en materia de precios.
En medio de ese período de congelamiento, el Gobierno nacional aplicó además una nueva actualización del impuesto a los combustibles del 0,5%, un factor que también impacta sobre la estructura de costos y sobre la discusión interna de las compañías. Dentro de ese esquema, el papel de YPF aparece como central debido a su posición dominante dentro del mercado. La empresa concentra el 55% de las ventas de combustibles, por lo que la decisión que adopte tendrá una influencia determinante sobre el resto del sector.
La petrolera, encabezada por Horacio Marín, enfrenta una discusión interna atravesada por dos variables sensibles. Por un lado, el equilibrio de los costos de extracción, refinación y comercialización que definen el valor real del producto. Por el otro, la necesidad de contribuir a la estrategia nacional destinada a evitar una aceleración de la inflación.
La presión de los costos y el debate sobre el atraso de precios
Las compañías petroleras sostienen que el precio de los combustibles se encuentra actualmente un 20% por debajo del costo real, argumento que aparece como uno de los principales fundamentos para impulsar una nueva actualización en surtidores una vez concluido el congelamiento.
Sin embargo, dentro del propio análisis del mercado también se señala que la incidencia del impuesto a los combustibles modifica esa ecuación y permite que las empresas obtengan un porcentaje más favorable respecto del precio final de venta al público. La discusión sobre el atraso de precios se produce en un contexto de fuerte sensibilidad económica, donde cualquier modificación en los combustibles tiene impacto directo sobre distintos sectores productivos y sobre los costos generales de la economía.
Según trascendió, este lunes comenzará a debatirse dentro del directorio de YPF qué decisión adoptará la empresa a partir del viernes. El hecho de que el encuentro haya sido anunciado con anticipación fue interpretado dentro del sector como una señal de que podría estarse preparando el terreno para una nueva suba de precios.
El impacto internacional: el Brent supera los US$103
El panorama local se vio además condicionado en las últimas horas por un nuevo incremento en la cotización internacional del petróleo. La falta de acuerdo entre Estados Unidos e Irán impulsó una suba cercana al 3% en el precio del Brent, que alcanzó los US$103.
Ese movimiento internacional agrega presión sobre el mercado interno justo en la previa de la definición respecto del congelamiento de precios.
El Brent funciona como una referencia central para la industria petrolera y sus variaciones impactan directamente sobre los costos vinculados a la producción, refinación y comercialización de combustibles.